Confiesa tus sombras

Nuestras fantasías eróticas - Erótica - Página 34

Nuestras fantasías eróticas
  • BELLADONABELLADONA 29 de julio
    jajajaja me encanta....es buenisimo....A por Master!!!! jajajaja

    pd. Sí, sí, también tienes mi permiso...jijijijiji ¿no viene Dani a rescatarnos mas tarde? jajaja
  • MasterMaster 29 de julio
    jajajajajaja me acuerdo de la conversación... jejejejeje, permiso concedido.... jajajaja
  • HaydeéHaydeé 29 de julio
    Jajajajaja.....@bella si tu quieres el nos rescata....o solo quieres que te rescate a ti?....jijiji....

    Muchas gracias par de guapos!! Jijiji..... otro día cercano o lejano quien sabe os sorprendo ;))))
  • BELLADONABELLADONA 29 de julio
    Lo que tu prefieras....a ti, a mi, a las dos...A Master mejor que no, que le sale urticaria...jajaja
  • HaydeéHaydeé 29 de julio
    Nooooooo a master no, jijijiji..... a el que lo rescate la mujer maravilla.....jajajajajaja
  • BELLADONABELLADONA 29 de julio
    jajajajaja Que lista!!! ;-))
  • HaydeéHaydeé 29 de julio
    Es verdad,si soy yo....jijiji...
  • BELLADONABELLADONA 29 de julio
    El disfraz ya estará seco....jajajaja (cuando he ido a escribir seco, cada vez escribo sexo...) jajajaja
  • HaydeéHaydeé 29 de julio
    Jijijiji.....el subconsciente nos traiciona hasta cuando escribimos..... es verdad ya estará seco....jiji ;)))
  • amandoamando 29 de julio
    LO QUE FUE… Y LO QUE SERÁ (3)

    Mientras hablaba no podía dejar de mirar sus intensos ojos. Me envolvían. Su mirada era tan triste que la indiferencia ante ella no cabía. Pero había algo más, algo que me unía a él de forma incontenible. Como cuándo una ola ha de romper en un acantilado, yo tenía que acabar en él, necesariamente.

    Mi mente empezó a funcionar a mil por hora. En ése preciso instante me sentí intimidada por la fuerza que me unía a aquel desconocido y por la desconcertante situación que estábamos viviendo. No sé si debía hablar, preguntar ó escuchar. Por primera vez desde que me había sentado junto a él, la fuerza había dejado de funcionar sin indicarme el camino que debía seguir. Pero inmediatamente, en un giro de su mirada, percibí que ahora quién sentía ése impulso, el arrastre de saber qué hacer, era él. Antes de acabar de atar mis pensamientos, él, comenzó a hablar:

    - Es complicado explicarme, después de lo que acabas de presenciar. Habitualmente no me comporto así. Pero no sé si conoces la sensación de quién sabe lo que debe hacer, porque lo dicta su conciencia; pero ése “qué debe hacer” no se corresponde con el “lo que siente” que ha de hacer. Estoy roto, entre lo que me dice la cabeza y lo que me dice el corazón.

    Su voz me hacía estremecer. Una brisa fría comenzaba a envolver el ambiente del parque. Me puse las manos cruzadas sobre los brazos, procurando darme calor, mientras asentía con la cabeza ante sus explicaciones. Por la mirada que escapaba de sus ojos, me dí cuenta que había percibido mí bajada de temperatura y como reaccionando al momento que estábamos viviendo, y recuperando su papel de desconocido me dijo:

    - No sé porqué te cuento esto. No sé tampoco porqué te has parado aquí conmigo. Sólo sé que de alguna forma me has liberado y me siento cómodo al contarte lo que me pasa. Pero no tienes ninguna obligación de conversar conmigo, ni de estar en este banco junto a mí.

    No supe que contestar. Lo cierto es que tenía toda la razón, ni yo tenía porqué estar allí, ni él tenía porqué contarme su vida. No nos conocíamos, jamás nos habíamos visto, pero había un nexo de unión que me impedía alejarme de él y salir de su espacio. Así que arrastrada por una fuerza interior, que ni yo misma reconocía, contesté:

    - Yo no sé tampoco porqué estoy aquí. Sólo sé que al verte he creído que tenía que permanecer junto a ti. Es raro, llámalo química, destino ó cómo lo quieras ver, pero simplemente quiero que sepas que puedes contar conmigo.

    Un suspiro se escapó entre los labios de Miguel, como liberándose de una pesada carga; que yo supuse, era para él, decirme adiós; teniendo en cuenta que había sido el hombro sobre el que había encontrado el consuelo. Permanecimos en silencio unos segundos. Seguía anocheciendo y la humedad de la lluvia que había caído a media tarde, refrescaba aun más el ambiente. Mi piel estaba erizada por el frío, pero ni podía ni quería dejarle allí solo. Hasta que incorporándose lentamente me dijo:

    - Sandra. Será mejor que vayas a casa. Te acompañaré y te contaré la razón por la que ambos, hemos permanecido en este banco durante buena parte de la tarde.

    Mientras hablaba me rozó uno de los brazos que tenía cruzados sobre el regazo. Un escalofrío, que esta vez no estaba provocado por la temperatura, recorrió cada poro de mi cuerpo. Un suspiro salió de mis labios. El contacto con él me hacia temblar. Un nudo en el estómago me desbordaba la respiración y mis mejillas se sonrosaban. Era una reacción extrañamente placentera la que sentía ante su contacto físico.

    Me incorporé y comenzamos a caminar, sin hablar, en dirección a mi casa. Andábamos lentamente. Yo no quise decir nada. Ya era lo suficiente extraña la situación, como para que fuese de cotilla, a forzarle a contarme lo que le tenía tan compungido. Cuándo aun no habíamos llegado a la salida del parque, rozó mi mano con uno de sus dedos.

    Comencé a respirar aceleradamente. No me atrevía a mirarle. Sólo esperaba no complicar mi vida, y que ése roce que me removía por dentro, no hubiese sido más que una casualidad. Según iba divagando respecto a ello, pude sentir un nuevo contacto sobre mi mano. Fue entonces, cuándo tuve claro que no era una casualidad. Por el rabillo del ojo escruté la cara de Miguel, que no dejaba de mirar al infinito, pero pude entrever una sonrisa asomando de sus labios. Era una sonrisa cauta, y temerosa. Tuve la rara sensación, de que llevaba mucho tiempo sin sonreír abiertamente y por eso se le hacía tan forzado.

    Al mirarle pude sentir como algo no iba bien. Mi corazón estaba acelerado. Mi respiración entrecortada y me moría de ganas porque volviese a rozar mi mano. El nudo del estómago no desaparecía y me costaba tragar. Reconocía perfectamente todos estos síntomas, pero me negaba rotundamente a asumir que en décimas de segundo, todo mi mundo independiente y libre, que tanto me había costado construir, se me fuera a caer por un desconocido cualquiera. Una persona de la que no sabía absolutamente nada, pero que había logrado derrumbar cada muro de los que había levantado para protegerme. Estaba desarmada ante la fuerza que me ataba a él; y me negaba terminantemente a que esto pudiese pasarme. De forma que dejando a un lado los latidos de mi corazón, ordené a mi cerebro que tomase las riendas de la situación; y que esta historia, si se podía llamar así, se acabase de la misma forma en que había empezado, rápidamente y cortada de raíz. En estas divagaciones estaba cuándo Miguel me cogió la mano.

    Rápidamente la aparté y me la crucé sobre el regazo; disimulando mi reacción, tras una sensación de frío, que si bien era cierta, era innecesaria. Vi el desconcierto en los ojos de Miguel, y pude sentir como se me helaba la sangre. Me arrepentí inmediatamente de haber apartado mi mano, pero ya no podía hacer nada por cambiarlo. Mi cerebro estaba al frente y la racionalidad me decía que ó le dejaba ir, ó me quedaría enganchada a él eternamente. De repente, me descubrí sorprendida escuchando la voz de Miguel, como si me encontrase hechizada por él, había empezado a hablar y yo le atendía sin perder de vista sus labios, rosados y carnosos:

    - Lo cierto es que no sé porqué tengo la necesidad de contártelo. Tal vez porque no me juzgarás al no conocerme. Pero siento que contártelo a ti me va ayudar. (Yo me limité a asentir con la cabeza mientras el titubeaba y observaba mi reacción). Llevo ocho años con mi actual pareja. Ariadna es una mujer excelente. Es inteligente, entusiasta, atractiva, elegante, con clase… es todo lo que un hombre puede desear. La adoré desde el primer momento en que la vi y a día de hoy la sigo adorando; pero algo se ha roto entre nosotros. Ella trabaja 12 horas cada día, y apenas nos vemos. Yo he pasado por una situación complicada, estando desempleado. No me he sentido apoyado por ella en ningún momento. Dejamos de salir, de viajar, de quedar, de sorprendernos, de mimarnos y de cuidarnos. Yo le explico esto a ella y no lo entiende. Dice que nos queremos y estamos bien, que trabaja tanto para que ambos tengamos una vida mejor; pero yo no necesito el dinero, la necesitaba a ella y aunque la quiero, creo que he dejado de estar enamorado.

  • amandoamando 29 de julio
    LO QUE FUE… Y LO QUE SERÁ (4)

    Yo sólo podía tragar saliva mientras escuchaba a un completo desconocido contarme sus discrepancias conyugales. De hecho estaba sintiendo unos celos, enfermizos desde luego, por la mujer que teniendo a este hombre, le estaba haciendo sentir tan confuso. Pero el cariño con que él hablaba de ella, me daba escalofríos. Algo se había despertado en mi interior y no sabía como aplacarlo. Con un “es una situación complicada” le cedí de nuevo la palabra a Miguel, que continuó con su exposición.

    - Llevo mucho tiempo pensándolo. La tengo mucho cariño, infinito, y la adoro, porque la adoro; pero no recuerdo qué es lo que me enamoró de ella. Ya no siento mariposas en el estómago cuándo la miro. Siento gratitud por todos los buenos momentos que hemos pasado juntos y por las veces que ha estado junto a mí en los malos tiempos, igual que yo junto a ella. Ocho años dan para mucho, y hay mucho vivido. Pero eso es lo que siento, cariño y gratitud, ó eso es lo que creo que siento por ella. Mi corazón me dice que se acabó. Que la adoro porque es maravillosa, pero como adoraría a un amigo con el que llevo conviviendo ocho años y apoyándonos mutuamente. Mi corazón me dice que quedándome a su lado como pareja, la engaño a ella y me engaño a mí. Pero mi cabeza me dice que no puedo dejarla tirada. Que es sólo una mala racha que pasará y que tengo que estar agradecido por el esfuerzo laboral que está haciendo. Pero que la gratitud de años de fidelidad y lealtad merecen que permanezca a su lado.

    Me moría de ganas de decirle, que con quién debía estar era junto a mí. Que a mí si me producía ésas mariposas en el estómago. Que debía hacer caso siempre a su corazón, pero yo, no le hacía caso al mío; y llegando a mi casa, con la mano le indiqué que era mi portal. Nos paramos en la puerta. Y allí continuó hablando:

    - Me alegro de haberte encontrado. Me siento mucho mejor después de haberle contado esto a alguien. Por alguna razón tengo un nudo en la garganta al tener que despedirme de ti. Es extraño, siento como si te conociese de toda la vida.

    Mi corazón ardía de ganas de decirle que yo también sentía eso. Que quería conocerle más, que debía dejar a su pareja; pero bruscamente, movida por el instinto de supervivencia que últimamente me había guiado en mi camino, y con cierto tono de bordería en la voz, me dirigí a él, diciéndole:

    - Ha sido un placer conocerte. Te dejo que tengo visita. Ya nos veremos si coincidimos algún día más por el parque.

    Fue en ése instante, cuándo yo me iba a girar para entrar en el portal e iba a dejar atrás todas las sensaciones que había sentido durante la tarde, cerrando de un portazo las posibilidades que se abrían ante mí; cuándo Miguel, agarrándome por la parte superior del brazo, me dio la vuelta y me posicionó frente a él. Lentamente. Mis ojos se encontraron con los suyos.

    Pude sentir como nuestros pechos se aceleraron a la vez y nuestras respiraciones se acompasaron. Me perdí en su mirada, igual que él se perdió en la mía, ambas, pedían auxilio y comprensión en la otra. Con cautela fue acercando sus labios, hermosos y húmedos, a mi rostro y me dio un beso en la mejilla que me hizo jadear. Mi pecho subía y bajaba con fuerza, cuándo, girando su rostro se dirigió a mi otra mejilla. Esta vez, fruto de los nervios y la excitación del momento, volteé mi cara demasiado rápido, y por unos segundos nuestros labios se rozaron. Sentí como me flojeaban las piernas y percibí como él, me apretó del brazo más fuerte para sujetarme.

    Pude notar como inhalaba de mi aroma, como para no olvidarlo jamás, igual que yo intentaba memorizar su presencia, para sentirla siempre junto a mí. Fueron los segundos más intensos de mi vida. Pero lentamente fuimos separándonos. Sus labios me susurraron “un placer conocerte” y como movida por un huracán, no quise seguir mirándole, para no perderme más en su boca, ni en su cuerpo; pues sabía que si lo miraba un solo segundo más, no habría vuelta atrás. Entré en el portal y llamé al ascensor.

    Mi respiración aun seguía agitada. No lograba controlar mis reacciones. Pero sabía que si quería mantener en pie, aunque sólo fuera una parte de los muros que había levantado, no debía volver la vista atrás. Al abrirse las puertas del ascensor entré y me dí la vuelta. En la puerta principal, tras los cristales, pude ver la mirada desconcertada y confusa de Miguel, que no perdió el contacto con mis ojos, hasta que la puerta del ascensor se cerró.

    Me apoyé sobre el espejo. Mis piernas se tambaleaban. Mi corazón también discutía con mi cabeza, igual que le pasaba a Miguel. Mi corazón decía que debía salir corriendo y no perderle para siempre; mientras que mi cabeza me indicaba que siempre que me había dejado llevar por la irracionalidad, el resultado había sido un desastre. El ascensor me dejó en mi planta. Salí de él, sin saber muy bien cómo. Una lágrima resbalaba por mi mejilla cuándo metí la llave en la cerradura. Era consciente, que sólo sabía de él que se llamaba Miguel y que jamás volvería a verle y eso hacía más grande el nudo de la garganta, que empezaba a ahogarme.

    Al abrir la puerta, encontré a Raúl en el sofá, observando mis lágrimas con gesto preocupado. Raúl es mi mejor amigo; bueno, no exactamente, es mi mejor amigo con derecho a roce. Los dos sabemos que no llegaremos más allá, a pesar de que él lo ha intentado en varias ocasiones; pero ahora me respeta, y sabe que no quiero una pareja en este momento de mi vida. Con el tiempo, hemos alcanzado el punto, en el que ambos hemos comprendido cuál es nuestro lugar.

    Levantándose del sofá, se acercó a mí. Sus ojos dejaban entrever su angustia:

    - Nena, ¿Qué ha pasado? Me estás asustando.

    A lo que yo sólo pude responder “abrázame Raúl, sólo abrázame”.
  • HaydeéHaydeé 29 de julio
    @amando si solo llevas cuatro capítulos y ya me has dejado con la boca abierta, muda y pasmada...que más te digo??? Cariño que bien transmites los sentimientos, la preocupación, el agobio, el miedo....todo, todo, todo.....me ha encantado no, lo siguiente!!! Increíble, fantástico....esta historia me tiene completamente enganchada!!!!! Que buena eres mili!!!! :-@@@@@@@@@@
  • amandoamando 29 de julio
    pili...con lectores como tu...da gusto escribir.....tu si que me dejas con la boca abierta hasta con tus comentarios...me alegra que te llegue...y que te enganche...eso es que logro el objetivo...que es transmitir...gracias @haydee!!!!.. :-@@@@@@@@@@@@@
  • BELLADONABELLADONA 29 de julio
    Uff...@amando, que tristeza transmite la historia, muy bien expresado cada sentimiento. Me he quedado sufriendo por esos dos...como si los conociera. Y tu me has dejado tristona esperando para saber que pasa. Me ha encantado, no tardes mucho en continuar. :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • amandoamando 29 de julio
    gracias @belladona!!!!..intentare no haceros esperar mucho...pero ya sabes la inspiracion va por días...me alegra que te este gustando guapa!!!! :-@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
  • MasterMaster 29 de julio
    Una historia cargada de sentimientos, mmmmm es interesante, los personajes están muy trazados , pero hay mucha frustración ahí dentro, la carga es muy negativa....veremos por donde sale el tiro, ufffff... la veo diferente, esta muy bien narrada y con sentimiento..., igual los dramas son tu fuerte, es buena...

  • amandoamando 29 de julio
    @master...tal vez es cierto que los dramas son lo mio...la idea es que segun avance la historia haya una evolucion de los personajes...cada uno con sus propias frustraciones...pero vamos...que ni yo se hacia donde pueden evolucionar...gracias!!!.. :-@@@@@@@@
  • AlejandraAlejandra 30 de julio
    @haydee, El furgón policial, jijijijiji me he reído un rato con esta historia. :))
    @Amando, LO QUE FUE… Y LO QUE SERÁ, la historia trasmite mucha tristeza en los personajes, me gusta como los trasmites tan bien, eso es muy difícil. :))
  • AlexBCNA 30 de julio

    Tienes en la librería nuevas entregas de narrativa erótica, aprovechando la moda de 50 sombras.

    También tienes la posibilidad de sumergirte en tu propio universo de fantasías privadas y descubrir hasta donde llega tu imaginación, y lo que eres capaz de vivir y sentir...

    www.gigolobarcelona-alex.com
  • HaydeéHaydeé 30 de julio
    @alejandra yo también me reí mucho el día de esa conversación y ayer escribiendo ese pequeño trocito.....jijiji ;))

    Ayyyyy este @alexbcna que no se da por vencido!!
  • amandoamando 30 de julio
    @alejandra...gracias guapa..me alegro que te llegue lo que intento transmitir...simplemente me sale...:-@@@@@@@

    @alexbcna...no tienes fin...en serio crees que nos haces falta a alguna?....
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 30 de julio
    @Haydee, muy bueno el relato con bella y master, pero ten cuidado que seguro que master está compinchado con el policía. Es más, el policía bien podría ser un boy que va a encargar amando para mi cumpleaños. He desvelado el final de tu relato? Me vais a hacer una fiesta sorpresa? jajajajajaja
    @amando, uffff impresionante. Sigue, por dios, que se reencuentren ya!
  • HaydeéHaydeé 30 de julio
    Uy, uy, uy..... @giu has fallado.....jajajaja.... te tendré presente para próximas historias pero esta en particular salió de una conversación de tres y de tres sera la historia....jajaja...bueno miento de cuatro que @bella pidió que @dani viniera a rescatarla al final de todo......jiiji ;)))) quien sabe si continuará o la dejare así....depende....
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 30 de julio
    oooooohhhhh... me quedo sin fiesta sorpresa y sin poli-boy
  • HaydeéHaydeé 30 de julio
    Eso te pasa por perderte ciertas conversaciones..... jajajaja ;))))
  • LaBocaLaBoca 30 de julio
    Oigan....acabo de despertar en esta habitación y la verdad no entiendo nada......
    @Haydee que me ha dejado fotos del bomberito y del Doc (por cierto muchas gracias, cielo, todo un detalle...;-) ), y me siento toda rara, pero bien, ¿eh?, MUY BIEN!
    y encima me encuentro dos mensajes al lado de la mesita de noche....
    En uno pone
    -LaBoca me has puesto malito
    en el otro pone
    -LaBoca me has dejado quemado

    .......pero la verdad que no sé de qué va esto, no me acuerdo de nada......
    (jijiji)
  • HaydeéHaydeé 30 de julio
    Jajajajajaja....que grande eres @laboca!!! ;))))
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu 30 de julio
    jajajajajaja
  • MasterMaster 30 de julio
    @laboca es pequeñita, digo de altura... jajajajaja
  • LaBocaLaBoca 30 de julio
    ¿y tú qué sabes?????????????????????????

    ......mmmmmm, pero tengo todas mis cositas en su sitio........ :-(
  • HaydeéHaydeé 30 de julio
    @laboca di que si, eres amanosa....jajaja ;)))
  • MasterMaster 30 de julio
    Nadie lo duda @laboca... jajajajajaja
  • LaBocaLaBoca 30 de julio
    Doc dígaselo Usted que estoy muy SANA! :-)
    ____________________________________________
    Oiga, pero tampoco soy una mujer-llavero, eh....
  • AlejandraAlejandra 30 de julio
    jijijijijiji :)