Confiesa tus sombras

Nuestras fantasías eróticas - Erótica - Página 36

Nuestras fantasías eróticas
  • BELLADONABELLADONA 15 de octubre
    Oinnnnnsssss me atragantado !!! ¿vamos a follar? que sutil...jajajaja pero es muy corta...yo quería massssssssssssss. :-)
  • HaydeéHaydeé 15 de octubre
    Uffffffff @tatu por dios me has vuelto a dejar con la miel en los labios!!! Me ha gustado mucho este trozo y ya estoy deseando leer la continuación!!!! Genial guapa!!! Muakksss :-@@@@@@@@@@@@@@@@
  • TatuadaTatuada 15 de octubre
    Jajajaja, Bella... a estas alturas quieres sutilezas?

    Ya se que es corta... es que tengo poco tiempo :p

    (examenes, duchas.... ains)
  • BELLADONABELLADONA 15 de octubre
    Lo sé, tranquila... a tu ritmo. :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • MasterMaster 15 de octubre
    Ya era hora... vaya par!! me ha gustado mucho..., espero el siguiente tramo, pero un poco mas largo, por cierto bien narrado y buen dialogo, en tu linea :-@@@@@@
  • amandoamando 15 de octubre
    Ufffffffffff...@tatuada...esa reaccion...esos dos estan ansiosos uno por el otro...otra vez en ascuas nos quedamos...muy bien reina!!!!..:-@@@@@@@@@@@@@@@@
  • isobelaisobela 15 de octubre
    @tatuada, uffff que tensión, la verdad que me gusta mucho este relato, te deja con la miel en los labios esperando el próximo capitulo...................
    un beso.
  • Pukii 15 de octubre
    Gustal La boda señolita Tatuada
  • amandoamando 15 de octubre
    Os dejo algo rápido.. pero que hoy, necesitaba escribir...

    ANTES DE FOLLARNOS…

    Yo abierta de piernas sobre el respaldo de la silla del salón. Tu sentado, con tus piernas abiertas separadas sobre ése mismo respaldo. Mis piernas, cayendo sobre tus hombros. Tu cabeza en el punto justo dónde ambas convergen y la mía, ligeramente ladeada hacia atrás. Tu polla dura y erecta; mi coño húmedo y caliente. Tus manos, bajo mis piernas, abriéndome las nalgas; las mías, tirando de mis pezones húmedos y excitados. Mi boca entreabierta y mi lengua sobresaliendo de mis labios mientras la aprieto con los dientes. Tu boca, entre los labios de mi coño; y tu lengua golpeando dulcemente mi clítoris excitado y desprendido.

    En la habitación, olor a sexo, a placer y a ganas.

    Puedo sentir como tu lengua, tensa, se abre paso entre los dobleces de mi coño, hidratado y húmedo. Percibo como recorres cada una de las paredes de mis labios inferiores, al mismo tiempo que uno de tus dedos, lleva parte de mis fluidos desde mi coño hasta mi ano; y una vez allí, haces suaves círculos alrededor de él. Puedo sentir la textura de tus huellas dactilares rozando la piel de tan delicada zona, al mismo tiempo que tus dientes tiran de mi clítoris hacia fuera, mordisqueándolo con dulzura.

    De entre mis labios entreabiertos escapan suspiros y jadeos que se entrecortan. Pellizco mis pezones al mismo tiempo que siento como la barba de tus mejillas, me roza la parte interior de los muslos, con cada movimiento de tu boca sobre mi coño. Te agarro la cabeza con las manos, y presiono tu rostro contra mi sexo. Siento como tus labios succionan la entrada a mi vagina, y como tu nariz masajea ligeramente mi clítoris, sintiendo como el aire entra en tus pulmones a través de él. Puedo notar como te empapas por dentro, del olor que desprende mi deseo por ti, a la vez que puedo sentir como con tu lengua, intentas beberte hasta la última gota de la lubricación que sale de mi sexo.

    Sentir como ahogo tu rostro sobre mi coño, me pone a mil; y mirar, desde arriba, como lo haces, todavía me pone más. Noto como comienzas a penetrarme el trasero con uno de tus dedos, y como simultáneamente tu lengua comienza a follarme el coño. Siento tu aliento sobre cada doblez, así como la grandeza de tus manos abriéndome las nalgas de forma estrepitosa. Adoro sentir la exposición de mi cuerpo excitado, por y para ti.

    Jadeo, con cada nueva embestida de tu lengua y tu mano abriéndose paso en mi interior. Los gemidos inundan la habitación, al mismo tiempo que tu respiración se acelera por momentos. Puedo ver como tu pecho sube y baja al ritmo en que trabajas mis puntos de placer. Continuas torturándome con tan dulce goce, cuándo siento como uno de tus dedos se simultánea con tu lengua, para comenzar a penetrarme de forma conjunta. Tus dedos entran y salen de mí en ambos orificios al mismo ritmo, a la vez que tu lengua barre mi entrada. Gimo, echo mi cabeza más atrás, a la vez que suelto la tuya. Me agarro los pezones, visiblemente duros y excitados. La aureola está completamente rosada, me los pellizco al mismo tiempo que pongo mis ojos en blanco y con un grito desgarrador, me corro sobre tu boca.

    Puedo notar como tus labios, absorben y buscan hasta el último resto de mí. Continuas penetrándome mientras mis piernas, sobre tus hombros aun tiemblan. Mi orgasmo se alarga, hasta que recuperando el ritmo de la respiración, dejo de temblar sobre ti. Sólo entonces, separas tu boca de mi coño, sacas los dedos que me invadían una y otra vez, y te incorporas, bajando mis piernas de tus hombros.

    Te colocas frente a mí, de pie, mirándome. Mis ojos, se clavan directamente sobre tu potente erección completamente erguida y tensa; nunca te la había visto tan dura. Te acercas a mí, tu boca frente a la mía. Mis labios se posan en los tuyos y comienzo y a devorarte la boca como hacia mucho que no hacia. Rodeo tu cara, apoyando mis manos una en cada mejilla. Tú apoyas tus manos sobre mis muslos y los aprietas con fuerza.

    Te separas de mí ligeramente, y no paras de jadear. Intento seguirte con la cabeza, pero apoyando tus manos sobre mis hombros me bloqueas frente a ti, para que permanezca sentada en el respaldo de la silla. Te sientas sobre la cama, agarras con una mano tu verga, que no soy capaz de dejar de mirar. Está completamente descapullada, cuándo comienzas a hacer subir y bajar cada uno de tus dobleces sin dejar de mirarme a los ojos. Me muerdo el labio inferior mientras te miro. Jadeas con cada nuevo movimiento de tu diestra mano. Me estoy calentando solo con verte.

    Con la mano derecha, cojo uno de los hielos que hay en la cubitera que hemos colocado junto a la cómoda. Mientras miro como te acaricias; con dos dedos, agarro el cubito y comienzo a pasearlo por mi piel. Me rozo los pezones con él y ante su paso, se yerguen aun más. No puedo evitar gemir, al sentir el tacto frío del hielo sobre mi piel. Tu polla visiblemente tensa no deja de mirar el recorrido del hielo sobre mi cuerpo. Ahora me acerco hasta el canalillo, lo conduzco entre mis pechos. Un hilo de agua derretida por el calor que desprende mi piel, dibuja un camino entre mi ombligo y mi pubis. Tú mirada, acelerada y caliente no deja de observar el recorrido del agua por mi cuerpo.

    Acerco mi mano a mi sexo, el cubito se abre paso entre los labios de mi coño. Siento como la dureza del hielo se deshace, ante el calor que desprenden los fluidos de mi placer. Gimo y jadeo al sentir como el frío me roza el clítoris, sensible y excitado. Me muerdo el labio y observo como el ritmo de los movimientos de tu mano sobre tu verga, se aceleran considerablemente. Jadeas, puedo ver la proximidad del descontrol en tu mirada; me incorporo de la silla y sinuosamente me levanto, con el hielo en la mano.

    Camino despacio hasta colocarme frente a ti. Entornándome, acerco mis labios a los tuyos y mi lengua se abre paso por la entrada a tu boca. Aparto mi rostro del tuyo y acerco el cubito que tengo en la mano a tus labios. Tu boca engulle el hielo. Puedo sentir como paladeas el sabor de mi piel y de mi coño, fundido con la textura y el frío del cubito. Me agacho, me coloco de cuclillas frente a ti. Te sujeto la mano, parando tu masturbación. No dejas de mirarme, mientras observo como mueves el cubito en el interior de tu boca, a través de los movimientos de tus mejillas.

    Agarro tu polla con una mano, firme, y continúo con el trabajo que tú habías empezado. Mi pulgar acaricia tu glande ligeramente, y antes de que puedas darte cuenta, comienzo a recorrer cada pliegue de tu piel sobre tu erección. Subo y bajo de la base a la punta, una y otra vez. Mi ritmo va creciendo, del mismo modo, que tus ojos van extasiándose por momentos. Puedo ver la dilatación de tus pupilas, al mismo tiempo que las venas que alimentan tu verga, se tensan bajo la fricción de mis dedos. Gimes, yo subo y bajo más rápido; jadeo, me excita ver lo loco que te vuelvo y lo que disfrutas saboreándome en tu boca.

    Acerco mi otra mano a tus huevos, inflamados y duros, y comienzo a masajearlos a la vez que acerco mis labios a la punta de tu polla. Saco la lengua y te lamo el glande, sin dejar de pajearte; rápido, arriba y abajo. Echas la cabeza hacia atrás al sentir el calor de mi aliento sobre tu erección, al mismo tiempo que siento como tú corrida, caliente y fuerte, golpea mis labios y mi barbilla. Continúo acariciándote hasta que exprimo la última gota. Desde abajo, me detengo y te miro; mi cara está empapada de ti. Me agarras la cabeza con ambas manos, y me miras a los ojos mientras me relamo, adoro el sabor de tu placer…

    FIN


  • LakottLakott 15 de octubre
    @Tatu eso es ir al grano si señor. Para que andarse con rodeos.

    @amando, por dios a estas horas que calentón, ya decia yo que a mi me encantaba el hielo, ahora se porque. Corto però muy intenso he visualizado enterito el recorrido del hielo.
  • bastetbastet 16 de octubre
    Una se pasa unos dias fuera, y tengo a lakottito descontrolado, a @tatuada con una boda, y a @amando ayyyyy @amando pero q calor xd ufffffffff ufffffffffff...... Madre mia..... Y ummmmmmmmmmmmmmm...... Me encanta ese sexo salvaje, lanzado, a tope hasta el fondo ñam ñam.....
    Yo vuelvo con algunas historias, eso si reales, je je...algunas para reirse mucho y alguna para llorar (de la risa), ains señor llevame pronto jijijijiji.......
    Y x cierto @lakott yo t veo aunque no este aqui, tu piensa bien lo q haces @@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
    q si tengo mi ojo no es xq no este buenisima, es porque asi soy toda una incognita.... Ummmmmmmmmm......
  • bastetbastet 16 de octubre
    X cierto @master de la novata ya no queda naaaaaaa..... ( organizando la orgia jijijiji)
  • bastetbastet 16 de octubre
    Por cierto @lakott un buen relato, aunque Lia a veces se acuerda d ti jijijijiji.......
  • Pukii 16 de octubre
    Señolita amando, gustal Antes de follalnos ji ji ji
  • isobelaisobela 16 de octubre
    @amando como siempre, con tus relatos a una le entran unos calores.........................

    @bastet, que gusto da tenerte de vuelta, a ver cuando empiezas a contarnos algo.
  • Rebeca_GRebeca_G 16 de octubre
    @tatuada, ummm La boda, esta en un momento especial, me gusta :))
    @amando, x por dios, hot, hot, caliente, me ha gustado mucho, muy intenso. jijijijiji :))
  • AlejandraAlejandra 16 de octubre
    @Tatu me gusta la historia de la boba desde el principio como te dije, ya se esta definiendo, tengo ganas de saber que va a pasar y como acabara la historia jijijijijiji :))

    @amando, ANTES DE FOLLARNOS uff, es fuerte esta historia, corta pero jijijiji uff , uff, me ha encantado! :)
  • BELLADONABELLADONA 16 de octubre
    Jo @amando....leer esto recién comida es muy duro, menudo relato, caliente, caliente...uffffffffffff con el cubito paseando...me ha encantado, muy hot. jajaja :-@@@@
  • TatuadaTatuada 16 de octubre
    Amando... :))

    Me gusta... entre eso y el calor que vuelve a hacer.... esta noche que le den a las agujetas :))
  • HaydeéHaydeé 16 de octubre
    @amando ufffffffff.... caliente, caliente... me ha gustado muchísimo, corto pero intenso....jijiji... fantástica como siempre!! Oleeeeeee artista!!! :-@@@@@@@@@@@@@@@@
  • MasterMaster 16 de octubre
    @amando, me encanta! uffffffffffffffffff, un magnifico relato corto, lleno de fuerza.. calentito, calentito... jajajajaja, de esos que no deja indiferente :-@@@@@@@@@@@@@
  • amandoamando 16 de octubre
    @lakott...esa era la idea... visualizar el caminito del hielo..jijijji... gracias¡¡¡¡..:-@@@@@@@@@@@@@@
    @bastet...que te digo flor de loto¡¡¡¡...con ufff...y uffffff.. y mmm...jajajja... gracias cielo¡¡¡..me gusta verte por aquí...:-@@@@@@@@@@@@@@@@
    @pukii..me alegro que te guste.. gracias¡¡¡
    @isobela.. para el tiempo que vamos... cuánto más calor mejor..jijiji...gracias guapetona¡¡.. :-@@@@@@@@@@
    @rebeca_g...me alegra que te haya gustado cielo..ayer que estaba hot, hot...jijiji... :-@@@@@@@@@@@@
    @alejandra... tres ufff... muchas gracias guapetona¡¡¡... corto pero intenso¡¡¡..:-@@@@@@@@@@@@@@@@
    @belladona....para la siesta.. el momento ideal...jijijiji.... muchas gracias cielo¡¡¡... :-@@@@@@@@@@@@
    @tatuada:.. fuera agujetas¡¡¡..y además.. que el ejercicio es muy sano¡¡¡¡..jijiji.. gracias guapetona¡¡¡..:-@@@@@@@@@@
    @haydee...gracias guapa¡¡¡...ayer que estaba caliente, caliente... ya ves... asi da gusto escribir.....:-@@@@@@@@@@@@@@@@@@
    @master... ése ufffffffff... muchas gracias guapo¡¡¡¡..me alegro de no haberte dejado indiferente..jijiji... :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • purpleglobepurpleglobe 17 de octubre
    .
  • TatuadaTatuada 17 de octubre
    La boda -fin

    La boca de Pablo cubrió la de Sara en un beso intenso y cargado de ganas. Hacía muchos años desde la última vez que estuvieron juntos y ambos sentían el deseo. El cuerpo de Sara quedó presionado entre Pablo y el coche.

    Sus cuerpos ya no eran los de dos crios, sino los de un hombre y una mujer. Cargados de erotismo, de curvas, de fuerza. Cargados de pasion. La mano de Pablo seguía sujetando el cabello de Sara, que jadeaba mientras él saqueaba su boca. Sus manos sacaban la camisa fuera del pantalon y recorría la piel de su espalda con las uñas bajo la ropa.

    Sara subió una pierna hasta enredarla en el muslo de Pablo, y le atrajo aún más si eso era posible. Pablo tiró un poco más de su cabello sin llegar a hacerle daño, hasta que ella gimió mostrando su cuello y unos pechos atrapados en el corpiño rojo del vestido. La presión y la respiración agitada hacían que subiesen y bajasen de forma provocadora. Pablo pasó la mano por encima del vestido ahuecando los pechos.

    Sara cerró los ojos y sintió cada roce de su mano. Su cuerpo sintió cada roce. Su sexo se inundó del placer que aquel contacto le proporcionaba. Pablo soltó su pelo y sujetó su muslo bajo la falda. Presionó su mano mientras la deslizaba en dirección a la rodilla alejandola del caliente centro de placer. Sara abarcó el culo de Pablo por encima del pantalón y lo apretó, lo sintió, lo empujó hacia ella.

    -No voy a correrme hasta que tú no lo hayas hecho, así que... despacio...

    Sara abrió los ojos mientras jadeaba... Pablo se apartó y tiró de ella.

    La colocó encima del capó del coche, tumbada y con las piernas elevadas. Le había quitado las bragas justo antes. Sin contemplaciones. Subió su falda roja con vuelo y colocó la mano sobre su sexo. El cuerpo de ella tembló en respuesta y la humedad se abrió paso entre los pliegues. Ella había tenido sexo mil veces. Pero mil veces había pensado en Pablo.

    Pablo deslizó los dedos de arriba abajo, y de buevo arriba. Acarició aquel punto donde sus nervios se concentraban. Lo acarició y lo presionó hasta que ella comenzó a moverse buscando mas y mas. Hasta que sus caderas se alzaron. hasta que los tacones de aguja de sus zapatos presionaron la chapa del coche sin que eso importara lo mas mínimo. Lo provocó hasta que la sintió tan necesitada que hundió dos dedos profundamente para calmar su angustia, su ansia, su sed de él.

    Sara gritó su nombre. Quizá para asegurarse, quizá para sentirle aun más. Sus dedos entraban y salian con destreza, acariciandola desde dentro hasta que una oleada de calor la arrasó y convulsionó alrededor de sus dedos.

    pablo la levantó y se besaron. Ella tiro de su cinturon y desabrochó su pantalón. la chaqueta hacia rato que estaba en el suelo. Dejó caer los calzoncillos y los pantalones y agarró su polla con la mano, desde la base, con firmeza. Pablo se abrazó con más fuerza a Sara y mordió el lóbulo de su oreja. Se movió sobre su mano sintiendo la presión de sus dedos antes de apartarla y buscar la entrada de su sexo.

    Cuando la encontró se empujó de un golpe. Profundo y necesitado. Se quedó un segundo enterrado escuchando el final del grito de Sara antes de comenzar a moverse en un vaiven intenso, cada vez más rápido y agitado, hasta que se dejó ir dentro de ella con una explosión de calor.



    Un rato después se recolocaban como podían la ropa mientras Sara se preguntaba qué le diria a su madre.

    -Dile que estás conmigo, al fin y al cabo acepta que esté con una mujer casada.

    Sara le miró.

    -Joder Pablo... tú... no eras así.

    Pablo se rió con fuerza.

    -Anda vamos.


    Llegaron al restaurante cuando todos comenzaban a entrar. sara miró alrededor buscando a su madre, más que nada para saber si se habia percatado de su tardanza, pero antes de localizarla algo hizo que casi le diera un ataque al corazon.

    -¡¡Hola papá!! ¿Donde estabas? -una niña de no unos ocho años se habia agarrado a Pablo.
    -Hola Noelia, cielo. Estaba con una amiga, mirá es Sara.

    La niña la miró fijamente. Tenia los ojos azules de Noe y la sonrisa de su padre. De Pablo.

    Fin.
  • MasterMaster 17 de octubre
    Bonita historia, como todas las demás, ha sido un lujo leerte, mucha suerte Tatu .-)
  • TatuadaTatuada 17 de octubre
    Gracias Master :-)

    Al menos quería dejarla acabada.
  • BELLADONABELLADONA 17 de octubre
    Espero poder leer algun día un libro tuyo y pensar que te conocí cuando empezabas...Un beso enorme Tatu. :-@@@@@@@@@@@@@@@@@

    La fantasía como todas las tuyas me encanta, aunque te has dado prisa en terminarla. ;-)
  • HaydeéHaydeé 17 de octubre
    Ohhhh @tatu me ha encantado, menudo regalo de despedida nos has dejado!!! Eres una gran escritora!!! Chapó!!!! Se que algún día iremos a la firma de tu libro....jijiji... estoy deseando!!! Muchos besus y muakkkssssssss :)))
  • isobelaisobela 17 de octubre
    @Tatuada, la verdad que si, es un placer leer tus historias, me a gustado..............
    Un beso.
  • amandoamando 17 de octubre
    Joder @tatuada... excelente final... nena, que bajón de me ha dado...te seguiré, pero te echaré de menos por aquí... y yo también estoy segura de que iré a la firma de tu libro cielo... :-@@@@@@@@@@@@@@
  • NaraNara 17 de octubre
    ya los andaba extrañando, actualizandome... besos.
  • bastetbastet 17 de octubre
    vaya @purpeglobe te me has colado perdona un beso
  • bastetbastet 17 de octubre
    y por cierto @master puedes hablarme ehhhhh????????????????????
  • AsmodeoAsmodeo 17 de octubre
    El mejor lugar de las fantasías de una sumisa es su cerebro , lugar al cual su amo supo ingresar y mantener como suyo día a día, siendo así ella solo le entregara a el lo que le pertenece y se sentirá de su pertenencia, basta una sola orden de su amo para que ella lo obedezca y anhele que la domine con su sola presencia, su mirada, su aliento, el tono de su voz o solamente el roce de su piel.
  • LakottLakott 18 de octubre
    @Tatuada
    Tatu acabo de leer el final de la boda. Ya te dije que me gustaba, pues me quedo corto, me ha encantado. He leido que nos dejas, espero que solo sea un hasta pronto. Te deseo la mayor de las suertes, y ya sabes donde tienes, y me tomo la libertad de hablar por todos, a un publico incondicional que te adora.

    Un fuerte abrazo
  • Pukii 18 de octubre
    Gustal como telminal La boba -fin, señolita Tatuada
  • MasterMaster 18 de octubre
    ¿En vez de hablarte, no crees que seria mejor otra cosa..? jajajajajajaja :-P
  • Pukii 19 de octubre
    Aqui descansal un lato, al lado de mastel con casco que sel diveltido ji ji ji
  • Rebeca_GRebeca_G 20 de octubre
    Buen Final de la historia, me ha gustado, aunque encuentro q se le hubiese podido sacar mas en otras circunstancias, escribes muy bien :)
  • Saara 20 de octubre
    Sois grandes escritores y escritoras, suelo leerlas todas aunque no comente las historias que escribís
  • amandoamando 20 de octubre
    gracias @saara.. yo de los piropos.. rápidamente me doy por aludida..jajajaja...
    @master a mí tampoco me importaría otra cosa..jajajaja...
    Bueno, os dejo algo... aunque la verdad... viendo el panorama... se la quitan a una hasta las ganas de subir nada...
  • amandoamando 20 de octubre
    ESPERANDO NUESTRA CANCIÓN…

    Cuánto hemos vivido juntos, tu desde tu casa y yo desde la mía. Aun recuerdo ese choque de impresiones que tuvimos desde nuestro primer encuentro, yo entonces trabajando en la administración de aquella consultora y tú de comercial. La verdad es que reconozco que una de mis virtudes no es la paciencia, como tampoco es una de tus virtudes saber cuándo has de parar de insistir. Pero en seguida me dí cuenta, en el mismo momento que te exigí que dejases de dar la chapa, que ésa mirada tuya y ése rostro encantador no me dejaban indiferente.

    Te diste la vuelta y fue entonces cuándo vi ése culazo metido en ésos chinos negros, que me hizo dar un respingo sobre la silla; y es que eras un chapas, pero estabas bueno. Te llamé desde detrás de mi mesa de oficina y te invité a que te sentases en una de las sillas que había al otro lado. Una mueca de sonrisa y una mirada felina iluminó tu cara. Rápidamente giraste tus pies sobre el suelo y te aproximaste a la silla frente a mí. Con una sonrisa de guerra, que aun hoy, no sé muy bien de dónde salió, te indiqué que me mostrases todos ésos catálogos que llevabas encima, en ése cuidado maletín de piel marrón, que colgaba elegantemente de tu hombro. Observé tus manos mientras abrías los cierres del maletín; unas manos morenas, fuertes. En la derecha llevabas una pulsera gorda de cuero, de las que tanto me gustan, y en la otra un maxi reloj negro. Me encantaron tus manos, una ola de calor recorrió mi cuerpo.

    Al levantar la mirada buscando tus ojos, me dí cuenta de que te percataste de mi detenimiento consciente en la citada parte de tu anatomía; y con una mini carcajada y una mueca que denotaba algún rasgo de incomodidad; comenzaste a sacar cada uno de los catálogos. Más de una hora estuviste mostrándome las delicias de los materiales de construcción y las herramientas que tu empresa comercializaba. Eran las dos del mediodía cuándo me dí cuenta que era mi hora de salida. Tratando de ser amable, te dije que me quedaba con los catálogos para que los viera mi jefe, pero que le hablaría bien de ti, y como si mis labios hablasen por sí solos dijeron:

    - Le diré a mi jefe que con ése culo y ésas manos no puedes vender nada de mala calidad.

    Tus labios se tornearon sonriendo, mientras un sonido gutural escapó de tu garganta. El sonido de tus carcajadas me estremeció por dentro, no tenía claro qué me pasaba contigo, pero habías despertado cierto interés en mí.

    Salimos juntos del despacho, la oficina estaba prácticamente vacía. Llamé al ascensor mientras tú te situabas a mi derecha y por primera vez desde que te había conocido, no sabíamos que decir y la tensión del silencio incómodo podía cortarse con una tijera. Entramos juntos en el ascensor manteniendo ése silencio deliberado. En el espejo de la derecha, de reojo observaba lo bueno que estabas, y podía sentir como tus ojos se clavaban a la altura de mi escote, conveniente diseñado sobre la entallada blusa blanca que vestía. Al observar como me mirabas, me alegré de verme tan sexi hoy. Me había puesto la falda de tiro alto negra, con una apertura lateral que finalizaba casi a la altura de mi cadera. Era una falda ajustada, que llegaba justo a la altura de la rodilla, y que combinaba perfectamente con la camisa entallada blanca y los taconazos negros lisos que vestían mis pies. En la mano llevaba un mini bolso negro.

    Mientras repasaba mi indumentaria, sin de perder de vista la tuya; salimos al hall, al abrirse las puertas del ascensor. Caminamos sin hablar, simplemente nos sonreíamos cuándo nuestras miradas se cruzaban. Una vez en la puerta del edificio, me giré y acercando mi mano, para despedirnos, la acerqué a ti esperando un profesional apretón.

    Tus ojos se clavaron en mi boca de forma indiscreta y deliberada, y una radiación de incomodidad se apoderó de mi cuerpo; cuándo tu mano, agarró la mía y la aproximaste a tu boca. Pude sentir el calor de tu aliento sobre mis nudillos y tu forma única e indescriptible de oler sobre mi piel, provocó dos tsunamis en mi interior. El primero nació en mis tobillos y recorrió mis piernas y el segundo bajó desde mi rostro, rompiendo ambos, a la altura de mi entrepierna. El roce de tus labios sobre mis dedos provocó que mis piernas temblasen y un leve jadeo escapase de mi boca. Me diste uno de los besos más eróticos que soy capaz de recordar. Soltaste mi mano y abriendo de ésa forma, que me pareció tan sexi tu maletín, me entregaste una tarjeta “Carlos Prado Hernández, comercial….”.

    Con una voz más alta dijiste “un placer”, al mismo tiempo que recorrías el umbral que separaba la puerta del edificio. Justo al salir a la calle y aun con la puerta entreabierta, te giraste y sonriendo me dijiste:

    - Yo le diría a tu jefe que te suba el sueldo con ése escote y ése culo.

    Y tras decir esto desapareciste calle abajo. Instintivamente, me mordí el labio inferior y acerqué a mi boca la tarjeta, y de una forma extraña e irreconocible para mí, la olí como buscando algo de tu presencia en ella. Una compañera se aproximó a mí desde la puerta del ascensor y su “hasta luego” me sacó de la ensimismación en la que estaba envuelta mirando al infinito.

    Guardé la tarjeta en uno de los bolsillos de mi bolso y saliendo por la puerta, respiré hondo y me auto convencí de que este tío no me había llamado para nada la atención.

    Bajé calle abajo pensando en lo que había sucedido y entré al restaurante dónde comía todos los martes. Mario me saludó desde la barra y me indicó la mesa que tenía reservada. Saqué el móvil del bolso y cogí la tarjeta que me habías entregado y grabé tu número en la agenda. Aun hoy, no sé porque lo hice, pero en ése momento me nació hacerlo. De forma inmediata tu whatsapp se cargó en mi móvil. Tu foto de perfil, me aceleró el corazón, en ella aparecías junto a dos niñas preciosas, yo diría de unos 4 años y 1 añito, quizá fuese impreciso, pues yo con las edades de los niños soy un desastre. El calor que había invadido mi cuerpo hacia escasamente unos minutos, se tornó en frío momentáneamente.

    Guardé el móvil en el bolso y la tarjeta en uno de los bolsillos y me esforcé en no volver a recordarte, entendí que tenías una vida que yo no tenía y que pensar en ti sólo podía traerme problemas.

    Comí de forma rápida y me tomé mi tiempo con el café, lo cierto es que el café mirando por la vidriera del restaurante, era para mí el mejor momento del día. Observaba a los viandantes pasar, e imaginaba las vidas que rodearían a cada uno de ellos, entre sorbo y sorbo de café. Era un momento de paz y de evasión entre los problemas que rodeaban mi día a día. Estaba enfrascada en tan trascendentales deliberaciones, cuándo una voz me sacó de mis pensamientos. Giré mi cabeza y antes de darme cuenta una sonrisa iluminó mi rostro. No sé qué hacías ahí, pero me alegraba de volver a verte.
  • amandoamando 20 de octubre
    Te invité a sentarte en mi mesa y tú me dijiste que con la condición de que fueras tu quién me invitase a mí al segundo café. Asentí con la cabeza. Me comentaste que era la primera vez que trabajabas esta zona de comercial y que habías ido a caer a este restaurante de casualidad. Yo te comenté yo comía ahí todos los martes y la conversación fluyó sola. No pude resistirme a comunicarte que te había visto en whatsapp y tu me comentaste que eran tus hijas, que estabas dándote un tiempo con tu mujer y que bueno, andabas un poco nostálgico de ellas, puesto que habías asumido zonas comerciales nuevas, para alejarte un poco de tu mujer y hacer más llevadera la separación.

    Hablamos como si nos conociésemos de toda la vida, como unos muy buenos amigos, pero sin pasar por alto, las miradas de complicidad y de deseo que nos lanzábamos de cuándo en cuándo. Antes de que pudiese darme cuenta, la radio que sonaba de fondo indicó que eran las cuatro. Me levanté de golpe de la mesa y con un “llego tarde” salí corriendo del restaurante.

    Al cruzar por la vidriera a toda velocidad, pude ver tus ojos desafiantes mirándome a través de ella, y pude intuir la mirada de guerra que escapaba a través de los míos. Apresuré el paso, siendo consciente de que tus ojos estaban clavados en el entallado de mi falda y en la forma, en que el negro, marcaba mis nalgas bajo la tela.

    Al llegar a la oficina, movida por algún impulso que no sabía muy bien de dónde había salido, saqué el teléfono del bolso, entré en el whatsapp, busqué tu icono y teclee:

    - Y ésa mirada?

    Puse el teléfono en silencio y lo dejé sobre la mesa de la oficina, encendí el PC y comencé a revisar los últimos pedidos de materiales por recibir. De cuándo en cuándo, miraba el teléfono por si obtenía respuesta, pero nada. El simbolito de mensaje, provocó un vuelco en mi corazón; pero fue un movimiento infructuoso, al darme cuenta que era Ariadna quién me escribía, para decirme que esta noche no dormiría en casa. Lo cierto es que últimamente desde que había conocido al nuevo fotógrafo, pasaba muy poco por casa, aunque agradecía que me mantuviese informada, siempre había sido un poco cabecita loca.

    Al final de la jornada, ya había olvidado el whatsapp que estaba esperando, entre informes, órdenes de compra y albaranes. Recogí mis cosas, cerré el despacho, bajé en el ascensor con varios compañeros y llegué a la puerta del edificio. Instintivamente miré hacia ambos lados de la acera, buscando algo que no sabía muy bien qué era, y recibí una grata sorpresa al encontrarte apoyado sobre una de las fachadas del edificio. Me mirabas con los mismos ojos desafiantes que antes me habían llamado la atención. Me acerqué a ti sin perder de vista tu rostro, mientras tus ojos devoraban mis sinuosas curvas, desde los tobillos, hasta la última punta de mi pelo largo y ligeramente ondulado; que deliberadamente, caía sobre mis hombros y cuyo rubio, hacia contraste con la blancura de mi blusa.

    No dejábamos de sonreírnos, cuándo quedé frente a ti, a escasos centímetros de tu rostro, sonriendo. Y fue entonces cuándo te dije:

    - ¿Pero tu qué haces aquí? ¿No has leído mi mensaje?

    Tu sonrisa se hizo más grande, y entreabriendo unos labios carnosos que harían la delicia de cualquier mujer con un poco de gusto, me contestaste:

    - Prefería darte la explicación cara a cara.


    CONTINUARÁ….
  • isobelaisobela 20 de octubre
    ummmmm
  • ANABELY 21 de octubre
    hola soy nueva en este foro y creo k necesito ayuda
  • BELLADONABELLADONA 21 de octubre
    Ohhh @amando, menos mal que la inspiración no te abandona a pesar de estar el foro como está. Me gusta mucho la historia, continua por favor. :-@@@@@@@@@@@@@
  • BELLADONABELLADONA 21 de octubre
    Bienvenida @ANABELY ¿qué te ocurre? :-)
  • Rebeca_GRebeca_G 21 de octubre
    Wow @amando me gusta esa historia, empieza bien jijijijiji
  • LakottLakott 21 de octubre
    @amando me gusta el inicio, realmente sabes despertar el interés de un hombre, ahora en forma de ejecutiva. Buena descripción del whattsapp. Quizás tienes el móvil encima de la mesa????? ;-) y :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • AlejandraAlejandra 21 de octubre
    Tatu, me hubiera gustado que fuera mas larga. aunque me ha gustado mucho :))

    @amando, antes cuando comentaba la historia el foro se ha quedado bloqueado, en resumen, me ha gustado mucho y escribes muy bien:)