Confiesa tus sombras

Nuestras fantasías eróticas - Erótica - Página 54

Nuestras fantasías eróticas
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    Gracias @mai_licitana
    Veo que hoy anduvisteis por aquí. Siempre llego tarde a la juerga :(
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    buenas tardes para ti también @Lakott
    No llegas tarde Giu (permiteme que también te acorte el nombre jeje) aún estoy por estos lares
  • LakottLakott junio 2014
    Buenas tardes de nuevo
    No se si recordareis que le prometí a Tatu que si subía un relato yo haría lo propio con un relato que deje a medias hace ya..... Pues como lo prometido es deuda, aquí os lo dejo enterito, para los que no llegasteis a leerlo. Y para los que si, mil disculpas.
  • LakottLakott junio 2014

    ANNA

    Acabo de salir de visitar un cliente, me duele la cabeza. Entro en mi vehiculo repasando mentalmente las visitas del día. Debo ir a la oficina pero no me apetece. Me despojo de la americana y aflojo el nudo de la corbata, veo mi reflejo en el retrovisor, mis ojos están irritados y cansados, me froto la cara con las dos manos y suelto un bufido. Se que no sirve de nada pero da sensación de alivio. Me he quedado sin mis caramelos preferidos, si esos que pican tanto y te hacen hasta caer una lagrimita. Así que quito las llaves del contacto del S4 y decido buscar una farmacia por los alrededores, para proveerme de caramelos y algo que calme mi dolor de cabeza. Salgo del coche, el cual dejo en el mismo sitio que estaba estacionado con anterioridad. El bip bip del cierre suena tras de mi, pero mi mirada y mi atención se fijan en una silueta femenina que se aproxima de frente. Es ella. En ese instante, miles de sensaciones y pensamientos recorren mi cerebro y mi cuerpo, una vez establecido contacto visual, una sonrisa se instala en su cara. Se detiene frente a mí. Sus preciosos ojos verdes me escanean de arriba abajo. Acerca su mejilla para que la bese. Ummm esa fragancia tan femenina. Dos besos de rigor. Estoy convencido que ya tengo cara de gilipollas, no puedo apartar mi mirada de la suya. Sus ojos me devoran, me intimidan, me excitan…

    - Hola Alex, como estas? Hace tiempo que no nos vemos.

    - Si es cierto ando muy liado con el trabajo. Te veo bien.- Imbécil!!!! Qué coño bien, no te engañes, esta impresionantemente irresistible, esas curvas no han perdido ni un grado sus ángulos, esos ojazos y ese pelo rizado que tanto te excita. Sé que me está hablando pero no la escucho. Mis sentidos están abandonados en cada milímetro recorrido en ese cuerpo, y menudo cuerpo.

    - Ja ja, me encantas, eres un adulador....

    -Perdona, decías?

    - Como siempre no me escuchas. Te decía que a ver si tomamos un café. Que hace mucho que no hablamos y te echo de menos.

    - Si si, cuando quieras. Siempre es un placer conversar contigo. - Me echa de menos? Que ha querido decir con eso? Si precisamente es ella quien siempre rehúye los compromisos.

    - Donde vas? - Me pregunta.

    - Voy a comprar caramelos para la garganta. - Respondo con voz entrecortada. - Y tú?

    - Yooooo? Yo vivo aquí, recuerdas?

    Es cierto, estaba justo al lado de su casa. Mira que es grande la City y me he tenido que perder por aquí….

    - Si, si, disculpa, recuerdo que vives al final de esta calle, estaba por la zona haciendo unas gestiones.

    - Ok, pues me alegro mucho de haberte encontrado, esperare impaciente ese café.

    - Chao guapa, me despido cogiéndola por la cintura, y esta vez, dándole un beso en los labios.

    El roce de sus labios contra los míos me excito. El recuerdo de aquella boca calida junto con el olor de su perfume, me transporto a tiempos no muy lejanos donde mi lengua recorría cada milímetro de su cuerpo provocando en ella un placer infinito. Inhale nuevamente su perfume para impregnarme de su esencia de mujer, y que mujer. Ella sabía cómo nadie despertar el deseo de un hombre. Manejaba a la perfección los tiempos del juego amoroso, hasta tal punto que entre sus brazos podrías llegar a perder la razón. Era una maestra del sexo. Tenía una gran capacidad para dar y recibir placer en cualquiera de las formas más inverosímiles que la mente humana sea capaz de imaginar.

    No pude contenerme me gire, necesitaba contemplarla una vez mas, aunque solo fuera la visión de su melena pelirroja y esos jeans que tan bien se ajustan a su cuerpo. Estaba convencido que ella sabia que la estaba mirando, pues el contoneo de sus caderas se agudizo.


    Al salir de una farmacia cercana me dirijo de nuevo hacia mi vehiculo, aún con el recuerdo intacto de Anna. Si Anna, así se llama esa diosa del amor y la lujuria. Anna, Anna, su nombre se repite una y otra vez en mi mente. Sin saber bien porque me apoyo sobre la parte trasera del S4 y mirando hacia el cielo oscuro introduzco un caramelo en mi boca.

    No me la quito de la cabeza. Estoy excitado.
    Me ha excitado el recuerdo de sus caricias sobre mi piel, el contacto de sus labios carnosos y calidos, sus besos apasionados y desenfrenados.
    Me ha excitado el recuerdo de su cuerpo, esos pezones sonrosados, erguidos, orgullosos, los cuales devoraba con un ansia inusitada.
    Me ha excitado el recuerdo del sabor y la calidez de su sexo abandonado a los caprichos de mi lengua.
    Me ha excitado el recuerdo de esas noches de verano cuando nos deseábamos a la luz de la luna.

    Esta oscureciendo, y los recuerdos de Anna cada vez son mas recurrentes, no me dejan indiferente. He tenido varias parejas, unas más estables, otras no tanto, pero Anna… Anna consiguió despertar en mi un sentimiento que ninguna de las otras consiguió. Pero ella es muy independiente, no le gustan los compromisos, si hay algo que detesta son las ataduras sentimentales. Me costo mucho aceptarla como es. Es adictiva, el sexo con ella es de otra dimensión, es capaz de darte placer con solo su mirada. Pero yo estaba dispuesto a más, pero precisamente esa era la línea que no se podía traspasar y lo aceptaba con resignación.

    Entro en el coche, instalado cómodamente en mi asiento, pongo un poco de música “Careless Whisper” vaya una bien alegre…… giro la llave y el ronco sonido del S4 se hace perceptible, no me apetece volver a casa asi que me adentro en la autovía para hacer unas decenas de kilómetros. Conducir siempre me relaja. La noche ya lo cubre todo con su oscuro manto. Las luces de xenón brillan en la oscuridad, Georges Michael sigue lamentándose de su error, tal vez yo también lo haya cometido con Anna, se que no puedo sentir ningún sentimiento hacia ella, pero que significa que me hecha de menos? Los pensamientos sobre Anna vienen a mi mente tan rápidos como las líneas discontinuas desaparecen a mi paso.

    Anna, Anna, Anna. Basta!!!! Cambio de sentido y me dirijo a casa de Anna. Conecto el teléfono del coche y rápidamente oigo los bip bip bip del marcaje automático, tras varios tonos de llamada responde:

    - Hola guapetón

    - Hola, sigue en pie ese café?
    - Claro

    - Donde quedamos?

    - Porque no te vienes a casa, es tarde y me da pereza salir. - Responde ella.

    - Ok, voy en diez minutos. - Gilipollas, estas en la esquina de su casa, sabes de sobra que en dos minutos estas como un perdiguero delante de su puerta.

    Ufff, cojo aire y busco un sitio adecuado para aparcar. Me miro en el retrovisor bueno he tenido días mejores pero creo que estoy decente.

    Llamo al interfono y sin mediar palabra abre la puerta. Subo en el ascensor, un cosquilleo me invade el estómago, como puede ser que me pase esto, no es la primera vez que voy al apartamento de Anna y no precisamente para jugar al monopoly. Además ella quería hablar conmigo no se a que vienen esos nervios.

    Ding dong anuncia el timbre. Tras la puerta… Anna. Ufffff madre mía se ha despojado de la ropa que llevaba esta tarde. Ahora su precioso cuerpo solo esta cubierto por una camiseta de los Lakers, y por el bamboleo de sus pechos deduzco que nada debajo. Eso si, sigue subida en unos supersexys zapatos negros de tacón estratosférico. Como no creo en las casualidades adivino que esa indumentaria no es fruto del azar.

    - Pasa hombre no te quedes pasmado en la puerta, estas en casa.

    - Si claro lo que tú digas, respondo atolondradamente.

  • LakottLakott junio 2014
    Me acerco a ella para darle dos besos de cortesía, cuando me encuentro con su boca entreabierta, me agarra por el pelo y me besa apasionadamente pegando su cálido cuerpo al mío. Nos separamos y la miro con cara de circunstancias.

    - Ya estabas tardando mucho en llamarme. Desde esta tarde sabia que me deseabas lo he visto en tu mirada.

    - Joder Anna, tanto se me nota que me pones como loco.

    -Te conozco un pelín y sé que te gusta lo bueno.

    - Y tú, tú tienes el ego por las nubes ehhh
    - Ja ja ja,- ríe.- Dime.. Alguna de esas que te follas de vez en cuando, ha sido capaz de darte más placer que yo?

    No digo nada, simplemente la agarro por la nuca e introduzco mi lengua en su boca. Su pierna se cuela entre las mías para certificar mi erección. El beso es largo y apasionado, mis manos se cuelan furtivamente debajo de su camiseta agarrándola por ese hermoso culo redondo enmarcado por un diminuto tanga de raso negro. Se que es negro porque siempre me fijo en el color de las prendas intimas femeninas. Ella me devora el cuello y mis manos ya están en esos magníficos pezones duros como avellanas, ella hace un gesto extraño con el brazo pero no me suelta la boca, va dándome empujoncitos hasta la puerta. Ahí la puerta, claro, se quedo abierta.

    Una vez solucionado el problema con la puerta, la pasión nos hace recorrer las estancias del apartamento hasta llegar a la cocina. Anna subida a la encimera me quita la camisa y los pantalones, me come a besos con una pasión inusitada. Yo la correspondo, y de un tirón la despojo de la única pieza que la cubría. Ahora tengo frente a mí esos magníficos pechos que tantas veces me han hecho suspirar en la ducha. Su mirada es ufffff esa mirada enciende cualquier pasión. Ella me aparta con una mano y con la otra retira el pequeño triangulo de raso de su tanga y explícitamente me ordena:

    - Cómeme entera como solo tu sabes hacer, dame placer, hazme gritar….

    Esas formas imperativas me vuelven loco, el que una mujer como ella te pida que le de des placer es una sensación que no podría describir, pero te llena de dentro hacia fuera y como he dicho antes, entre sus piernas pierdes la cordura.

    La visión que me ofrece semejante mujer hambrienta de sexo con cara lujuriosa me produce una excitación extrema. Como no podía ser de otra forma obedezco irracionalmente a sus deseos y mi lengua empieza a recorrer sus largas piernas desde sus zapatos hasta perderse en su centro de placer.

    Sus dedos se enredan entre mi pelo presionando mi cabeza hacia ella. Si la visión anterior me ha excitado, los gemidos que salen de su boca son ya para perder el sentido. El ritmo que imprime mi lengua sobre su sexo le provoca convulsiones y acto seguido estalla en un sonoro orgasmo. Me detengo, alzo mi cara empapada por sus efluvios y alcanzo su boca, la beso tiernamente al principio para terminar en una verdadera comida de boca. Ella me abraza con pasión, con una mano frota mi torso desnudo y la otra recorre en toda su longitud mi miembro excitado.
    Anna me ha llevado a un estado del que no quisiera despertar nunca. Aparto mi mirada de la suya, busco algún aliciente para prolongar el juego, pues no quiero que esto termine, aunque me cueste la razón. Mis ojos se fijan en un tarro de Nutella que hay junto a un paquetito de tostadas integrales. Mientras me besa de nuevo mis manos atinan a alcanzar la Nutella, hundo mis dedos en ella cogiendo una buena cantidad. Me separo de Anna mirándola con picardía, ella entreabre la boca, sabe que vamos a jugar y eso la excita mucho.
    Mis dedos dibujan senderos de chocolate alrededor de su cuello en un camino descendente hacia sus pechos y ombligo para detenerse justo en el borde de su tanga. Una vez trazado el recorrido, introduzco mis dedos en su boca, ella los chupa y su lengua no deja ni rastro de la crema de chocolate. El roce de su lengua con mis dedos me produce un palpitar en el extremo de mi miembro, erecto y duro.
    En ese momento, me acerco a su cuello y empiezo mi particular raid por las pistas de chocolate, bordeando sus redondos pechos, mi lengua va describiendo círculos alrededor de sus pechos, al tiempo que mis dedos presionan sus pezones. Por fin la meta, ese pedacito de raso negro que me vuelve loco, que desata mi instinto animal, mi lengua hurga en su interior hasta perderse en su clítoris abultado por el deseo. Ella vuelve a gemir, me retiro, la beso dulcemente, con mis manos perfectamente encajadas en su culo aterciopelado, la acerco hacia mi, quedando mi miembro a la altura de su sexo. Ella se incorpora y me empuja las caderas y así lograr penetrarla. Su boca descansa junto a mi oído. Puedo percibir claramente el ritmo de su respiración así como sus jadeos, de seguir así pronto estallare en su interior.
    Retiro mi miembro de su calido interior, y la ayudo a bajar. Mientras nos besamos nos dirigimos a su habitación. Ella me empuja y caigo de espaldas en la cama, se baja de los tacones y sin quitarse el tanga se sube a horcajadas sobre mí. Con un dedo retira la fina tela que cubre su fuente de placer y con un certero golpe de cadera se introduce toda mi erección en su interior. Me cabalga con frenesí, en esta posición la penetración es profunda y el roce de su clítoris con mi pelvis le provoca su segundo orgasmo. Solo de notar en mi miembro el calor y las contracciones de su vagina, hacen que descargue toda la pasión acumulada en su interior.

    Permanecimos en la misma posición durante un par de minutos, el tiempo justo para recobrar el sentido, en ese instante Anna se deja caer sobre mí y me besa profundamente, su mirada es dulce, tierna, hasta cariñosa diría yo, me encontraba en el paraíso, perdido en esa inmensidad de color verde no necesitaba nada más. Mi mente suplicaba “por favor que paren el mundo”. Anna deslizo el nórdico sobre nuestros cuerpos, pase mi mano por su brazo y lo note frio. Ella se acoplo a mi espalda y me rodeo con el brazo besando mi hombro.
    Este era el segundo hecho que me descolocaba en lo que llevamos de día. Primero me echa de menos y ahora me rodea con sus brazos. Esto es sí no significa nada, pero viniendo de Anna si que tiene un cierto contrasentido, pues ella es de las que tras el orgasmo hace los cien metros lisos hasta la ducha. Era su naturaleza. Entre mis pensamientos, el calor que desprende Anna y el cansancio, provocan una pasión de sueño a la cual inconscientemente me abandono.

    Mis parpados se abren de repente, como si hubiesen estallado, miro el reloj 5:10 AM mierda!!!! Me he quedado dormido. Miro a Anna, sigue a mi lado en la misma postura abrazándome, está durmiendo placenteramente cosa que no impide que esboce una hermosa sonrisa. Sus rizos caen desordenados sobre el blanco satén de la almohada creando un divertido contraste. He de levantarme y volver a mi apartamento, pues he de cambiarme de ropa y coger los documentos para mi visita de primera hora. Me levanto sigilosamente y un suave gruñido sale de la boca de Anna.
    Como conozco el apartamento, me dirijo hacia el baño para darme una ducha que me devuelva la consciencia. Pero mi cabeza no deja de darle vueltas al hecho que esta noche ha sido una velada de sexo extraordinaria, no cabía esperar otra cosa con ella, pero con ciertos matices distintos, y eso es lo que me tenía intrigado.
  • LakottLakott junio 2014
    Al salir del baño voy a la habitación para recoger mi ropa y vestirme, veo luz en la cocina, quizás anoche con toda la pasión encima nos la dejamos encendida, pero no, estaba equivocado, un clink me lo confirma. Sin vestirme me dirijo curioso hacia la cocina y allí estaba ella, frente al microondas, con su melena roja alborotada y los cachetes de su culo asomando por debajo de una sudadera gris con capucha que se había enfundado, aquella visión me dibujo una sonrisa en la boca. Me acerque por detrás la rodee con los brazos y bese su cuello:

    - Hola preciosa, que haces?

    - Umm me ha despertado el ruido de la ducha y necesitaba tomar algo caliente.

    - Si? a mi si me tienes caliente. - le respondo.
    - Eso te lo arreglo ahora mismo vuelve a la cama, o quieres que te folle aquí mismo.

    - Joder Anna me encantaría, me gustaría amanecer contigo, lo sabes, verdad? Pero en apenas cuatro horas tengo que ver un cliente en Andorra.

    - Te vas?

    - Si, no me queda otra. Me voy con todo el dolor de mi alma.

    - Pues quizás que le pongamos remedio, no crees?

    - Anna que quieres decir, no te entiendo.- Respondo dando unos pasos hacia atrás.

    - Vamos a ver que te parece mi plan. Mañana, hoy es viernes verdad?

    - Si es viernes

    - Pues porque no te acompaño a Andorra y al finalizar el trabajo pasamos el finde juntos en algún hotelito que seguramente tú conoces. Ya lo arreglare con mi oficina.

    Su propuesta me pillo por sorpresa, Anna quiere pasar el fin de semana conmigo, en un Hotel, como si fuéramos una pareja….. Esto es más de lo que yo hubiera imaginado hace meses atrás.
    Lo cierto es que la situación debía ser de lo mas cómica, yo bajo el marco de la puerta de la cocina, completamente desnudo, con cara de no entender nada, mirándola embobado y asistiendo, involuntariamente, con la cabeza y seguro que con la boca abierta.

    - Coño Alex menuda cara de gilipollas se te ha quedado, si tenias otros planes para este finde lo entenderé. - dice Anna dando pequeños sorbitos a una taza blanca de ILove NY.

    - No, no, no tengo planes para este fin de semana, - balbuceo,- No hay nada que desee más que pasar este fin de semana contigo. - Venga tio, solo te falta babear y mover la cola.

    - Bien entonces dame media hora y salimos. - Contesta ella.

    - Mejor voy tirando yo a mi casa, he de recoger unos papeles, el traje y algo de ropa para el finde, además en Andorra ya empieza a hacer frio. Arréglate y en poco más de media hora te recojo.

    - Vale amor, contesta Anna dando el último sorbo a su taza de colacao.

    Ese último sorbo tiñe su labio superior de chocolate. Me acerco cogiéndola por la cintura y le doy un calido beso y borro cualquier rastro de chocolate. Amor, me ha llamado amor!!!!! La media hora siguiente transcurre a la velocidad de la luz. No se a ciencia cierta que coño he metido en una pequeña maleta de cabina, pero si me dejo algo ya lo comprare allí, al fin y al cabo Andorra es el paraíso del shopping.

    Me dirijo hacia el apartamento de Anna, de camino, mi mente repasa mentalmente lo sucedido, que no es poco. En menos de doce horas me he encontrado con Anna, me ha dicho que me echa de menos, me ha follado (seamos realistas) me ha abrazado en la cama y me ha llamado amor, encima quiere pasar el fin de semana conmigo!!!!! Estoy soñando o Anna tiene doble personalidad. El barrido de los limpias devuelve mi atención a la conducción, son casi las 6:00AM y todavía no han puesto las calles en la city. El poco raciocinio que me queda me baja al mundo terrenal e intento auto convencerme que solo será un fin de semana.

    (2)

    Las finas gotas de lluvia se amontonan en el parabrisas, produciendo curiosos destellos al entrar en contacto con la luz de los faros de los vehículos que me cruzo. No estoy centrado, lo se, casi he atravesado la city de punta a punta con el piloto automático, y en mi cabeza Anna, Anna otra vez. Vamos a pasar el finde juntos, bueno será un fin de semana lleno de sexo y el lunes cada mochuelo a su olivo, no te engañes, así será, intento auto convencerme.

    Estoy a punto de llegar, la llamo al móvil indicándole que baje, pues el aparcamiento esta difícil. Un giro más y enfilo su calle, me detengo frente a su portal, la luz de la escalera esta encendida pero ni rastro de ella. La lluvia sigue su incesante danza, por lo que me bajo, paraguas en mano, y me refugio en su portal. No me ha dado casi tiempo a entrar cuando oigo abrirse la puerta. Me giro y allí esta, preciosa, por lo menos para mi hoy es la mujer más hermosa del mundo.
    Viste un jersey corto de punto color beige, sus largas y magnificas piernas enfundadas en unos pantalones pitillo supera justados, parecidos a los de montar a caballo, rematadas por unas botas vuelta de borreguito. Ufff esta preciosa…

    -Hola, que haces aquí en el portal?

    -He venido a buscarte con el paraguas para que no te mojes.

    Me mira fijamente a los ojos y sin mediar palabra, suelta el voluminoso bolso de viaje para cogerme de la mano y darme un tierno beso en los labios. Nuestros labios quedan pegados por unos instantes, instante en el que me embriago de ella. Estoy loco, loco de emoción, nunca hubiera imaginado que Anna se comportara de esa manera, estoy tremendamente descolocado por la situación. Así que con el paraguas en una mano y su bolso en la otra nos acercamos al vehiculo. Nos acomodamos en los asientos, Anna posa sus manos en mis mejillas y me besa nuevamente. Al separarse me mira fijamente con cara de niña buena

    - Alex, te prometo que este fin de semana será inolvidable.

    No soy capaz de responder palabra alguna. Estoy tan desconcertado por el comportamiento de Anna que no quiero tocar con los pies en el suelo, pero algo me dice que voy a sufrir nuevamente. Doy media vuelta sobre mi asiento introduzco la llave en el contacto, presiono el botón start y el ronquido del S4 se deja notar en el habitáculo. Puedo comprobar en el reloj del panel central que se me esta haciendo tarde, pero quiero saborear cada segundo que pase a su lado.
    Anna acciona el botón de ajuste de su asiento para quedar en una posición semihorizontal, se ha desprovisto de las botas. Me rio al ver sus calcetines blancos de corazoncitos rojos, ella me descubre mirándola:

    - Queeeeee!!! No te gustan mis calcetines?,- sonríe.

    - Si preciosa, me gusta todo en ti. Por cierto no te lo he dicho, pero estás impresionante, esos pantalones ummm. - Joder que ñoño me estoy poniendo y el rumbo que estoy tomando a mis sentimientos no les convienen para nada.

    -Ufff no me digas eso que ya me arden las mejillas. - Responde con cara traviesa.
  • LakottLakott junio 2014
    Los kilómetros van cayendo en la misma proporción que la temperatura desciende en el exterior, la diminuta estrella de hielo ha cambiado su color del amarillo al rojo, lo cual significa que estamos alcanzando los 0º. La conversación versa sobre diversos aspectos laborales, a parte del sexo, en el ámbito laboral nos entendemos bastante bien, Anna es ejecutiva de una multinacional farmacéutica Estadounidense.
    Pero mi interés no esta en los aspectos laborales de ella. Así que doy un giro de 360 grados a la conversación. Su actitud hacia mí de estas últimas horas me da el valor suficiente como para exponerle lo que hace tiempo vengo sintiendo. Si, se que es mi sentencia de muerte, pero soy así, cuando me siento bien me ataca la sinceridad. Uno a uno mis sentimientos salen de mi boca en forma de palabras, pero sin llegar a pronunciar esa palabra que tanto daño hace “amor”. Su silencio me desconcierta nuevamente, creo que en la primera gasolinera se bajará y volverá corriendo a la City. Con temor giro mi cabeza para buscar el veredicto de sus ojos, y cual es mi sorpresa al descubrir que Anna esta dormida. Sus preciosos ojos verdes están escondidos bajo sus parpados perfectamente definidos por una raya de eyeliner, su boca entreabierta mostrando esos labios jugosos y carnosos que tan loco me vuelven. Su pecho sube y baja lentamente acompasado por la relajada respiración. Me pasaría horas mirándola, no me cansaría nunca de hacerlo. Pongo el Driver Select en posición confort, rápidamente el rugido del motor pasa a ser un simple murmullo por el efecto del cambio de parámetros, se que pierdo dinamismo y con ello tiempo, pero no quiero que Anna se despierte, ahora mismo su esencia es mía, nada ni nadie me robara estos minutos que estoy disfrutando y que tal vez sea lo único que vaya a obtener (sexo aparte) de ella, podría decir que es la primera vez que gozo de ella y no en la cama. Tengo la cabeza que me va a estallar, es tarde para mi cita, Anna me desconcierta, mis sentimientos hacia ella cada vez son más intensos, pero no puedo dejar de mirarla, vista así, parece una niña indefensa. Su imagen queda grabada en mi mente mientras un indicador me advierte que la frontera está a pocos kilómetros.

    Llegamos a nuestro destino, desciendo lentamente la ventanilla del copiloto hasta una abertura de unos tres dedos, el aire helado se introduce en el habitáculo revoloteando sus rizos. Mi mano se posa suavemente en su muslo, una pequeña fricción arriba y abajo:

    -Hola princesa, ya hemos llegado. Estas bien? - Pregunto, mientras ella lentamente se va incorporando a la vida terrenal nuevamente.

    -Ummmm, si, si estoyyyyyyyyyy biennnnnnnnnnn. Uff porque me has dejado dormir? Te he dejado solo en la conversación - Me dice entre gestos desperezantes.

    -No te preocupes, anda ponte las botas que fuera hace un frio que pela.

    -Si amor

    Amor? Otra vez, ahora mismo no estoy convencido que se haya dormido, igual ha sido una treta para oír mi confesión de un tirón sin tener que decir nada que la comprometa. Dejamos el vehículo en el exterior del hotel para hacer el Check-in:

    -Bonjour Alex.

    -Bonjour Nicole.

    -Todo esta preparado. Aquí tiene la tarjeta de su suite, Si quieren pueden tomar un café en nuestro Bistró mientras subimos sus pertinencias. Les deseo una feliz estancia en nuestro Hotel. - Responde, escaneando a Anna de arriba abajo, mi mirada se clava en los ojos de Nicole y supongo que el fruncir de mis cejas, le provocan una traviesa sonrisa.

    Conozco a Nicole desde hace bastante tiempo, siempre que voy a Andorra, por motivos laborales, me alojo en el hotel donde ella trabaja desde hace años. Así que nuestra relación va más allá de la cordialidad y la profesionalidad, pero eso es otro tema. La faceta irónica en Nicole era desconocida para mí. Todo y que he de reconocer que he tenido suerte al llamar esta madrugada y que ella tuviera turno hoy, pues me ha facilitado la reserva sin objeción alguna.

    Mi cita vencía en apenas quince minutos, pero como el lugar de reunión era a escasos cien metros del Palza sabia que no perdería más de cinco minutos en llegar. Así que me dirigí a la cafetería con Anna a tomar un café, me estaba haciendo mucha falta.

    -Bien Anna ahora tengo que dejarte me esperan en una reunión, ya sabes cómo va esto.

    -Si, no te preocupes yo me dedicare a hacer algunas compras navideñas. Nos vemos a mediodía.

    -Ok, le digo apurando mi café.

    - Anna, te dejo las llaves del S4 por si lo necesitas, en caso contrario mételo en el parquing.

    -Bien amor, espero que no te secuestren mucho rato. Me dice dándome un calido beso en los labios.

    La mañana transcurre con total normalidad hasta el mediodía, los clientes con quien había estado reunidos se empeñaron en invitarme a comer al finalizar la reunión.

    -Estooo yo verán.

    -Vamos Alejandro, es usted un excelente anfitrión con nosotros cada vez que acudimos a la City. Se lo debemos, además nos acompañara mi hija que pronto se hará cargo de la parte comercial y así se irán conociendo para futuras relaciones.

    No puedo eludir el compromiso, llamo a Anna para que me acompañe, pero solo consigo cita con su contestador. Donde se habrá metido. Me excuso con ella, supongo que el cabreo será monumental. Pero en que coño estoy pensando, creo que las expectativas de este fin de semana son demasiadas. Acaso Anna es mi pareja? Yo no le pedí que me acompañara, este es un viaje de trabajo. Un sentimiento negativo me recorre.
    La comida transcurre con total normalidad, dentro de lo que cabe esperar de una comida de trabajo, exceptuando a Txell, la hija de mi cliente. Vaya con la niña, que de paso sea dicho de niña solo el genero. Menuda hembra. Morena ojos negros como la noche, mirada penetrante. Un cuerpo muy sensual, sin llegar a las curvas de Anna pero con la ropa adecuada, muy excitante. Vamos que en muchos momentos de la comida mi mente se perdía entre los botones de su blusa.

  • LakottLakott junio 2014
    En un día cualquiera hubiera puesto todo el empeño en conseguir recorrer ese cuerpo con mis dedos y lo cierto es que a pesar de la excelente ración de sexo de la noche anterior mi entrepierna empieza a estresarse.
    No se como pero en un acto inconsciente miro mi móvil y veo un escueto whats de Anna:

    “Esta bien, no te preocupes yo estoy encantada con mis cosas, además he almorzado con un amigo”

    (Lo ves, si es que eres gilipollas, tú con remordimientos por dejar a Anna sola y ella seguro que ya esta en brazos de otro, esa es la verdadera Anna). Los pensamientos que me invaden por dentro no me gustan nada. Yo no soy así. A mis relaciones no les doy más importancia que la que tienen. No sé a qué viene todo este conflicto interno. Intentaba convencerme que los sentimientos de Anna solo pertenecen a ella misma, pero me resistía a no pensar lo contrario.

    La tarde transcurre con sensaciones agridulces, sin permitirme centrarme mucho en el objeto de mi visita. Por fin llego al Hotel, ni rastro de Anna. Tanto el vestíbulo como la recepción estarían en completo silencio de no ser por el impertinente hilo musical. Me doy cuenta que estoy furioso y sin motivos. Veo a Nicole al fondo de la estancia repasando unos papeles, me acerco a ver si sabe algo:

    - Hola Nicole, has visto a Anna? – Pregunto con voz atropellada.

    - Anna? – me pregunta levantando la ceja con cara traviesa.

    - Si vamos no te hagas la tonta, sabes de sobra de quien te hablo. Mi acompañante.- Mi tono empieza a ser desagradable.

    - Ahhh si, si si la pelirroja ja ja. – Por el contrario su tono cada vez es más juguetón.

    - Esa misma. Pero que es lo que te hace tanta gracia?

    - A mi??????? Nadaaaaaaaaaaaaa!!!!!!. Te veo tenso. Nos vemos luego? termino turno a las diez. – Me dice con mirada picara y pasando la lengua por el capuchón del bolígrafo.

    - Vamos Nicole, no estoy para bromas ha dejado algún mensaje para mí?

    - Uy no, no hay mensajes, bueno solo un apunte, esta semana me he comprado lencería nueva. Ah!! Se me olvidaba, la pelirroja ha venido cargada de bolsas y se ha tomado unas copas en el bar con un morenazo que ufff..

    - Basta, dame la llave por favor, no estoy para jueguecitos.

    - Ummm si quieres te acompaño no vaya a ser que te pierdas por nuestras dependencias.

    - Nicole!! - pronuncio su nombre con semblante serio y seco.

    No entiendo estas ganas de jugar de Nicole. Somos adultos como para saber que nuestros encuentros son puramente sexuales. Cierto es que en alguna ocasión nos hemos confesado intimidades, pero eso es todo. Ella vive en su mundo, yo en el mío y unos cuantos cientos de kilómetros de por medio. También he de reconocer que nunca me había alojado acompañado. Tal vez este hecho y mi desesperación por no saber de Anna la han puesto juguetona. Y he de reconocer que de no ser por mi desasosiego interno, el juego de la rubia me hubiera excitado.

    Subo a la suite. Perfecta como siempre. Nicole, jueguecitos a parte, sabe hacer bien su trabajo, profesional como ninguna. Tras las puertas color vengué se encuentra una salita a modo de recibidor con un sofá de piel beige, repleto de bolsas de primeras firmas de moda femenina. Junto a este una mesita con una pequeña copa de alpaca llena de bombones en forma de pirámide y una cubitera con una botella de cava Brut Imperial, mi preferido.

    Adentrándome en la suite alcanzo a ver la ropa de Anna en el suelo, pero ningún rastro de su cuerpo. Mi cabeza da vueltas. Nicole no me ha dicho, si cuando Anna ha subido a la suite, iba acompañada o no. Miro de reojo la cama, esta impoluta. Las llaves del S4 encima de la mesilla. Voy al baño y me echo un puñado de agua fría sobre mi rostro. El reflejo de mi cara en el espejo es un poema. Pero qué significa esto, celos? Celoso yo?, de qué? De quien? Pero por qué miro de reojo la cama, no me ha gusta como estoy reaccionando, mis inseguridades me invaden y me irritan. Anna es libre de acostarse con quien quiera, faltaría mas. Eso sí, seria de mal gusto que lo hiciera en mi suite y pagando yo, pero no, no es su estilo. Estoy cansado, mi yo primitivo aflora con más alegría de lo que cabía esperar, me dejo caer entre los almohadones aterciopelados de color dorado y malva que cubren parte de la cama, el sueño me vence.

    No se el rato que llevo en los brazos de Morfeo cuando un cosquilleo en mi cuello me despierta. Es la lengua de Anna, esta recorriendo mi cuello con suaves y calidos lametones. Sin mediar palabra intento levantarme pero ella me retiene contra el colchón, solo puedo constatar que su lengua y la visión de su cuerpo desnudo han hecho efecto en mi sexo, esta duro a mas no poder. Ella sigue con su perverso juego torturándome lentamente con su lengua, me despoja de la camisa y frota sus erectos pezones sobre mi torso. Me tiene en jaque, su lengua recorre una vez mas mi cuello hasta alcanzar mi boca, la devora con pasión como si no nos hubiéramos besado nunca, sus manos bajan a mis pantalones para desabrochar cinturón y cuanto haya que desabrochar. Sin dejar un momento mi boca tira de mis pantalones hacia abajo, recreándose con la mano en mi erecto miembro el cual masajea lentamente, suavemente, como a mí me gusta. Deja mi boca para recorrer con su lengua mi torso, jugando con mis pezones, succionándolos, girando sobre si misma despacito hasta mis boxers. Con los dientes la aprieta por encima de la tela. Ufff como me ha puesto, no puedo pensar solo deseo poseerla. Alcanzo a levantar levemente mi cabeza justo a la altura de su ombligo, el cual beso y circunvalo hasta llegar a sus muslos. Los beso, los mordisqueo suavemente, noto como cada vez su respiración se va agitando. Sus caderas se balancean ofreciéndose. Mi lengua recorre la parte interior de su muslo hasta encontrar su sexo húmedo y caliente. Poniendo la lengua en la posición más plana posible, voy abriendo lentamente los pliegues de su sexo hasta dejar expuesto su clítoris el cual azoto sin piedad con la punta de la misma. Sus piernas rodean mi cabeza y la aprisionan fuertemente, oigo sus jadeos entrecortados. Estoy muy excitado así que no permito que mi sexo permanezca mucho más tiempo en su boca. La aparto y me quedo tendido sobre mi espalda. Ella se gira y me besa, yo la cojo por las caderas invitándola a cabalgarme, ella entiende el movimiento a la perfección y de un golpe certero mi miembro va desapareciendo despacito en su interior, sus manos recorren nuevamente mi torso, las mías abandonan sus caderas para acariciar suavemente sus pechos. Sus ojos reflejan toda la excitación del momento, pero curiosamente el sexo no es salvaje, todo lo contrario es suave, dulce, tierno, cariñoso. Sin dejar de mover sus caderas se deja caer sobre mí para besarme, estoy tan tremendamente excitado y por las contracciones de los músculos de su vagina sé que está a punto de estallar, cosa que sucede en el mismo instante en el que yo también pierdo la consciencia. Una vez recuperadas las constantes vitales y todavía tendidas en la enorme cama cruzamos las primeras palabras…


    - Hola guapo, como ha ido el día? Te he echado de menos.

    - Eres tan preciosa - Respondo. - Hay que ver el poder que tiene una buena ración de sexo para olvidarse de todo.

    - Cenamos algo? Estoy hambrienta, no he parado en todo el día.

    Estoy inmóvil, incapaz de responder a sus preguntas. Disfruto viéndola tumbada sobre mi torso y mis dedos caracoleando en su pelo, no puedo mas que disfrutar de lo que me ofrece. Sin porqués, sin reproches. En ese momento somos Anna y yo. Hay que disfrutarlo.
  • LakottLakott junio 2014
    Se ha hecho tarde, salimos del hotel a picotear alguna cosa, en recepción ya no estaba Nicole. La tensión de la tarde y el posterior revolcón con Anna me han dejado aturdido, mi cabeza esta un tanto espesa, debería sentirme el hombre más feliz del mundo pero un cierto desasosiego me posee.
    Anna esta radiante, desprende felicidad por todos y cada uno de sus poros, su mirada es limpia, sus preciosos ojos verdes no paran de mirarlo todo, no para de sonreírme, se aferra con fuerza a mi brazo derecho atrayéndome hacia ella, me besa, me vuelve a besar, no para de sonreír. Estoy un poco paralizado, eso es exactamente lo que quería de ella y ahora que la tengo para mí solo, me asalta la indiferencia, por qué? Tal vez su silencio sobre su jornada mina lentamente mi voluntad limitando mis sentidos.

    Entramos en un pequeño local donde sirven unas creps fenomenales. Nos sentamos en una mesa junto a una ventana, empañada por el contraste entre el frio exterior y la calidez interior. El camarero nos ofrece las exquisiteces del día, yo me decanto por un crep de trigueros con salsa de cepas, y Anna por uno de mortadela italiana, recula y parmesano.

    La conversación es un tanto intrascendental Anna no para de mirarme, la intensidad de su mirada se torna peligrosa, conozco esa mirada y se lo que significa. Su pie hurga entre mis piernas a la par que me giña un ojo, sabe llevar muy bien los tiempos del juego de la seducción y eso a mí me gusta, me enciende, ese quiero y ahora no puedo va llenando mi ego de testosterona, pero inevitablemente en mi cabeza sigue resonando esa maldita pregunta “Quien era el tipo de esta tarde”

    Después de degustar la exquisita cena y por cortesía de la casa nos ofrecen unos chupitos de orujo, declinó el ofrecimiento, prefiero café. Ella si acepta, la miro expectante, ya que al chupito hay que sumarle la media botella de vino blanco que se ha tomado, y sus ganas de jugar van en aumento. Se levanta para ir al servicio no sin antes acercarse a mí para besarme y rozar mi cara con sus magníficos pechos, mis manos saltan inevitablemente sobre sus curvas

    - Eres una cabrona – le digo lo al oído.

    Ella se separa de mí con una impresionante sonrisa pasando su dedo por mi cuello hasta el mentón. Se dirige al fondo del restaurante con paso pausado, contoneando las caderas. No puedo apartar la mirada de ese redondo y magnifico culo enfundado al vacío en unas sensuales mallas negras. Mientras espero que vuelva del baño, pago la cuenta y reviso mi móvil. No hay ningún whats a la vista, en el instante en que unas manos me rodean por detrás y puedo notar la calidez del aliento de una sensual voz que me susurra al oído,

    -Alex cariño, y si nos volvemos al hotel estoy muuuuuy cansada, esta noche apenas he dormido y no quiero que mañana nada nos estropee el día.

    -Tus deseos son órdenes para mí, sabes que me tienes a tu entera disposición – Venga ya… pero que tonto eres, le han bastado solo cinco segundos para ponerte caliente, con la mente anulada, y a su entera disposición.

    Volvemos al hotel agarraditos como una pareja consolidada, abrazándonos y besándonos en el ascensor. Una vez en la habitación solo cerrar la puerta Anna me muerde los labios y me besa con pasión, el contacto con sus ardientes labios provoca una tensión extrema en mi vaquero. Tengo unas ansias imperiosas de penetrarla, como me puede haber puesto en este estado. Mientras mis manos recorren todos y cada uno de los rincones de su cuerpo ella no cesa de besarme y morderme la boca con pequeños gemidos que me excitan muchísimo. Posando sus manos sobre mi pecho, me da un leve empujón que me acerca a la cama. Anna con la camisa desabrochada y luciendo un sensual sujetador negro con un lacito entre sus copas, se dirige al sofá para coger una diminuta bolsa de color dorado,

    - Espérame un segundo, tengo una sorpresa para ti, no te muevas.- dice dirigiéndose al baño.

    Me acomodo en los pies de la cama mientras me despojo de mis deportivas, prácticamente en la misma posición donde hacia pocas horas ella me despertó con su lengua. Por fin se abre la puerta del baño, tras ella aparece Anna con una especie de camisón de tirantes de raso negro y subida en unos zapatos rojos de tacón. Ufff aquella imagen no se olvida, el camisón se ajusta a la perfección de sus curvas, el contraluz me ofrece una imagen perfecta de la dureza de sus pezones. Se dirige hacia mí con mirada felina esa que me enciende y me hace perder el sentido y las formas. El pensamiento redundante sobre lo fácil que le resulta a Anna anular mi voluntad a través del el sexo, vuelve de nuevo a mí. Pero como mi excitación es extrema, nuevamente me dejo llevar, ella se detiene frente a mí, puedo rodear su cintura con mis manos, hasta alcanzar su culo y tirar de ella, se deja caer a horcajadas sobre mi cuerpo, noto el calor de su sexo en mi pantalón, la beso con pasión, la abrazo y me pierdo entre sus rizos rojos. Poco a poco voy volteándola hasta quedar debajo de mí, muerdo sus hombros y nuca, me embriago con su pelo, besando su espalda, masajeando sus blancos y delicados hombros. Mi torso roza suavemente su espalda mientras mi miembro erecto presiona ese culo que tan loco me vuelve, acariciándola con toda la ternura del mundo. Llegados a este punto mis desasosiegos han desaparecido, y me dedico en cuerpo y alma al placer, reafirmándome en mi teoría por la cual Anna me anula a través del sexo. Me acerco a su oído para susurrarle lo mucho que me excita cuando descubro que se ha quedado dormida.

    Doy un salto, me pongo en pie, me froto el pelo con las manos mientras contemplo su cuerpo tendido en la cama, joder!!! esto no me había pasado nunca y está ya se me ha dormido un par de veces, me lo tendré que hacer mirar, o se ha dormido de agotamiento. Bien pensado las compras y una tarde llena de sexo con el morenazo agotan a la más atlética de las amazonas, pero he de agradecerle el detalle del camisón.

    Sigo con mis pensamientos envenenados, abro la cama y cubro a Anna para que no coja frío, a pesar que la calefacción de la habitación está a unos cálidos veinticinco grados. Me quedo de pie junto al cabezal de la cama contemplándola y mi boca no cesa de marcar una estúpida sonrisa mientras me digo a mi mismo:

    “Joder Alex, estas en una magnifica habitación de hotel con una mujer increíble, que te gusta con locura, con la cual el sexo no tiene límites y se ha dormido mientras la acariciabas. El único culpable eres tú y tus malditas comeduras de coco.”

    Intento convencerme de que al final no he sabido gestionar mis emociones, el subconsciente me ha traicionado y hasta siento celos de no sé bien qué, ni de quien, pero todos estos sentimientos son nuevos para mí. El insomnio me ataca, no me siento con fuerzas para meterme en la cama y empezar a dar vueltas, mi cabeza no lo resistiría. De manera que lo mejor será bajar al bar y tomar un café, o tal vez una copa que me ayude a conciliar el sueño y el espíritu.

    Con este desasosiego y con el vaquero tensionado por la erección, me calzo nuevamente mis deportivas y me dispongo a salir de la habitación en el más completo silencio para evitar que ella despierte, lo último que quisiera ahora es mantener una charla. A estas horas el silencio reina por los pasillos del Plaza. El ascensor acude rápido a mi solicitud y en pocos segundos me encuentro en el hall del hotel. Con paso lento y jugando con mi llave electrónica me adentro en la penumbra del bar, el cual está lleno de colegas solitarios, sin más compañía que una copa medio vacía.

  • LakottLakott junio 2014
    Nada más traspasar el umbral, mis pies se detienen al contemplar semejante panorama. No, no quiero verme arrastrado a la soledad del ejecutivo, frustrado y lejos de casa. Así que, como por suerte salí de la habitación con la chaqueta en la mano, decido ir a otro sitio, fuera ya del recinto del hotel.

    La noche está en calma, una calma que asusta, pero ese silencio me gusta, ahí me siento bien, libre. Me planto en medio de la acera miro hacia arriba, el cielo está completamente gris, el aire helado alborota mi pelo. Al otro lado de la calle vislumbro unas luces de neón blancas que dan la bienvenida a los visitantes del Sza Sza. Recuerdo que era un lounge donde servían unos combinados exquisitos, muy cuqui según Nicole.

    Con solo dar un leve empujón a un gran trozo de metal que hace las veces de puerta, paso a su cálido interior. El local es una estancia bastante cuadrada a dos niveles, en la parte baja unos enormes taburetes rodean unas mesas altas donde encaramarse a tomar una copa, casi todas, ocupadas por diversos grupos, unos mixtos, otros solo de chicos, junto al video Wall una mesa exclusiva de féminas, algunas de las cuales mueven sensualmente sus caderas al son de “Please send me someone to love” que está sonando en este instante. Frente a ellas, la barra del bar en forma de ese, prácticamente deshabitada. Serpenteando entre las altas mesas se llega, tras subir cuatro escalones, al nivel superior, esta estancia es más íntima, entre la penumbra destacan unos elegantes y mullidos sofás de terciopelo granate, donde la música y la compañía invitan a abandonarse al deseo.

    Esa estancia la recuerdo bien. Hace ya más de un par de años, un día como hoy, vine a renegociar las condiciones del contrato con un cliente, pero la cosa no salió como debía, perdí mi tiempo, mis energías y lo peor de todo al cliente. Fue un mal día, de manera que después de cenar, le pregunte al recepcionista donde tomar un copa o dos, realmente el objetivo de aquella noche era olvidar, entonces me sugirió el Sza Sza, y por casualidad allí conocí a Nicole, la cual ignoraba que trabajara en el Plaza, pues nunca antes habíamos coincidido. Las copas y el destino quisieron que nuestros labios se fundieran sobre el mullido terciopelo de sus sofás.

    Sin duda la elección ha sido acertada, en este ambiente me siento más cómodo que en el bar del hotel junto a todos aquellos ejecutivos solitarios. Con paso decidido me dirijo a la barra con la única duda de que ginebra voy a pedir, tal vez hoy es un buen día para experimentar. Al fondo de barra, subida en uno de los altos taburetes veo sentada una rubia, que no me es desconocida. Voy acercándome lentamente y compruebo como pasea su dedo índice por el borde superior de un vaso vacío, intuyo que minutos antes había una buena dosis de Cardhú y ahora, en él, solo el hielo, solo, como ella. Esta recostada sobre su lado izquierdo, justo por el que yo avanzo, su rubia melena semirizada cae sobre sus hombros desnudos, no puedo verle la cara pero sé que es ella. Cuando estoy lo suficientemente cerca alcanzo otro taburete y me encaramo a él.

    -Buenas noches Nicole.- Digo con voz cansada mientras mi mano se sitúa suavemente en su cintura. Al oír mi voz ella se incorpora, se gira hacia mí apartando el pelo de su rostro con un movimiento tremendamente sensual.

    Nicole, ufff como describirla. Nicole es como esas novias del instituto que te marcan. En la recta final de la treintena tiene un cuerpo magnifico, supongo que fraguado por los muchos años de práctica del ski. Es una belleza cálida, otras menos agraciadas físicamente van de divas, en cambio ella no. Es una mujer, accesible, jovial, siempre de buen humor, nunca tiene una palabra amarga con nadie, vamos un encanto. Y como amante… su forma de entregarse es dulce pero apasionada como pocas, capaz de hacerte tocar el cielo con la punta de los dedos, increíble. Me ruborizo al pensar que en más de una ocasión he obtenido placer en solitario recordando sus besos y caricias. Nicole es capaz de todo eso y a pesar del tiempo que nos conocemos su trato profesional siempre ha sido exquisito, separando en todo momento trabajo y placer.

    Sus preciosos ojos azules me miran, pero su mirada es melancólica, su aspecto aun siendo tremendamente sexy no era el de la maliciosa Nicole de esta tarde, juguetona, provocadora, seductora. Sus ojos estaban enrojecidos, su voz ronca. Pasa su mano por mi hombro dándome dos palmadas.

    - Buenas noches Alex. Alex, mí querido Alex. – Su tono denota que no es la primera copa de la noche – Sabes? Eres un tio con suerte. Pero se puede saber qué haces aquí, y solo?

    - Por qué dices eso?

    - Estoy cansada Alex, muy cansada.

    - A que te refieres? – El camarero interrumpe ese amago de conversación

    -Que desea tomar?

    -Un Gintonic de Five Pounds, por favor.

    - Lo mismo.- Replica ella agitando el vaso.

    -Quieres que nos acomodemos en el sofá? Estos taburetes son muy bonitos pero incomodos. – Le indico.

    - D’acord. – Responde ella.
  • LakottLakott junio 2014
    Al bajar del taburete la rodeo suavemente por la cintura, viste unos vaqueros ajustados que realzan su esbelta figura, camiseta negra desbocada, tanto, que uno de sus hombros queda desnudo, solo cubierto por la roja tira del sujetador y como no, subida a unas botas negras de tacón grueso. Puedo percibir en mi mano el contoneo de sus caderas, irremediablemente la mirada se dirige a su escote, ufff seguro que el tanga va a juego, Nicole tiene un gusto exquisito con la ropa interior.
    Mientras se acomoda en el sofá, voy por las bebidas, me mira y sonríe. Una vez depositadas las bebidas en la mesa central, ella se sienta entre girada hacia mí y con una pierna debajo de su redondo culo y la otra bien separada, ofreciéndose. Ella sabe que esa postura me excita, sabe perfectamente en lo que pienso, y no es otra cosa que hundir mi boca en su sexo para hacerla gemir de placer. Mis ojos no paran de mirarla con deseo, estoy excitado, pues antes de salir de la habitación me había quedado ardiendo y mi testosterona no lo olvida.

    Poso mi mano sobre su muslo, noto la calidez de su piel bajo el vaquero, sus ojos azules se inflaman, coge su bebida y da un largo sorbo, al terminar su lengua da un corto recorrido por toda la extensión de sus suaves labios, me está poniendo frenético y mi mano ejerce presión sobre su muslo. Hasta que mis labios se depositan sobre los suyos, ese beso ha desbordado mi excitación. De todas las mujeres que conozco, no es que sean muchas pero algunas si son, me atrevería a decir que Nicole es de las que mejor me han besado, esa mezcla de pasión y dulzura hace que te sientas muy bien. Su dedos se enredan en mi pelo su lengua no para de buscar la mía, la mano, que antes acariciaba su muslo ha empezado el camino hacia la calidez de su sexo. Madre mía como me está poniendo.

    - No Alex, para. - Me dice, separándose de mí y mirándome fijamente a los ojos.

    - Que sucede?

    - Alex, tu y yo hemos tenido muy buenos momentos juntos, eres un fantástico amante, tal vez el mejor que he tenido, juntos hemos tenido grandes noches de sexo. Ese ha sido nuestro negocio, en el cual la moneda de cambio ha sido el placer, sin más. Y hasta ahí todo iba bien, genial, me sentía pletórica, tú en tu mundo y yo en el mío, disfrutándonos mutuamente, cada encuentro era único y exclusivo. Pero esta mañana, cuando os he visto entrar por la puerta, mi seguridad se ha ido al traste. Has provocado en mi interior un sentimiento que desconocía, y ha ido en aumento cuando ella te miraba en la recepción. Alex tu eres consciente que te devoraba con la mirada? Y créeme sé de qué hablo. Lo he visto en su mirada, Alex, la pelirroja está completamente colgada de ti.

    -Creo que te equivocas. Mis encuentros con ella han sido esporádicos, igual que los nuestros, basados en el sexo. Además ella rehúye cualquier compromiso, es muy peligroso enamorarse de ella y cada vez estoy más confundido con ello.

    - Peligroso enamorarse de ella? Pero tú eres tonto o qué?

    - Nicole no te pases. – Nunca la había visto así, creo que el alcohol hacia su trabajo.

    - Joder Alex tu eres consciente del deseo que puedes llegar a generar en una mujer? No verdad? No te das cuenta de nada verdad? Pues lo has conseguido y de que manera. Joder parece mentira que yo este diciéndote esto. A la pelirroja se le iluminan los ojos cuando habla de ti, te menciona con una pasión inusitada, la tienes loca. Pero claro tú nunca miras a los ojos de una mujer, no me extraña que no te enteres de nada. Esta tarde ha venido varias veces a preguntar si ya habías llegado, eso sí tiene buen gusto la puñetera, a juzgar por las marcas de las bolsas.

    - Nicole, siempre te he dicho que tienes unos ojos preciosos – Llegados a este punto de la conversación mi cara es un poema, no sé qué decir.

    - Cállate, seguro que tú andabas con los de Pyreneeys dejándote embaucar por aquella niñata calienta braguetas.

    - No es lo que piensas.

    - No? Estas seguro? Te conozco Alex, este es un país pequeño, y a Txell la conozco más de lo que crees. Tu haciendo el burro por ahí tomando copas y la pobre Anna intentando estar perfecta, única y exclusivamente para ti. Sabes que aparte de las compras se ha dado un masaje, arreglado su melena, se ha hecho la manicura y hasta me ha preguntado cual era la mejor opción para comprar lencería sexy para ti.- En ese punto vuelve a dar otro sorbo al vaso y para que no vea como sus ojos se humedecen.

    - Bueno, ella también andaba con un amigo y vete a saber que han hecho juntos toda la tarde.

    - Joder Alex, de verdad, es que los hombres no tenéis remedio, seguís en la caverna, no habéis evolucionado. Pero tú estás sordo o qué? No has oído todo lo que te he dicho. Santi, si Santi, el morenazo que ha estado con ella toda la tarde ha venido porque lo he llamado yo, es un buen amigo mío, estilista, de lo mejor de la zona y el rey de la noche de ambiente. Eso sí, he de reconocer que he sentido un pellizco en mi estómago cuando has venido hecho una furia cargado de celos por no encontrarla, estabas tan interesante, mi primera reacción hubiera sido comerte a besos para calmarte. Mataría por estar en la piel de ella y que fueras mío de esa forma. Desconocía en ti esta faceta sentimental, realmente eres increíble Alex.

    - Como dices? Nicole, yo… esos sentimientos, nunca me has hablado de ellos

    - Y que quieres que te diga? Que cuando me miras no ves nada? Que mis besos no te vuelven loco? He pasado muchas, muchas, noches esperando esa llamada que nunca llego. Cada vez que miraba el registro y veía tu reserva se me instalaba una tonta sonrisa en la boca, un cosquilleo recorría toda mi espalda, como el primer día de baile de una adolescente. Intentaba estar radiante para ti, sabía que la distancia es cruel pero siempre me lo negaba. Ya ves, ahora la tonta gilipollas soy yo.

    Nicole interrumpe su alegato para tomar aire, y recomponerse, Veo como una diminuta lagrima recorre su mejilla y ella se apresura a eliminar. Sus cálidas manos cogen la mano que tenía en su muslo dándome un fuerte apretón,

    - Alex querido Alex, No sé qué decir, me había prometido a mí misma que estas palabras nunca saldrían de mi boca y ya ves lo que he tardado en depositar mi alma en tus manos. No puedo más que felicitar a la pelirroja, aunque tú no lo reconozcas ha conseguido conquistar tu corazón, cosa que yo nunca logre, nunca me has mirado como a ella. Nada que decir, Game Over, creo que es buena chica, si no eres burro y te dejas, te amara con locura. Anda vuelve a tu habitación junto a ella, hazla feliz se lo merece.

    - Nicole, no puedo soportar verte así. Nunca hubiera pensado que tu……

    -Shhhhh- Silencia mis labios con su dedo índice. -No digas nada, estoy bien, solo te voy a pedir una cosa

    -Lo que tú quieras – Respondo con un nudo en la garganta.

    Me abraza con fuerza y sus labios me susurran - Alex, sobre todo recuérdame con cariño, no como una más, siempre te llevare bajo mi piel.

    -Nicole…

    (Continuara)
  • isobelaisobela junio 2014
    Uffff como me gusta ver movimiento por esta habitacion, me encanta teneros a todos aqui.

    @Lakott, uffff Anna trae loco a Alex, y solo faltaba Nicole....... ufffff que no se porque tiene su puntito, de directa, temperamental, dulce y pasional.... pero con el corazon no manda nadie y Alex ya lo tenia ocupado....
    Me gustan los dialogos y me encanta como llegas a describir los detalles de las estancias y de los personajes, es muy facil trasladarse al escenario descrito y sentir, sentir..........
    Espero que la proxima parte no tarde tanto, y espero que te llegue mi aplauso por este relato....

    Besos.
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    @lakott, me gusta mucho el relato
  • ToxicToxic junio 2014
    @lakott interesante relato ais que pasará en Andorra?,esta chica me tiene despistada ,esta forma de tratarlo.... gracias por regalarnos tu relato,sigo leyendo...
    @isobela un placer
    Giu ; )
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    relato!! relatoooo!!!!!!! ahora no puedo y parece que promete...mañana sin falta me siento traquilamente a disfrutarlo jiji
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    Hola gente! Hoy toca dolor de ovarios, y mira que yo no soy de esas. Bueno, casi mejor no me quejo porque sé que esto no es nada comparado con lo que sufren las que de verdad saben lo que es el dolor de ovarios. Olvidad lo que he dicho :P
  • itzalak77itzalak77 junio 2014
    Hola!!!

    Cuanto meneo por aqui!!!!! A ver si saco un ratin para ponerme al dia :-))))

    Buenas tardes!!!!
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    Hola itza! yo estoy con una cosilla del trabajo, qué pereza
  • di_anagreydi_anagrey junio 2014
    hola soy nueva mi fantasia mas oscura son varias desde que leei el libro ya no me siento intimida de mis fantasias
  • ProfeProfe junio 2014
    Bienvenida @di_anagrey y cuéntanos esas fantasías que seguro son interesantes.1 beso.
  • ToxicToxic junio 2014
    Bienvenida @di_anagrey pues por aquí si te apetece puedes compartir lo que quieras estaremos encantados de leerte.
    @ElPuntoGiu espero que estés mejor reina, se pasa muy mal con esos dolres yo me pongo de una mala ostia....
    @lakott que mal cuerpo se me ha quedado con la pobre Nicole a ver que le depara a Alex ...ais a veces nos fijamos en quien no se lo merece ..me gusta tu relato ;)
    @itzalak77 hola,eso parece que se mueve que alegría!!!!
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    @Toxic, me duraron 5 minutos, lo que pasa que en esos días me pongo quejica por todo jajajaja
    Hay que echarle cuento de vez en cuando ;)
  • ToxicToxic junio 2014
    me legro Giu ,se pasa muy mal un beso cariñete.
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    No fue na, si digo que tengo la regla vosotros ni caso, que de algo me quejaré seguro
    Un besín
  • ToxicToxic junio 2014
    ;)
  • LakottLakott junio 2014
    Gracias por vuestros comentarios.
    @Toxic sabes una cosa? A mi también me dejo triste cunado lo escribí.
  • ToxicToxic junio 2014
    @Lakott estoy deseando leer el desenlace , no tiene que haber nada Peor que sentirse vacio al lado de alguien que amas..a ver que les depara a este trio,gracias por el relato.
  • TatuadaTatuada junio 2014
    Jo.... @lakott que triste...

    has conseguido meterte en la parte emocional de la historia. Me ha gustado ese cambio.

    Un beso guapo!!
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    @Lakott ....ufff...que relato.. que pena la pobre Nicole...y Anna..porque duerme tanto? a ver si va a estar enferma o algo y ya rematas al protagonista.
    Deseando ver esa continuación...
  • amandoamando junio 2014
    @lakott...pedazo historia...me has dejado con una sensacion agridulce despues de terminar....es como si te hubieses metido en las sensaciones del alma....espero la continuacion rey moro!...pero como me gusta leerte!!!!!
  • LakottLakott junio 2014
    Gracias chicas

    Espero seguir pronto con esta história. Ains este Alex no escarmienta.
  • Sara_Quiroz1 junio 2014
    uiero que me folles tanto que no te olvide nunca
  • isobelaisobela junio 2014
    ummm @Lakott, te ha salido una admiradora..............
  • LakottLakott junio 2014
    Estooooo guau je je
  • isobelaisobela junio 2014
    Si esque con esa luna, tu pones mucho...............
  • ProfeProfe junio 2014
    A falta de relatos,voy a resubir el que escribí hace mucho.Perdón a los que lo hayan leido ya.
  • ProfeProfe junio 2014
    Hoy es un día caluroso para ser el comienzo del otoño, el famoso veranillo de San Miguel ha llegado tarde y en la zona de Alicante con fuerza.
    Estoy en la playa, quería relajarme tomando el sol y dándome un baño refrescante. La temperatura del agua ha bajado un poco pero a mí me gusta así.
    Después de comer, me alejo andando hasta una zona donde no hay casi nadie, la persona más cercana está a 100 m. de distancia. Coloco mi toalla y me tumbo boca abajo a recibir toda la energía del sol.
    Pasan unos minutos y casi me había dormido cuando veo llegar a una chica en dirección a donde estoy yo. Es una chica de 1,70, morena, pelo liso y largo, con un vestidito blanco que se pega a su cuerpo, descubriendo una figura moldeada, delgada pero con curvas que me hacen fijarme en ella con atención. Espero y compruebo q no se aleja mucho. Ella se coloca a unos 10 m a mi altura y cuando se quita el vestido, descubre ese cuerpo que corrobora lo que mi mente me decía. Lleva un biquini blanco tb con lacitos en las caderas.
    Me cuesta no observarla, veo como ella también mira a donde estoy yo, no retira la mirada, me parece ver un atisbo de sonrisa. Quizás solo sea lo que estoy deseando, fruto de mi imaginación. Se tumba y se concentra en el sol, por lo que decido hacer lo mismo.
    Pasan unos minutos y siento a alguien cerca, me incorporo al oír la voz suave de la chica:
    - Hola, perdona. Me preguntaba si me podrías hacer un favor.
    Me ha sorprendido. Ahí estaba con su pelo lacio cayendo por delante de uno de sus hombros, acuclillada y muy cerca de mi esa diosa morena de voz muy sensual. No me podía negar.
    - Hola, por supuesto. Dime en que te puedo ayudar. Será un placer.
    - Me da un poco de vergüenza, pero es que no pensaba que el sol sería tan fuerte por la tarde y no me eché protección antes de venir. Estoy sola y me cuesta mucho echarme por la espalda. ¿Serías tan amable?
    - Claro que si, con mucho gusto.
    Y me levanté junto con ella y nos dirigimos a su toalla. “Tan solo tengo que ponerle crema, solo quiere eso” me repetía interiormente para calmar mi deseo. Su culo se contoneaba y veía como su bikini bastante pequeñito se le metía un poco entre sus nalgas.
    - Me tumbo y así te será mas cómodo.- me dijo.
    - Como tú quieras.
    Cogí un bote de aceite protector que tenía en su toalla y ella se acostó boca abajo a lo largo de la toalla. Su cuerpo de espaldas era toda una tentación. Unas piernas torneadas, un culito respingón y se apreciaba su pecho asomar por los costados, aplastados por su peso.
    Aparté su pelo diciéndole que no quería manchárselo y eché un poco de aceite en mis manos. Comencé a extenderlo por su cuello y hombros. Tenía la piel suave y con el aceite mis manos resbalaban sobre ella. Inconscientemente mis manos presionaban un poco. Ella vio que yo no bajaba por su espalda y me dijo:
    - Que tonta, perdona cielo. Así, además de poder mancharme el bikini, no vas a poder extender bien el aceite. ¿Me lo puedes desabrochar por favor?
    - Claro que si, no quería manchártelo.
    Desabrocho el bikini y lo aparto hacia cada lado de su espalda, pero ella en un movimiento rápido se incorpora un poco y se lo quita totalmente.
    - Así estaré mas cómoda cielo, gracias. Ahora sigue por favor.
    Extiendo mas aceite ahora directamente en su espalda y por el contraste de temperatura ya que está fresquito, ella se estremece y suelta un leve gemido. Ahora con mis manos, ávidas de ese cuerpo continuo extendiendo ese aceite por toda su espalda, en la zona de sus omoplatos, a lo largo de su columna, vuelvo a masajear la zona de sus hombros y cada vez presionando un poquito más. Llego hasta su zona lumbar y tiene como dos hoyuelos justo por encima de su bikini, donde se pierde la espalda. Ahí también masajeo con mis manos embadurnadas en aceite y le dedico algo más de tiempo. Noto que ella resopla un poquito.
    - ¿Estás bien? ¿Te hago daño? Le susurro aunque no hay nadie alrededor.
    - No, no, sigue por favor.
    Y entonces me doy cuenta de que aún no he echado aceite protector en sus costados, donde asoman parte de sus pechos y se pueden quemar…
    Paso mis manos, masajeando sus costados, acercándome lentamente a esa zona comprometida pero deseada. Comienzo a acariciar esa parte de sus pechos con mis manos aceitosas, arriba y abajo, centrándome en esa zona descaradamente. Presiono un poco con mis manos y mis dedos dándole un masaje más intenso a esa zona. Ella respira profundo y yo me aventuro a meter un poquito mis dedos entre la toalla y sus pechos, casi llegando a sus pezones y masajeando lo que puedo de esos pechos con intensidad y placer.
    - Creo que ya no se quema tu espalda.- le susurro al oído.
    - Pero aún se pueden quemar mis piernas.
  • ProfeProfe junio 2014
    No pierdo ni un segundo, empiezo a no saber quien desea mas esto.
    Me coloco a la altura de sus piernas y empiezo a echar aceite por sus gemelos y hacia sus muslos. Extiendo el aceite con cada mano en una pierna, abarcándolas con mis manos, subiendo por ellas y presionando sus músculos. Subo por sus muslos lentamente, recreándome, disfrutando de ese cuerpo perfecto tumbado boca abajo y expuesto ante mí. En mi bañador ya se nota un bulto bastante grande que denota que el masaje está siendo muy placentero. Me acerco poco a poco a la parte superior de sus muslos, embadurnándola en aceite, resbalando por su cuerpo, pero presionando para que sienta bien el masaje…
    Ya estoy llegando a su bikini y ya me da igual si lo mancho, la erección que llevo en el bañador me tiene loco de deseo y necesito seguir con el masaje por lo que esta vez no pregunto.
    Subo con mis manos y a la vez q estas se pierden bajo el bikini, lo van subiendo y este metiéndose por el culito. Ella no se queja, bueno si. Ella vuelve a soltar un gemido suave. Es la señal que necesitaba para seguir por ese camino. Mis manos ahora masajean directamente su culito, cada nalga descubierta al sol. Suben por su muslo y presionan sus glúteos resbalando mis manos por el aceite. Agarro fuerte sus dos nalgas con mis manos y las abro lo que puedo, para luego soltarlas y volver a su posición. Repito esto unas veces y en ese movimiento de apertura de sus nalgas llego a ver su culito. Así como veo que su bikini está humedecido en la zona de su sexo.
    - ¿Quieres más? – pregunto deseando y conociendo la respuesta, pero quiero oírla.
    - Si, por favor.- responde tímidamente en un susurro.
    Le doy un azote a su culo.
    - Te he preguntado si quieres mas.- le insisto enérgicamente.
    - ¡Siiiiiiiiii!
    Le doy otro azote en la otra nalga.
    - Este por gritar.
    Ahora suelto los lacitos del bikini y lo retiro de su culito. Ella se mueve y hace un amago de cogerlo para cubrir su culo, pero le digo al oído:
    - No te muevas, ahora eres mía.
    Ella vuelve a colocar los brazos a lo largo de su cuerpo en señal inequívoca de haber asumido que este masaje había escapado de su control.
    Ahora veo totalmente desnudo su hermoso culo, redondo, bien puesto, se nota que va al gimnasio a menudo. Brillante por el aceite que ya le he puesto y algo enrojecido por los dos azotes recibidos. Echo aceite directamente en su culo y este resbala entre sus nalgas perdiéndose hacia otras zonas húmedas. Ella emite otro leve gemido.
    Sabía que esa sensación le gustaría, esas gotas traviesas resbalando entre sus nalgas, pasando por su culito y atravesando para llegar al fin a su sexo que ya podía ver con claridad. Paso un dedo, recorriendo el viaje del aceite entre sus nalgas, untando bien ese camino. Ella gime con el roce de mi dedo. Paso por su culito y lo masajeo bien con el aceite, haciendo circulitos alrededor de su entrada. Luego sigo bajando con mi dedo untado en aceite hasta llegar a esa gruta de placer que parece estar esperándolo ansiosa, mojada, deseosa de ser explorada. Mi dedo mezcla sus jugos con el aceite y pasa por entre sus labios que están ardiendo. Noto como abre un poco más las piernas y eleva sus caderas.
    Tras jugar un poco en su coñito, sin llegar a meter el dedo, hago el recorrido inverso hasta su culito. Subo despacio y al llegar a mi meta, mi dedo se pierde dentro de ella de golpe, engullido por ese culito que ya había preparado y estaba suficientemente lubricado. Ahora ella ya gime de placer y sorpresa.
    Mi dedo está entero dentro de ella, ha entrado con facilidad y lo muevo girándolo dentro y afuera. Cada vez a un ritmo mayor, sin oír ni un quejido por parte de mi bonita masajeada. Bueno, si, quejidos de placer.
    Me molesta ya el bañador, porque mi polla esta tan dura que quiere salirse. Saco mi dedo y me quito el bañador rápido. Mi miembro erecto a más no poder salta hacia adelante y lo dirijo hacia su culito. Lo apoyo entre sus nalgas y lo muevo delante y detrás, restregándolo y, a la vez, untándolo de aceite. Juego con la entrada de su culito pasando la punta de mi polla sin presionar para entrar, solo jugando con ella.
    - ¡Métemela yaaaaa!- le oigo decir fuerte.
    - ¡¡¡¡ Plash !!!!!- no tengo más remedio que volver a descargar mi mano contra su culo.
    - Si quieres que folle tu culito me lo tendrás que pedir con educación.
    Tres segundos después…
    - Por favor, sería tan amable de follar mi culo.
    Y automáticamente, mi polla entra en su culo. Todo el glande primero y en otra embestida toda mi dura polla.
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    uffff profe.... y mira que ya lo había leído pero me has puesto....jijiji
  • ElPuntoGiuElPuntoGiu junio 2014
    Tengo pendiente releerlo cuando tenga tiempo, aunque ya lo había leído en su día y me había gustado ;)
  • ProfeProfe junio 2014
    Gracias chicas.Yo tengo pendiente escribir más. A ver ahora n vacaciones.
    @mai_ilicitana de eso se trata no? Nos vemos en la playa jaja
  • amandoamando junio 2014
    Ya lo lei @profe...pero he de admitir que ummmm.... me pones un poquito de crema???....jijiji.... deberias escribir mas....
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    jajaja profe...este finde voy a los arenales...si alguna te pide que le pongas cremita ya sabes quién será....
  • ProfeProfe junio 2014
    Jaja yo tb estaré @mai_ilicitana pero no creo q le sentara muy bien a tu pareja.
    @amando gracias,intentaré escribir más. Me alegra verte x aki.Ven q te pongo crema.
  • LakottLakott junio 2014
    Buen relato @Profe, mala combinación, playa, morena, bikini y aceite... no podía terminar de otra forma. Si ya lo digo yo que en la playa uno nunca puede relajarse.
  • ToxicToxic junio 2014
    Muy bueno profe me ha gustado. ; )
  • ProfeProfe junio 2014
    Gracias @Lakott, la playa da juego si jeje
    @Toxic pensaba que lo habías leido niña!!! Me alegro que te gustara.1 beso
  • mai_licitanamai_licitana junio 2014
    jajajaja profe..por mi pareja no te preocupes, él te hecha una mano ;P bueno a mi mejor dicho, ufff...masaje a cuatro manos...
  • ToxicToxic junio 2014
    mmmm cuatro manosss o seis...ais esta cabecita que va por libre jajajja
  • ToxicToxic junio 2014
    profe pensaba que si lo había leído pero no,o sea ahora si jajajaj ;)