Confiesa tus sombras

Nuestras fantasías eróticas - Erótica - Página 43

Nuestras fantasías eróticas
  • BELLADONABELLADONA 6 de noviembre
    Creo que si, aunque con mi ingles patatero me suena a brujas...jajajajaja
  • MasterMaster 6 de noviembre
    El terapeuta, jejejeje ¿todavía sigue sumiso o se ha desbocado.?. :-)
  • bastetbastet 6 de noviembre
    Su mirada me fulminaba, m abrasaba, y sus caricias en mi piel m hacian estremecer....

    El notaba mi deseo y mis ganas, su mano se empapaba con mis flujos que corrian por mis piernas.... Me tumbó en la cama, se inclinó sobre mi y su lengua comenzó a recorrerme, mi espalda se arqueaba a su paso, mi piel ardía, mi sexo lo deseaba dentro, abriéndome y rompiéndome en mil pedazos....

    Me agarró los muslos, y me dió lo que tanto estaba deseando, de golpe entró en mi, con fuerza, duro, deseando que esos segundos no pasasen, que su gran sexo recorriese toda mi vajina y la hiciese vibrar como lo estaba haciendo...Mi sexo lo apretaba con fuerza, no lo dejaba escapar, pero salió de mi, y regresó de nuevo de un golpe, agggggggrrrrrrrrrrrr, ufffffffffffffff, el calor invadía mi cuerpo, el suyo lo desprendía, las envestidas se repetían sin tregua, esa tortura me volvía loca, una y otra vez, mis flujos se esparcían por la cama, toda yo me arqueaba deseando atacarle, pero su cuerpo me impedia moverme, eso me excitaba sobremanera, mis gemidos eran cada vez más fuertes, sus manos tiraron de mis pezones erectos, su boca me los mordió, agggggggrrrrrr, siiiiiii........., estaba a punto de correrme, cuando su boca llego a mi cuello y un fuerte gruñido salió de mi ser, me corría mojándolo todo, una y otra vez sin parar, y levantando mi pierna una fuerte palmada, me reactivó de nuevo, y moviendo las caderas a su ritmo, me dejé llevar una y otra vez, una y otra vez........


    Te regalo mis gemidos cuando sienta tus suspiros.....

    @Master me inspiras gracias cielo, morreos varios espero te gustase.....
  • BELLADONABELLADONA 6 de noviembre
    Jo, que fuerte....Ufffffffffff jajajaja
  • MasterMaster 6 de noviembre
    Estas en forma @Bastet, muy bien, me ha encantado preciosa.... :-@@@@@@@@@@@

    Suspiros de deseo.....
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 6 de noviembre
    Muy bien @bastet, me ha encantado tu duelo de escritora con Master mmmmmmmm
    @Master, cuándo ha sido sumiso el terapeuta? Eso sí, ahí está el pobre esperándome desde hace ni me acuerdo. Llego tarde a la cita. Creo que sigo en la entrada de su casa, si no recuerdo mal. Menos mal que le robo la comida a los gatos, que si no...
  • MasterMaster 6 de noviembre
    En la historia que te hice....!! :-) .... lo pedía a gritos Abel...
    Por cierto todavía me debes el taxi! :-P
  • bastetbastet 6 de noviembre
    Gracias cielo.... me ha encantado....
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 6 de noviembre
    El taxi era a fondo perdido. El que algo quiere, algo le cuesta. Y Abel (ya ni me acordaba del nombre y eso que lo inventé yo) no es sumiso!!! Tu relato no cuenta, que me lo convertiste en un perrito faldero. Como coja yo uno de tus relatos a ver qué hago con tu prota...
  • MasterMaster 6 de noviembre
    El placer es mutuo @bastet! un beso enorme cielo, cuídate, cuida a la cría, y cuida a nuestro machote.... y por favor dile que no me tire mas al agua, que la próxima vez no respondo! :-@@@@@@@@@@@@@@
  • MasterMaster 6 de noviembre
    @giu, mis protas suelen estar en el foro, jajajajaja, no creo que se lo tomen a bien...., jajajajajaja...ademas yo no he dado permiso.. :-P y se lo tendrías que pedir a ellas, si se siguen los protocolos......

    Te pedí permiso, te advertí y bueno, era por una buena causa.. ( cara de niño travieso..),quedo bien, como un enamorado, en realidad fue el el que me lo pidió...:-)

    El relato era bueno y tenia unos giros muy buenos, brillante diría, esta mal que lo diga yo, ya que lo hice, pero era bueno...y me gustaba
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 6 de noviembre
    No pensaba coger ninguno de tus relatos. Lo decía en broma. Sé que suelen estar dedicados a gente del foro y por eso no me metería en semejante berenjenal ni con permiso.

    Veo que no tienes abuela jajajaja
  • MasterMaster 6 de noviembre
    Desgraciadamente me queda muy poca familia, mi hermana y mi padre y pare de contar... .-(

    Pero como me has matado, ya no quedo ni yo :-)

  • MasterMaster 6 de noviembre
    No cuento hermanastros y mi Madrastra..
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 6 de noviembre
    Yo te he matado? ay, angelito, ven a mis brazos que te revivo en un momento
  • MasterMaster 6 de noviembre
    ¿Y ese cuchillo que se ve?..., no parece de Halloween... :-)
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 6 de noviembre
    Que no tontorrón! anda ven aquí que no te voy a hacer daño. Bueno... tal vez caiga algún mordisco que otro... (buscando inspiración)
  • bastetbastet 6 de noviembre
    Gracias si ahí ando con la famili a vueltas, últimamente me tienen muy ocupada pobres pero todo genial, son unos soles.....
  • itzalak77itzalak77 6 de noviembre
    jode vaya duelo uuufff...que bueno!!
  • amandoamando 6 de noviembre
    @bastet y @master...pedazo duelo!!!!!...que artistas sois!!!!....ufffffffffff...da gusto leeros guapos...debeis escribir mas a menudo...:-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • LakottLakott 7 de noviembre

    Vaya, vaya, @Master y @Bastet jugando al escondite......

    @Itzalak77 _"La ventana 4" muy buen despertar. Me encanta como narras las situaciones y con ese toque de humor, Di que si, no se porque nos enpeñamos en llamarlo centro de placer, cuando todos pensamos en el chocho, pero parece que la palabra esta maldita, y tu la has rescatado. Repito me encantan tus relatos, frescos, divertidos y espontaneos. Se que este post ha quedado un poco chavacano, pero al fin y al cabo es lo pensamos tod@s, o no?
  • Rebeca_GRebeca_G 7 de noviembre
    @Lakott tu erre q erre, de flor en flor, te despistas y .... jijijijijijiji

    @bastet, @master, me resultado simpático el duelo ¨:)
  • isobelaisobela 7 de noviembre
    Buenos días a tod@s.
    Chic@s con esta habitación últimamente no he podido ponerme al día, tengo atrasados 250 mensajes, así que siento no poder comentar nada de vuestros relatos, intentare ponerme al día, poco a poco.
    Un beso a tod@s.
  • AlejandraAlejandra 7 de noviembre
    @itzalak77 me ha gustado la historia y me han gustado mucho los toques de humor que le das.
  • MasterMaster 7 de noviembre
    Muchas gracias por los comentarios, no fue nada, en realidad entono un mea culpa por vicioso y recaer en escribir... paso a los talentos, que estoy obsoleto. :-)
  • HaydeéHaydeé 7 de noviembre
    Oleeeeeeeee.....por diosssss de mi vida que calores.... vaya duelo más caliente!! @bastet y @master sois muy grandes!!!....jijiji.... :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • MasterMaster 7 de noviembre
    Mastercito se ríe.... :-)
  • TatuadaTatuada 7 de noviembre
    Estaban desatados... aunque es su estado habitual, jajaja
  • BELLADONABELLADONA 7 de noviembre
    Panda de guarros... :-P jajajaja
  • TatuadaTatuada 7 de noviembre
    jajajaja
  • MasterMaster 7 de noviembre
    ¿Me llamaban...? :-P
  • itzalak77itzalak77 7 de noviembre
    muchas gracias @Lakott, y de chabacano nada :-)

    @Alejandra gracias, me alegro que te guste
  • bastetbastet 7 de noviembre
    Mmmmmmmmm @master y yo nacimos desatados.......
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    Voy a retomar "El terapeuta", y como sé que hace siglos que colgué la historia y no os acordaréis os dejo el enlace de mi blog, que lo tengo todo ordenadito a la derecha y así podéis releer si gustáis.
    http://elpuntogiu.megustaescribir.com/

    EL TERAPEUTA (VI)

    Abel no me recibe en la entrada como la vez anterior.

    Al alcanzar el edificio, me encuentro la puerta abierta y decido pasar al recibidor sin esperar. La puerta de su despacho también está abierta.

    - ¿Abel?
    - Pasa, Giu –oigo su voz dentro del despacho-. Estoy dentro.

    Entro y lo veo saliendo como por arte de magia de la pared del fondo. Los tablones de madera engañan a la vista y disimulan que tras ellos hay otra habitación a la que se accede lateralmente. Es como si ese muro ejerciese de biombo y la pared real estuviese más al fondo, también adornada con tablones de madera, lo que me impidió percatarme de que había una estancia integrada en el despacho la primera vez que estuve allí. Miro al otro extremo de la pared y caigo en la cuenta de que sucede exactamente lo mismo, así que, o tiene dos accesos, o hay dos habitaciones contiguas.

    Abel se sienta en su sitio al lado del diván, y entonces me llama la atención el altar de sacrificio. La funda es de color naranja chillón, cuando yo la recordaba de un tono más bien grisáceo. Casualmente veo mi nombre en el borde, a los pies. Me acerco y compruebo que lo ha puesto con rotulador permanente y no bordado, como creí en un primer momento.

    - ¿Te gusta el color? –me pregunta al verme con la vista clavada en mi nombre escrito-. La funda es lavable, y siempre estreno una nueva con cada cliente. Por higiene, ya sabes. La del otro día era la de las primeras citas. –Me mira unos segundos, pero yo aún no reacciono y soy incapaz de responder. Es como si mi cerebro funcionase mucho más lento de lo habitual-. Las tengo de todos los colores, y me pareció que a ti te pegaba el naranja.
    - ¿El naranja?
    - Sí. ¿No te gusta?
    - Ni me gusta ni me disgusta.
    - ¿De qué color la habrías escogido tú?
    - Pues… morada. Me gusta el morado. O roja.
    - A mí me pareció que te pegaba el naranja. Es un color muy alegre, ¿no te parece?
    - Sí… supongo. -¿Qué sabrá este si soy alegre o no? Me conoce de un día, y no le mostré la parte más alegre de mí, que digamos-. ¿Me siento ya?
    - No, no. Primero vete a cambiarte. Desnúdate por completo y ponte la bata que te he dejado ahí al fondo.

    Vaya por dios. Si es que está visto que hasta los terapeutas van al grano.

    Me dirijo con resignación hacia la pared mágica. Resulta que es un acceso doble a dos aperturas en la pared final, sólo una de ellas con puerta. Me asomo a la que está permanentemente abierta, situada a la izquierda, y veo que es una especie de dormitorio con gigantescos ventanales en las dos paredes que dan al exterior, lo que lo hace muy luminoso. La bata, de satén blanco, está sobre la cama, que es de un tamaño considerable.

    Por curiosidad, abro la puerta de la otra estancia: es un baño enorme, tan grande como el dormitorio vecino. Dispone de bañera y ducha aparte con hidromasaje, además de lo típico. Bueno, lo típico-típico no, que en vez de tener un bidé, hay un “lavacastañas”, como dice una de mis cuñadas. Se trata de una alcachofa con tubo extensible que sale directamente de la pared para que te laves tus partes íntimas sobre el retrete. Por lo demás, es un baño de lujo que te invita a decir “vulva” en lugar de “castaña”.

    Me encamino de nuevo hacia el dormitorio. Dentro, en la esquina izquierda contra la pared de entrada, hay un verdadero biombo de madera decorado con motivos orientales. Siempre me han gustado mucho los biombos, aunque estos dibujos no me atraen especialmente.

    Voy allí y veo que tras él hay un perchero y un galán de noche de madera de color wengué, además de un espejo a juego de cuerpo entero colgado en la pared. Recuerdo que no he recogido la bata y doy la vuelta a por ella. Tiene un tacto muy suave y algo frío, y la manga es tres cuartos, lo que en parte le da cierto aspecto oriental, aunque ya estoy predispuesta a pensar esto tras ver el biombo. Al cogerla, descubro que también ha puesto mi nombre en la etiqueta del cuello.

    Me desnudo tranquilamente, dándome pena tanta ceremonia a la hora de prepararme para luego no lucir nada de nada.

    Finalmente, me quedo desnuda ante el espejo. No estoy lista, pero ya estoy metida en faena.

    Me paso la mano derecha por el pecho izquierdo, casi inconscientemente, sin saber ni lo que pretendo. Mi cuerpo no reacciona, de modo que prefiero dejarlo estar para no agobiarme. Me cubro con la bata, que ato bien a la cintura, asegurándome de que no se abra por el camino, y salgo en taconazos hacia el diván. No me dejó ningunas pantuflas ni nada por el estilo con la bata y a mí no me gusta andar descalza, así que, aunque el conjunto no se lleva bien ni a tiros, camino lo más natural que puedo.

    Él me observa fijamente mientras me acerco. Descubro que el conjunto de bata sin nada debajo más taconazos cuadra mejor de lo que creía, a juzgar por su expresión y esa sonrisa ladeada que lucha por ocultar. Sé que estoy colorada desde que salí, y seguro que él lo nota.

    Me siento en el diván por el lado contrario a donde se encuentra él, sujetando con firmeza lo único que cubre mi cuerpo desnudo, procurando que no se abra, y así me tumbo, de la forma más antierótica y remilgada posible.

    - ¿Quieres quitarte los zapatos? –pregunta Abel-. Tal vez estés más cómoda.

    Tengo claro que no pienso incorporarme para hacerlo.

    - Eh… No… Da igual.

    Sin hacerme caso, se levanta y se agacha a los pies del diván. Me suelta con mucha parsimonia las hebillas que sujetan los zapatos a mis tobillos. Mientras tanto, yo me sujeto la bata a la altura del pecho con una mano y a la altura de la vulva con la otra. Me moriría de vergüenza si se me abre ahora.

    Me termina de quitar los zapatos y vuelve a su sitio.

    - Quítate la bata.
    - ¿Qué?

    Esperaba una pequeña charla al principio, antes de empezar con esa parte.

    - Podríamos charlar primero –siempre leyéndome la mente-, pero me temo que estarás todo el rato pensando en este momento y, sinceramente, prefiero dejarlo para después de que te masturbes, cuando ya estés más desinhibida y dispuesta a hablar sin tapujos.
    - Es que… Yo… No sé si podré… No estoy lista aún.
    - Sé sincera, nunca vas a estar lista.

    Tiene razón.

    Me mira con toda la calma y paciencia del mundo, y, sin embargo, tengo la impresión de que me está metiendo prisa. Me siento muy incómoda y no sé cómo salir del paso, pero estoy segura de que no será desnudándome ante él. Todavía no.

    - Mira, podría hacerlo yo, podría quitarte esa bata, incluso podría masturbarte yo mismo, pero no es eso lo que quiero. Quiero que lo hagas tú. Es lo que necesitas, necesitas ser dueña de tu placer y dejar ya de ponerlo en manos de otros.
    - No puedo…
    - Sí puedes.

    Me mira unos segundos que se me hacen interminables. Yo no me atrevo a aguantarle la mirada. Es tierna y fría a la vez, animándome y regañándome a un tiempo.

    Vuelve a levantarse de su butaca, y esta vez se sienta a mi lado en el diván. Yo aferro más fuerte aún la bata, que no he soltado en ningún momento. Él pone su mano sobre la mía, la derecha, que está sobre mi zona más íntima, protegiéndola.

    - Vamos poco a poco. Primero suelta la bata.

    En eso sí que le hago caso. Puedo hacerlo. Suelto mi mano derecha y la apoyo en el diván.

    - Ahora la izquierda.

    Posa su mano sobre ella y la aparto inmediatamente. La apoyo también en el diván.

    Mi respiración se agita notablemente. Estoy muy nerviosa.

    En ese momento, Abel se recuesta a mi lado, sobre su costado izquierdo. Apoya la cabeza en la mano izquierda y me sonríe.

    - ¿Un poco mejor ahora?
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    La verdad es que me siento más tranquila teniéndolo justo a mi lado. Antes, cuando me observaba desde su butaca, me sentía en inferioridad respecto a él, y ahora es prácticamente como estar junto a un amante en la cama. Con ese simple gesto ha bajado un escalón y me ha hecho sentir más cómoda.

    - Sí –ya puedo aguantarle la mirada sin problemas. Aunque sigo avergonzada por lo que vendrá a continuación.
    - Bien. Sigamos poco a poco. Tengo la impresión de que no te va bien que te den órdenes, así que yo guiaré tu mano. Primero por encima de la bata.

    Retiro una vez más la vista. Ya no creo que vuelva a mirarlo a los ojos en todo el tiempo. La fijo en el infinito del techo e intento no bloquearme. Mi corazón ya está desatado, tan descontrolado como mi respiración.

    - Tranquila.

    Coge mi mano y la posa sobre mi vientre. Entonces coloca la suya suavemente por encima, sin apenas presionar, y hace que la suba poco a poco. Vamos camino de mi pecho izquierdo.

    Cuando llegamos, mantengo mi mano en modo marioneta, sin tomar el control, dejando de esta forma que el contacto sea un roce en vez de una caricia. Abel se da cuenta y me obliga entonces a apretarme el pecho, apretando él también por encima de mi mano. Lo hacemos repetidas veces. Después, sitúa sus dedos justo sobre los míos. Enseguida comprendo que ahora la guía va a ser más detallada.

    Con algo de dificultad, me marca sin palabras que me pince el pezón entre los dedos índice y corazón. A continuación, tengo que llevar el pulgar a la zona y juguetear, dando suaves pasadas circulares.

    Ambos pechos empiezan a responder al juego, marcándose los pezones erectos a través de la tela.

    En ese momento, aleja mi mano. Creo que vamos a por el otro pecho, pero en realidad hace que introduzca la mano bajo la tela para tocar piel con piel.

    Retira su mano, dejándome sola en el juego.

    En un primer momento, me detengo, apretando mi seno con fuerza.

    - Sigue –me ordena.

    Sola me da más vergüenza, así que cierro los ojos. Lo retomo poco a poco, repitiendo los movimientos de antes directamente sobre el pecho indefenso.

    Percibo un cambio de presión alrededor de mi cintura y abro los ojos de inmediato. Abel ha soltado el cinturón de la bata y ha apartado cada extremo a un lado. Ahora la bata se sostiene únicamente sobre mi cuerpo por la inercia, pero noto cómo empieza a resbalar sobre mi piel, abriéndose lentamente.

    Antes de que pueda sujetar la tela, él la retira rápidamente. Yo me apresuro a taparme. Como una de mis manos ya cubría un pecho, sólo tengo que ejercer presión con el antebrazo sobre el otro y ocultar el pubis con la mano libre, levantando las rodillas para ayudarme.

    Enseguida, Abel vuelve a situar su mano sobre la que cubre mi pecho izquierdo. Pacientemente, espera a que esta vuelva a tomar el camino que él le marque. Tardo unos segundos, pero respondo a sus exigencias y dejo que lleve mi mano lejos de mis senos, dejándolos al descubierto.

    Mi pecho sube y baja agitado por los nervios y la excitación. Percibo cierto cambio en su respiración también, como si le costara contenerla.

    Me está llevando hacia el pubis, hacia la otra mano. Me obliga a ganarle terreno con la mano guiada, de modo que la retiro y dejo que se embarque hacia mi vulva. Para poder seguir el camino hasta allí, tiene que incorporarse un poco sobre mí, y acerca tanto su cara a la mía que por un segundo creo que va a besarme.

    Nos miramos fijamente a los ojos cuando el primero de mis dedos alcanza el clítoris. Se me escapa un gemido y él me obliga a detener mi mano sobre él, presionándolo.

    Estoy mucho más cerca del orgasmo de lo que creía. Mi abultado clítoris así lo indica.

    - Abre las piernas –me ordena.

    Sigue mirándome fijamente a los ojos situado a apenas un par de centímetros de mi cara. Así no puedo negarme a nada.

    Abro las piernas, y el aire fresco y la libertad de expansión del clítoris ayudada por la estimulación que ahora él guía de forma más brusca hacen el resto. Ya no me marca cómo hacerlo, sino que es él quien lo hace a través de mis dedos. Y también de los suyos, que se escapan traviesamente de su base ante la impetuosidad de los movimientos, no sé si fortuita o voluntariamente.

    Instantes antes de estallar en millones de moléculas entre gritos, retiro mi mano de un tirón y la pongo rápidamente sobre la suya, siendo ahora yo quien aprisiona su mano contra mi vulva con el refuerzo de las piernas cerradas mientras me corro salvajemente sobre sus dedos, arqueando exageradamente la espalda llevada por la intensidad del orgasmo.

    Segundos después, cuando consigo recomponerme un poco, abro los ojos, que no recuerdo haber cerrado, y lo veo mirándome muy serio. Conozco esa expresión que veo en su cara: es el rostro del deseo.

    Libero mi propia mano de la presión de mis muslos y me aseguro con la otra de que siga en contacto con mi vulva apretándole la muñeca. Llevo la mano liberada hacia su paquete y lo aprisiono con fuerza. Está muy duro.

    Ha llegado el momento de ver si va a hacerse el profesional o no.

    (Continuará)
  • itzalak77itzalak77 8 de noviembre
    aayyyy luego te leo @giu que los Viernes son una locura y necesito tranquilidad para leer a gusto :-)

    yo espero poder poner mi continuacion del 4º capitulo por la noche, que esta casi terminado.
  • itzalak77itzalak77 8 de noviembre
    no he podido aguantar y lo he leido en el movil, la gente me mira pensando que estoy transtornada jajaja! @giu me encanta, que excitante y sensual! Uff me quedo con ganas de masss!
  • Rebeca_GRebeca_G 8 de noviembre
    @Elpuntogiu, has retomado el terapeuta, jijijiji, me ha gustado este trozo de la historia. :)
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    Gracias @itzalak77 y @Rebeca_G
    He visto que tengo 5 historias pendientes de terminar así que voy a intentar ser más constante y no dejarlo todo a medias, que ya me vale :)
  • MasterMaster 8 de noviembre
    @Elpuntogiu, me ha parecido.........

    Menos indecisión, mas seguridad, la ejecución es buena, me ha gustado el relato.... :-)


    Abel tio, no me han pagado el taxi todavia, seguro que no te han comentado nada, pero este no fue el trato, tampoco no me estraña 5 historia sin terminar, cuanta informalidad .-P jejejeje
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    @Master, gracias. Y qué significan los puntos suspensivos?
    Ya estoy elucubrando la continuación, y por lo que dices intuyo que te gustará más.
    Lo de las 5 historias... estoy en ello, ya lo ves. Ya he saldado mi deuda, no?
  • MasterMaster 8 de noviembre
    Era para darle emoción....... unos redobles de tambor hubieran quedado igual, pero no los tenia a mano :-)

    ¿deuda? .. ni hablar, no esta terminado :-P
  • HaydeéHaydeé 8 de noviembre
    @giu mi memoria es a muy corto plazo.... Dori la de nemo seguro que la basaron en mi.....jajajaja.... así que he tenido que ir a tu blog y leerlo todo desde el principio y que decir.... acalorada me hallo....jijiji..... me gusta mucho la continuación!!! Vaya con el terapeuta, me he imaginado su cara seria....jijiji..... me gusta como describes los detalles y las sensaciones!!!! ahora dale caña.... que profesionalidad ni que gaitas.....jajajajaja.... genial guapa!!!!! Muakkssssssss :)))
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    TENGO QUE TERMINAR EL TERAPEUTA??????? Dios mío, no voy a saldar nunca mi deuda!!!!! Va para largo, de hecho creo que podría terminar siendo una novela. Y a todo esto, por qué debía dos relatos? De uno me acuerdo por lo del contorno de pecho, que eran 15 centímetros menos que la talla de sujetador, pero el otro por qué era? Igual me hiciste creer que lo debía... ¬¬
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    Gracias @Haydee, el terapeuta se va a enterar jajajajaja
  • MasterMaster 8 de noviembre
    jajajajaja debes y no te acuerdas, ... que poca formalidad! :-)
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    tengo poca memoria yo también ^^
  • MasterMaster 8 de noviembre
    Estoy rodeado de desmemoriadas.... y gente que no lee, para que salgo...¿?. jajajajajaja
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 8 de noviembre
    así no se nota si te repites hombre, qué más quieres? jajajajaja
  • HaydeéHaydeé 8 de noviembre
    Quien es este hombre del casco por dios???? Donde estoy?????......