Confiesa tus sombras

UNA DOSIS DE REALIDAD. Historias y experiencias reales - Cincuenta sombras liberadas

UNA DOSIS DE REALIDAD. Historias y experiencias reales
  • SeniormasterSeniormaster
    El hilo donde relatar no lo que soñamos o fantaseamos... si no la realidad que, quizás, lo supero
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Confío en que os guste...

    Verano, tenía 16 años y ya tres de experiencia, pero mi "novia eterna" seguía resistiendoseme (jamás la conseguí), ese día había ido cómo de costumbre a recogerla a su casa, ya que durante el verano, cuando yo estaba allí, le gustaba que le peinara la greña del flequillo, nadie se la lograba fijar... de hecho al acabar el verano se cortaba la greña... era ya hacía dos años una tradición. (Edito y añado: Y, si por una de esas extrañas casualidades de la vida, llegas a leer esto, IMS, que sepas que eres una de las asignaturas pendientes de mi vida, tanto, tanto que hasta recuerdo sin dudarlo tus apellidos, la qué era tu dirección... y la mirada reidora de tus ojos)

    Estuvimos en la verbena con otros amigos y amigas, bailando y pasándonoslo bien y, al acabar el baile, le acompañe a casa cómo tantas otras veces, abrazados y con la esperanza de obtener al fin algo más que un beso (cosa que jamás ocurrió).

    Tras dejarla en casa, despistado de los amigos, decidí volver al camping, en lugar de por la carretera, caminando por la playa.

    Llevaba ya recorrida buena parte del trayecto cuando, al llegar a una zona en la que la playa se estrechaba, quedando la orilla del agua a apenas una veintena de metros de la valla de un chalet que creaba una zona de sombra a su pie, me pareció entrever allí una pareja tumbada...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    ...unos pasos más confirmaron que mis ojos no mentían y, no queriendo cortarles el rollo, acerqué mi andadura a la misma orilla donde el Mediterráneo rompía levemente sus olas en la calma nocturna.

    Más llegando casi a su altura, no se si algo medio percibido por el rabillo del ojo o un sonido casi inaudible me hizo prestar atención:

    Algo no estaba bien en aquella imagen.

    Mirando ya con más atención advertí que ella, bajo él, se debatía y gemía débilmente, sus manos atenazadas sobre su cabeza por una de las de él... así que rectifiqué mi rumbo y me encaminé en su dirección cortando la playa en diagonal.

    Tal y cómo me aproximaba, algo, quizás una mirada de ella, le hizo volverse, me miró, me evaluó y sonrió y me espetó:

    "¡Eh, chaval! ¿Me la sujetas tu y luego te la sujeto yo?"

    Ya apenas a media docena de pasos de él, le sonreí y apresuré mi paso...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    ...esos últimos pasos hicieron aún más evidente lo que ya había advertido:

    La ropa de ella, una preciosa niña rubia, estaba terriblemente desgarrada y la mirada horrorizada de sus ojos llorosos hacía más que evidente que no era su voluntad verse en esa situación.

    Un último paso le puso a mi alcancé y, sin transición, mi sonrisa, un rictus de asco total, pasó a ser la única existente en la playa cuando el tarso de mi pie enfundado en mis nuevas zapatillas Yumas fue el punto de contacto de mi preciso apchagui dirigido a su depravada cara.

    Se desplomó boca arriba a su lado, y la alcé con toda la suavidad posible mientras ella desesperadamente intentaba arreglar sus harapos para cubrir sus desnudos e incipientes senos, ante lo cual, me desprendí de mi cazadora tejana y la cubrí con ella que sólo acertaba a decir "danke, danke" de lo que deduje qué erá alemana, así que echando mano de mi escaso alemán le prregunté indicando con el brazo a uno y otro lado de la playa y al interior "¿Hause? ¿nach hause?" a lo que ella respondió indicando en la dirección que yo llevaba...
    Mi alemán no llegaba a pedirle que esperara un momento, asi qué le hice un gesto con las manos, me giré, di un par de pasos y le propine dos fuertes patadas más en los costados al animal ese: no estaba dispuesto a arriesgarme a que tuviera las menores ganas de perseguirnos si no tardaba demasiado en recuperar el conocimiento.

    Luego, entre sus sollozos, apoyada en mi pecho mientras la acunaba por los hombros, emprendimos camino a lo largo de la playa... un camino triste y apresurado qué, afortunadamente, se encaminó justamente al camping donde yo me alojaba con mi familia y, al parecer, ella con la suya.

    No habíamos llegado aún a la que parecía ser la caravana donde nos encaminábamos cuando, sin saber de donde me llegaba, un terrible golpe sobre mi oreja casi me lanzó al suelo dejándome medio grogui... seguidas de unas fuertes manos que aferraron mi cuello alzándome del suelo mientras estrangulaban mi respiración...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    ...ante mi una cara rubicunda y unos ojos inyectados de sangre, con una mirada de fiereza que jamás creo haber vuelto a ver en mi vida, ahogandome, luchando por sacar esas manos de mi garganta sólo alcanzaba a desear que ella pudiera correr, escapar de allí...

    ...cuando, de pronto, la oí chillar algo incomprensible para mi y la vi avalanzarse sobre el monstruo que me estrangulaba dandole puñetazos y patadas al tiempo que seguía gritándole cosas que mi escaso alemán no llegaba a comprender.

    La presión de las manos se aflojó súbitamente y el monstruo se transformó en un ser humano solícito que me llevó a la parcela de la caravana, se interesó por cómo estaba y de pronto todo quedo "aclarado":

    Era el padre que viendo que no llegaba había salido a buscarla y que nos había visto pasar y nos había alcanzado por detrás.

    No obstante, aparte de que francamente no era el trato que yo esperaba recibir, tampoco estaban las cosas cómo para hacer una fiesta, así que tras algún "danke, danke" que otro logré despedirme y escabullirme de allí... mañana sería otro dia.

    Al dia siguiente me levante tarde y con la cabeza aún zumbandome, desayune de cualquier manera y me encamine a la parcela de la muchacha para ver de interesarme por ella.

    No estaban.

    La caravana, el coche, todo... había desaparecido.

    Desande mi camino pensando que, aunque era una reacción lógica, no se... en fin...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    ...y, seis años después...

    Estaba de vacaciones en el mismo camping, era una bonita noche de luna llena, el Mediterráneo batía mansamente contra las rocas de la escollera en cuyo extremo, con las cañas lanzadas a la espera de la picada de alguna buena dorada, me encontraba yo, cuando vi aproximarse a una diosa rubia, de melena ligeramente ondulada, vistiendo un vaporoso vestido ibicenco.

    Llegó a mi altura y, cómo inadvertidamente, me miró, miró al mar y, finalmente, se sentó en una roca cómo pensativa... y sin dejar de observarme.

    Yo la veía lanzar mirada furtiva tras mirada furtiva en mi dirección y estaba por decirle algo cuando, de pronto, ella misma rompió el silencio...

    "¿Eres tu?"
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    - No lo se, pero te aseguro que me gustaría serlo.

    Siguió mirándome sin decir nada, pensativa... ahora nos observábamos los dos... yo me devanaba los sesos cómo un loco:
    Nunca había visto a una mujer así.
    Era de esas mujeres que las ves y dices "no existe, no puede ser real".

    De pronto señaló un punto en la playa, en dirección al pueblo...

    - Allí, una noche, hace seis veranos.

    Una sensación de vértigo e irrealidad rota por un fogonazo de comprensión... e inciamos una larga conversación plagada de silencios...

    - ¿Tu eras la chica?

    - Si... y tu eres... eres tú... quería... no hablamos...

    - Si soy yo... pero no entiendo cómo has podido reconocerme después de todo ese tiempo...

    - Tienes un mechón de pelo claro en la nuca... no recordaba nada de ti... no recordaba tu cara... sólo cuando te fuiste dejandome con mis padres... ese brillo de pelo claro en tu nuca... sabía que te reconocería si lo volvía a ver...

    - Me alegro de que ver que estás bien... durante mucho tiempo me pregunté que habría sido de ti...

    - No estoy bien

    - ¿Qué? ¿Cómo que no estás bien? ¿Qué te sucede?

    - Tengo miedo... tengo miedo de todos los hombres... no puedo dejar que ninguno me toque...

    - ...ya... ¿de mi también?

    - No lo se... te he buscado por eso... porqué no lo se... porqué quizás...

    - ¿Quieres que demos un paseo?

    - Si... por favor...

    Recogí las cañas y el equipo en silencio, pensativamente... ella me miraba hacer...

    - Dejaremos esto en el camping, un momento nada más...

    - Bien...

    Y alargando la mano, sin añadir nada más, cogió la caja de aparejos y comenzó a andar por las rocas...
    Yo la seguía cargado con el resto, admirando su silueta medio entrevista, velada por la tela contra las luces de la costa...

    ¡Dios!... era una diosa y estaba convencida de que si podía llegar a estar con un hombre, el único sobre toda la fáz de la tierra... ¡¡¡era yo!!!

    Mi cabeza era en esos momentos un torbellino de pasiones e ideas... y una fuerte sensación de culpa... ¿cómo iba yo a hacerle eso a esa mujer?... ¿cómo podía pensar en someterla si no conocía nada más, si lo que yo le diera iba a ser para ella lo primero y lo único?

    No podía hacerlo, no sería ni correcto ni justo... tenía que ser suave y dulce y maravilloso... vainilla no... esencia de vainilla concentrada... un sueño para toda una vida...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Volvimos a la playa y, mirando en dirección al pueblo, al lugar donde la había encontrado le dije...

    - No, para allí mejor no, ¿verdad?

    - Si, mejor...

    Le tendí la mano y se quedo mirándola, dubitativa...

    ...y al final alargó la suya y aferró la mía con una fuerza inusitada... cómo si temiera no ser capaz de mantener un contacto ténue, ligero...

    - Vamos - le dije, y comenzamos a caminar...- ¿que edad tenías entonces?

    - Doce años, casi trece... yo... se ofreció a acompañarme... era simpático...

    - No me hables de él, no me interesa él...

    - Perdona...

    - Hablas muy bien español

    - Lo he estudiado... quería poder hablar contigo cuando te encontrara...

    - ¿Cuanto tiempo llevas pensando en esto, preparandote para esto?

    - No lo se... ese mismo año... quizás.. si... cuando mi padre dijo que no volveríamos a España de vacaciones nunca más... yo... sólo pensaba que tenía que hablar contigo... decirte que te estaba muy agradecida...

    - Ya... bueno... hice lo que debía de hacer... no has de agradecermelo...

    ...y mientras le decía eso la hice detenerse, la miré a los ojos... desprendí mi mano de la suya y la tomé por los hombros... se puso rígida... tensa cómo una tabla...

    - No te voy a besar... pero quiero que camines apoyada en mi, abrazada a mi... no de la mano...

    - Por favor... no... por favor... - bajando la mirada...

    Deslicé mi mano bajo su barbilla, temblaba, y le obligué a alzar la mirada... clavé mis ojos en los suyos y le dije...

    - Hoy, esta noche vamos... no... te voy a hacer el amor... shsss - poniendo mi dedo sobre sus lábios - no digas nada... no tienes que decir nada... no hará falta que digas que si ni que no... yo sabré lo que puedo hacer y cuando lo puedo hacer y lo haré y tu confiarás en mi y me dejaras hacer... me obedecerás en todo y no dirás no...

    - Por favor.... por favor...

    - Shssss... has venido para encontrarme, para estar conmigo... ya has hecho tu parte... estoy aquí... ahora lo que debes de hacer es confiar en mi y dejarme hacer... simplemente confía... yo se que he de hacer y cómo lo he de hacer...

    ...y diciendo eso la tomé de la cintura y volví a empezar a caminar...

    Al principio fué incómodo, ella tensa, asustada, rígida... pero poco a poco nuestros pasos se fueron acompasando y, de una forma natural, su brazo tuvo que venir a mi cintura y ella acabó recostando su cabeza contra mi hombro...

    Mi mano ascendió suavemente por su espalda comprobando por el camino que no llevaba sosten, para detenerse al fin en su nuca que comencé a acariciar suavemente mientras le decía...

    - ¿Ves aquel acceso a la playa en aquella vieja valla?... es una casa abandonada... el jardín parece una jungla pero en su centro hay un pozo y unos bancos de obra donde estaremos solos y nadie nos molestará... quiero que vayamos, entremos y nos sentemos ahi... ¿te parece bien?... es solitario... es un lugar extraño y hermoso bajo la luz de la luna... si confías en mi...

    ...no dijo nada... simplemente se aferró más fuerte a mi cintura y su cuerpo parecío fundirse al mio... y su temblor aumentó...

    Poco a poco estabamos más cerca del acceso y yo espera que de un momento a otro se detuviera o dijera que no... y ella lo que hacía era ceñir mi cintura más y más fuerte y temblar cada vez más... y seguir caminando...

    Llegamos frente a la puerta y la solté, abrí el portón medio desvencijado y le cedí el paso... comenzó a pasar, se giró y alargó su mano para tomar la mia... y así, prendidos de la mano, cruzamos el humbral...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    El abandonado jardín de la vieja alquería tenía un aspecto casi mágico bajo la luz de la luna casi llena, las sombras ocultaban la ruina a nuestros ojos y hacían refulgir los blancos de los azulejos y algunos dorados, en su centro, frente a la entrada principal de la ruinosa casa, el brocal de un pozo se silueteba con dos bancadas semicirculares a cada lado, sombreadas parcialmente bajo las grandes palmeras... la conduje hasta una de ellas y suavemente le ordené:

    - Sientate

    Tomó asiento y me acuclillé frente a ella, entrando en su mirada baja, mientras sujetaba sus dos manos...


    - No debes tener miedo. No va a pasar nada que tu no quieras que pase e iré despacio y seré dulce y me tomaré mi tiempo y si noto que algo no te gusta o te pone nerviosa pararé y seguiré cuando te tranquilices y cuando consiga que lo desees... sólo quiero que hagas una cosa.

    - ¿Que es?

    - No debes decir que no ni pedirme que pare... habrá momentos en los que quizás necesites decirlo o querrás que no siga: Has de confiar en mi, en que sentiré qué es asi y te llevaré sólo un poco más allá... hasta que sienta que de verdad has alcanzado tu límite y que luego pararé.

    - Tengo miedo... no se si quiero hacer esto...

    - Lo se... pero... dime... ¿cuantas veces has soñado que al fin me encontrabas? ¿que pasaba en tus sueños cuando lograbas estar conmigo?...

    Su rubor no fue visible a la luz de la luna... pero lo delato su respiración primero contenida y después acelerada...

    - Yo...

    - ¿Te excitabas?... ¿Te mojabas toda?...

    - ...por favor

    - No te preocupes... no tienes que contarme nada... simplemente... confía...

    ...y mientras decía eso me senté a horcajas en la bancada de fria piedra y la atraje a mi y la abracé mientras jugueteaba con su pelo y volvía a acariciar su nuca, desnudandola de hebras doradas y haciéndola accesible a mis labios que depositaron en ella el primero de la miriada de besos que le dí esa noche...

    Mis dientes se clavaron en su nuca con suavidad pero con firmeza... y gimió cuando mi lengua comenzó a lamerla... y, así, poco a poco, beso a beso, bocado a bocado, mi lengua fue resiguiendo su cuello y sus hombros y su barbilla... eludiendo sus labios... y perdiéndome en sus orejas durante segundos eternos que la llevaban a estremecerse y gemir y a alterar su respiración...
    Desde mi posición veía sus pezones marcando la tela, puntiagudos, enhiestos, endurecidos, esperando y temiendo mi boca... y alargué el brazo frente a ella para abrazarla y acariciarle su brazo del lado opuesto mientras murmuraba...

    - Tranquila... tranquila... todo esta bien... todo irá bien... - y mi antebrazo, cómo inadvertidamente, en cada subida y bajada rozaba sus puntas, al principio levemente, después con más y más intensidad, hasta que ella se hirguió, ofreciendolos al contacto y gozando perceptiblemente con ello...

    Mi mano se posó en su hombro, por encima del escote desbocado de su vestido cómo ya había sucedido otros instantes de esa noche y, en esa ocasión, al bajar lo arrastró, desbocandolo aún más, liberando sus senos y arrancándole un gemido al pasar arrastrando sobre sus pezones y aferrando sus brazos, inmovilizandola, mientras mis labios al fin tomaban los suyos que se abrían y me recibían y mi lengua exploraba y descubría al fin su deseada y tremulante boca...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Mi mano izquierda recorre su desnuda espalda, llega a su nuca, juguetea con su pelo suelto, reuniéndolo y estirando suave y constantemente de el, haciendo que nuestras bocas se separen y que exponga su cuello.... y me sumerjo en el y voy descendiendo en dirección a sus senos turgentes y llenos mientras ella gime y se debate sin poder hacer nada, sin querer hacer nada, inmovilizada por el miedo y la pasión y su vestido que le ciñe los brazos a la altura de los codos...

    No... si que hace algo... sus manos me buscan, su mano derecha me encuentra y se aferra a mi y clava sus uñas en mi muslo derecho, mientras su mano izquierda intenta desesperadamente alcanzar mi brazo derecho, cuyos dedos juguetean ya con sus pezones preparándolos para mi boca ávida que los busca y se aproxíma a esos senos, esos pezones, virgenes, intocados salvo por sus manos trás haber sido maltratados por la bestia... y se qué he de hacerlo especial, que ha de sentir esa noche todo lo que no ha sentido estos últimos años... y que no la puedo defraudar.

    No os contaré las veces que lamí... chupé... mordí... estiré... percutí... envolví... rodeé... rocé... acaricié... incluso con mi aliento...

    ...pero le dediqué el tiempo suficiente cómo para que su cuerpo llegara a estremecerse y a conocer el orgasmo.

    La abracé, trémula, agotada, me miró y buscó mis labios... se los negue en un primer momento, la hice desearlos mientras le musitaba - Esto es sólo el principio, ¿sabes? aún puedes sentir mucho más y esta noche vas a sentirlo - y se lo repetí una y otra vez mientras me buscaba desesperada hasta que las palabras al final alcanzaron su cerebro y el asombro se dibujó en sus ojos extremadamente abiertos... momento en que mi boca absorbió la suya y mi mano derecha que la había estado acariciando de una forma suave, ayudándola a bajar de la cima que había alcanzado, se coló bajo su falda, se paseo por la cara interna de sus muslos separandolos un poco y asaltó su sexo completamente húmedo, mientras mi mano izquierda descendía por su espalda y la empujaba haciendo que su pelvis se adelantara y sus piernas se abrieran más... conduciendola a mi mano, atrapándola contra ella que la exploraba y excitaba despiadadamente...

    ...y mientras la besaba, bebí lo más dulce... el gemido que no pudo ni supo ni quizás quiso reprimir
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    ...y al empujarla contra mi mano, al recolocarla, su mano perdió mi muslo... y mientras lo volvía a intentar encontrar... me encontró a mi... por un instante apretó... y luego me soltó rápidamente, cómo si se hubiera quemado... interrumpí el beso y le susurré al oído -Tu también puedes tocarme... ¿no quieres hacerme sentir lo que yo te hago sentir a ti? - y sin transición volví a besarla y seguí acariciándola pasando mis yemas entre sus labios menores y mayores... muy lentamente... y en cada subida y bajada, percutia levemente su clítoris, hinchado, duro, tremendamente sensibilizado...

    De pronto, tímidamente, su mano volvió a buscarme, a apretar mi entrepierna, a acariciar mi miembro duro y expectante...y cómo no progresaba, con mi mano izquierda, sin desatenderla con la derecha, desabroche mi pantalón, baje la cremallera y lo liberé...retiró la mano al sentir carne contra carne, se la cogí y la conduje y la enseñé... al principio se debatió.. unos segundos... intento evitarlo... pero finalemente, al aumentar yo la intensidad y la frecuencia de mis contactos sobre su clítoris tal y cómo su mano evolucionaba, se unio al ritmo y la dejé actuar sola.

    Llegaba el momento de tomar una decisión crítica... hacerla usar su boca conmigo o aún no.
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    En ese momento, al notar que ella estaba apunto de acabarse, tuve una idea...

    La dejé.

    Dejé de besarla, saque mi mano de su interior, me llevé los dedos a mi boca y probé su sabor delante de ella...

    ...y me dejé caer para atrás en la bancada, quedando tumbado boca arriba, teniendome cogido mi miembro por ella, con las manos bajo mi cabeza, mirándola ahí, sentada, ansiosa, a punto de explotar, queriendo más... y sin entender que pasaba ni que podía hacer...

    Roto todo contacto menos su mano sobre mi pene... me impulsé sobre mis pies y me deslice un poco más lejos de ella... que sin entender nada me soltó...

    - ¿Que haces? Sigue - ...y, tímidamente, se inclinó, alargó la mano y volvió a asirme.

    Cerré los ojos y sonreí... y al entreabrirlos la vi mirándo furtivamente... y me deslice un poco más lejos forzándola a casi tumbarse sobre mi para no romper el contacto... su cara a escasos centímetros de mi pene... asi que liberé mi mano izquierda y comencé a acariciarle la cabeza y la hice reclinarse sobre mi muslo

    Gimio al verse tan cerca, sus ojos atrapados ante lo que estaba haciendo...y tan sólo precisé insinuarle una aproximación...

    Sentí sus labios dando un beso... e intento retirarse... para darse cuenta de que mi mano la mantenía ahi... gimió y alcé mi pelvis entrando en ella... mi mano en su nuca la sintió tensarse toda... y al notar que no la forzaba a más y que relajando mi pelvis me retiraba me siguió y me tomó completamente gimiendo desesperada, casi al borde del orgasmo... asi que saqué mi pie derecho de las chanclas y lo subí al banco, bajo su falda, entre sus piernas... y con el dedo gordo en su sexo comencé a destrozarla, a acabar de hacerla enloquecer...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Así acariciada y acariciando al final exploto en un orgasmo que la hizo estremecerse y gemir de tal modo conmigo en su boca que no pude evitar qué me hiciera acabarme en ella también...

    Me incorporé, la abracé y le subi hasta la altura de sus codos la parte inferior del vestido cuya parte superior ya bajada seguía aprisionando sus brazos... y cuidadosamente, con una de mis manos en su nuca, la hice tumbarse y quedar, ansiosa y expuesta, a mi completa disposición.

    Acaricié y besé uno de sus pies, aún salado por el agua de mar que nos los había mojado mientras caminábamos descalzos y abrazados por la orilla, hasta subir por su pantorrilla y llegar a la parte posterior de su rodilla, mientras se retorcía y gemía... y luego lo dejé a un lado del banco y tomé el otro y ella se estremeció mucho más por la anticipación...

    Me tomé mi tiempo con el otro pie, acariciándolo más que al anterior para liberarlo de arena... y cuando ella ya desesperaba de que también lo besara, le dejé setir mi aliento entre sus dedos primero... y en el arco de su pie después... y entonces la comencé a morder...

    No pudo evitar el qué, más que un gemido un grito, escapara de sus labios, asi que la susurre un - Shsssss - y seguí el recorrido que su otra pierna ya conocía bien... hasta morderla finalmente en la suave carne tras su rodilla... y dejar caer su otro pie al lado opuesto del banco, dejándola abierta, expuesta y lista para mi...
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    Seras....por un momento pense que era una historia nueva y sin cortes....:(
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    Buscoungrey, a mi ja pasado lo mismo, creí q era historia que habia dejado ha medias en la otra habitación, jo....
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    Pues se merece unos azotes por hacernos ilusiones, que esa es otra....repites historia en vez de seguir con la que nos tiene en vilo? lo que yo diga....unos azotes y bien fuerte ;)
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    Jajajajajajaja pues eso unos azotes. Aunque por lo q he leído le gusta mucho dejarnos así, con la miel en los labios....me parece que no nos queda de otra que esperar :(
  • isacaisaca septiembre 2012
    idem chicas un jarro de agua fria!
    jajajajaja cuidado que como lo azotemos demasiado igual no acaba la otra..

    a mi de todos modos me parece buena la idea porque me vuelvo loca pasando hojas para adelante y para atras para juntar las historias. de hecho estoy haciendome una carpeta de relatos con el copia y pega ycon el nombre de cada uno, para poder tenerlas seguiditas y sin coitus interruptus....
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    No nooo, tiene q acabarla xD!!! Jajajajajaja
    Q buena idea isaca, no lo habia Pensado, casi me vuelvo loca con los coitus interruptus ;) jejejejeje
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    Isaca...quien sabe...lo mismo terminan gustandole mis azotes y ya no vuelve a dejarnos mas asi ;)

    (me gusta fantasear...lo se)
  • [Deleted User] septiembre 2012
    Oh! Habitacion nueva...

    Senior....nos trae de cabeza. La continuacion de su nuevo relato, por favor.

    Lo sabe.
  • isacaisaca septiembre 2012
    Tienes razon! Aqui nunca se sabe, buscoungrey

    lo sabe? laurana?
  • BELLADONABELLADONA septiembre 2012
    Seniormaster gracias por la nueva habitación. Espero que no seamos los únic@s. Tengo miles de cosas por contar...si quereis.
    isaca, laurana, buscoungrey, quieroungrey me parece a mí que lo que le gusta a Senior es dejarnos con la miel en la boca...que suframos y pidamos MAS. Será eso lo que le gusta a los amos ???
  • isacaisaca septiembre 2012
    jajajaja no si eso lo tenemos claro!!!!!
    lo mismo que las deja a ellas en sus vivencias suplicando, a nosotras tambien;)
    lo que no tengo claro es a que se referia Laurana, a eso o a que le gustan los azotes de buscoungrey!
  • isacaisaca septiembre 2012
    ah! y BELLADONA,
    l@s unic@s no sé, espero que no y que la gente se suelte, pero otr@s no tenemos ese don, lo siento, me encantaria pero creo que aqui puedo aportar poco...

    eso si, disfruto como una loca con vuestros relatos, asi que

    MAS
  • BELLADONABELLADONA septiembre 2012
    jajajaj Isaca, como hombre, por muy Amo que sea...seguro que le encantarian unos azotes de cualquiera de nosotras, o de todas a la vez...
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    BELLADONA si, eso es lo que les gusta pero como veo que hay mucha sumisa por aqui pruebo a ver si aparece alguna que se une a mi para sacar lo "mejor" de el. Que se lo tiene muy creido con vuestros halagos ;)
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    Buscoungrey, yo me uno a tu causa, azotemoslo ;) jejejejeje. Me parece q yo de sumisa tengo mas bien poco o nada jajajajajaja
  • BELLADONABELLADONA septiembre 2012
    Yo de sumisa más bien poco o mejor, nada de nada (discutible....tendré que hacer una reflexión interna). Pero me uno a tí para sacar lo "mejor" de él. :- ))
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    Biiieeenn!! hagamos complot jajajajaja veras cuando lea esto......jajajajajajaja querra azotarnos por malas, yo lo espero con latigo en mano ;)
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    Jajajajajaja a mi me basta con la mano, q para eso las tengo grandes ;)
    (madre mía cuando lea todo esto jejejeje)
    Pero es q nos ha dejado, muy a medias xd
  • isacaisaca septiembre 2012
    no me malinterpreteis, tampoco soy sumisa, todo lo contrario, aunque aqui a veces empiezo a ponerlo en duda, depende de la situación, del dia y de.... un monton de cosas. ademas de acabar teniendo un lio sobre quien domina mas si el Amo o la sumisa :)

    si yo a eso tambien me uno y con ganas porque.....jajajaja quiero que sigaaaaa

    una sesion chicas?




  • isacaisaca septiembre 2012
    tengo las manos llenas de harina en estos momentos.... QuierounCGrey!
    que espectáculo!
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    isaca, no pasa nada yo pienso que es normal tener esos sentimientos contradictorios, yo los tuve cuando me leia los libros. Pero despues mirando bien mi caracter, mi manera de hacer y todo, me volvi ha reafirmar en q no soy sumisa, ni ama ;)
    Pero si, esto se merece una sesión ;)
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    Las manos llenas de harina??? ya estamos en la cocina otra vez jajajajajajaja es q es imposible salir de ella ;) que tendrá????
  • isacaisaca septiembre 2012
    es que a mi me pone hacer disfrutar a la gente en la mesa, soy vasca! y ese es para mi uno de los placeres de la vida con mayuuuuusculas. jajajajaja
    es uno de mis trucos para dominarlos... jejejejeje

    esto es justo lo que no entendia de anastasia, nadie tiene que decirme Come!
  • QuierounCGreyQuierounCGrey septiembre 2012
    jajajajajajaja a mi tampoco me lo tienen que decir, creo que siempre tengo hambre ;) jejejejejejeje claro, siempre se ha dicho que a muchos hombres y mujeres se le gana por el estomago :)
  • isacaisaca septiembre 2012
    os dejo que llega la tropa, luego os veo, leo! veremos que nota me ponen!!!!!
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    A ver, por partes:

    Primero, en su día no abrí este hilo al comenzar mi primera historia porqué, ignoro porqué aunque imagino que será por qué hay que "acumular" un número mínimo de mensajes para poder hacerlo, el foro no me lo permitía.

    Segundo, efectivamente, era ir un poco a "salto de mata" intentar leer.

    Tercero, mi intención era que esta mañana os encontrarais con todo el primer relato entero, esperar a que BELLADONA incorporara el inicio del suyo... y añadir el principio del segundo mio y un nuevo "capitulo"... PERO me "traicionó" mi conexión y no hubo forma de acabar lo que me había propuesto.

    Cómo siempre digo, paciencia, chicas, paciencia... ;)
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Me incliné sobre ella y comencé a besar y lamer y mordisquear sus rodillas y a avanzar poco a poco, muy lentamente, subiendo por ellas, mientras mis manos acariciaban sus muslos por la parte exterior y por debajo y ella no paraba de estremecerse y gemir por la anticipación de lo que veía que iba a llegar...

    Cuando mi boca comenzó a recorrer y saborear sus ingles, mis manos entraron bajo ella, aferrando sus gluteos con fuerza y haciendo que su pelvis se elevara y se ofreciese... y mi boca comenzó a rondar las proximidades de su sexo...

    Use mis manos para separar aún más sus gluteos y abrir su culo... y con los dedos de ellas comencé a acariciarla donde no esperaba... y se arqueó huyendo de aquella caricia insospechada que la ofendía y enervaba, hasta descubrir que mi boca y mi cara sobre ella no la dejaba elevarse más y escapar y que si lo intentaba era mordida y, en su reacción de huída instintiva, se entregaba más a los dedos que empezaban a abrirla de una forma tan inesperada... hasta que finalmente, arrastrada por la gravedad e impulsada por el deseo, se entrego por completo a mi dedo entre fuertes gemidos y quejidos...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Y lo hizo para descubrir que esa entrega la daba al fin el premio tan ansiado y que mi boca tomaba su sexo y lo probaba y mi lengua lo exploraba y ocupaba, apoderandose por completo de el...

    Me emplee a fondo, lo mejor que por aquel entonces sabía y podía, haciendole las mil diabluras e insistiendo en aquellas que le hacían buscar mis dedos más profundamente... o quedarse sin respiración para luego gemir desatada...
    Y lo prolongué lo suficiente para que al final estallara y se derramara toda para mi.

    Entonces me incorporé y, estirando de ella, la atraje hasta que estuvo situada de forma que podía dejarme caer sobre ella y poseerla por completo al fin... y, despacio,mirandola y viendo cómo me miraba, comencé a desnudarme por completo.

    Su mirada era cómo la de una gacela, unos grandes ojos completamente abiertos que dejaban entrever que sabía que aquello no había acabado y que iba a haber mucho más...

    La hice alzarse y, al fin, la liberé por completo de su vestido y la abrace a mi... y comenzó a besarme el pecho, al cuello, mi cara y finalmente mi boca, haciendome saber lo entregada y dispuesta que estaba cómo sólo sabe hacerlo con un beso una mujer

    Y no follamos si no que hicimos el amor, de la forma más dulce y delicada que pude, sabiendo que era su primera vez después de lo que le hizo la bestia... seis largos y solitarios años después...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Permanecimos un buen rato ahí, tumbados, ella medio sobre mi, su cabeza reposando en mi pecho, mi espalda sobre la fría piedra, mi cara hundida en su pelo, la mirada perdida en un universo que se ofrecía ante nuestros ojos, sojuzgado por la luna casi llena, respirando la noche que olía a nosotros...

    - Deberíamos vestirnos, ven, deja que te ayude - y cómo si de una dulce muñeca se tratara primero me dejó ponerle sus blancas y hoy humedas braguitas y luego su níveo vestido ibizenco... y quedó ante mi, me comencé a vestir y bajó la mirada y permaneció allí, muy quieta, creo que temblando, y sin decir nada.

    Alargué mi mano y cogi la suya y le dije - Vamos - y me siguio con docilidad. Ya en la playa le pregunté - ¿Para donde? - se me quedo mirando sin comprender que quería decirle...

    - ¿donde estás alojada?
    - en aquel hotel - señalando a lo lejos
    - vamos, te llevaré
    - ¿me vas a dejar sola ahora?
    - no

    ...y la tome por la cintura, se abrazó a mi y paseamos por la playa camino del hotel.

    Cuando llegamos frente al lugar, mirando la sombra tan negra junto a la valla, se me ocurrió algo - vamos - y la conduje al lugar

    Al instante su cuerpo se puso rígido, asustada. No le dije nada, simplemente no la deje pararse hasta llegar allí y la hice sentarse exactamente en el mismo lugar que ocurrió todo.

    ...y allí nos quedamos, ella sin atreverse a decir ni a hacer nada y yo guardando silencio mientras asimilaba que el lugar era sólo eso, un lugar, y que no tenía nada malo ni le iba a pasar nada alli.

    Llegó un momento que se acomodó y se arrimó más a mi y comencé a acariciarla suavemente, al principio caricias inocentes y limpias, tranquilizadoras... con mi mano derecha libre mientras la cobijaba junto a mi abrazándola con la izquierda...

    ...luego, al fin, mi mano derecha acarició su cara, jugó con sus labios y recorrió su cuello para acariciar después sus senos generosos y acelerar su respiración.

    Me beso

    La correspondí

    Bajo su falda, seguía mojada... estuve tentado de cogerla del coño y enseñarla ahi mismo lo que era ser mia, pertenecerme... y al final cedí a la tentación, y mi mano entró en ella y la cogí cómo debe ser cogida una mujer... aferrando su coño bien fuerte entre mis dedos y gimió y me miró y vi en su mirada que no entendía lo que le pasaba, lo que yo hacía... ni lo que le hacía sentir aquello
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Sus ojos siguieron clavados en mis ojos mientras su respiración se aceleraba y se le escapaban suaves gemidos y empezaba a temblar y yo la seguía abrazando fuerte... y no la soltaba, no hacía nada, sólo tenerla bien cogida y mirarla.

    Alzó las manos y se cogió a mi brazo, no hizo ningún intento por alejarme de ella... ni por atraerme más a ella... simplemente se cogió a mi brazo cómo un náufrajo se coge a la tabla que le salvará la vida, a lo único que hay en el mundo en ese momento para el.

    Seguí apretando. Acomodé la mano y apreté más.

    Comenzó a temblar, soltó mi brazo, se medio giró y se abrazó a mi... y empezó a besarme... la dejé hacerlo pero no la correspondí... me besó más, se apretó más a mi y abrió sus piernas más, ofreciendose a ser cogida mejor, a ser acariciada de alguna forma, intentó moverse y la mantuve ahí, quieta, bien sujeta, gimiendo cada vez más, queriendo cada vez más... y obteniendo tan sólo lo que ya tenía, mi mano que se había apoderado de ella y la reclamaba para mi.

    Yo seguí esperando. Seguí sin darle nada más.

    Y ella siguió temblando y gimiendo cada vez más... y en una de las ocasiones en las que recoloque ligeramente la mano aflojando el agarre y volviendo a apretar la note al borde del orgasmo ya, apunto de dejarse ir, le alce la cabeza y le dije simplemente - No - y se estremeció... y la note intentar llegar - Aún no - y apreté más fuerte y se abrazó más fuerte a mi

    - cuando yo diga
    - no puedo más - gimió
    - podrás para mi

    ...y me abrazó desesperada
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Cuando ya al fin sentí que no aguantaría mucho más, sin soltarla en ningún momento le dije - Levantate - y se alzó sobre mi mano, frente a mi - Quitate el vestido - y obedecío apresurada - Las bragas - y quedó completamente desnuda ante mi, la mirada baja, avergonzada por cómo de poseida se sentía, sin entender aún nada... pero queriendo estar ahí, aceptándolo del todo.

    Desabroche mi camisa sin dejar de observarla ni de tenerla bien cogida mientras la sentía mojarse más y casi convulsionar - No. Aún no tienes permiso, aguanta - y temblo más y no dijo nada.

    Mi camisa quedó desabotonada y la dejé deslizar de mis hombros, saqué el brazo izquierdo y quedó colgada de mi brazo derecho entre ambos.

    Desabotone mis pantalones y los dejé caer a mis piés y deslice mis calzoncillos y me liberé frente a ella que, con la mirada baja, quedó prendida en mi estremeciendose más - Aún no, quiero estar yo dentro de ti, aguanta - le tome de la barbilla y le hice apartar la vista de mi y mirarme a los ojos y, mientras nos mirábamos y le preguntaba - Vas a aguantar hasta que esté dentro de ti, me vas a esperar y me lo darás todo a mi ¿verdad? - la solté apenas un instante y dejé caer mi camisa al suelo y la volví a aferrar justo cuando le preguntaba "¿verdad?" y, acto seguido, ella me contestaba - Si, si, por favor ya - y yo, tirando de ella, la atraje a mi, volvia abrazarla a mi lado y, sin soltar su coño ardiente y completamente mojado, la dirigí al mar - Vamos, ven conmigo.

    Y caminamos hasta la orilla y el Mediterráneo nos recibió en su cálido, acogedor y húmedo seno que invitaba al amor.
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Nos adentramos en el mar, así, ella cogida a mi cintura y yo con mi brazo izquierdo abarcando sus hombros y estrechandola junto a mi y mi mano derecha aferrando siempre su coño, hasta que el agua superó apenas nuestras caderas y, allí, me dejé caer sentado en el suelo y le dije - Ven - y arrastrándola con mi mano la hice venir sobre mí y sentarse cara a mí mientaras que entraba en ella.

    Sus piernas se cerraron sobre mi, abarcándome y allí, medio sumergidos, con el agua casi al cuello al estar sentados, comencé a elevarla y a dejarla caer al mismo tiempo que me alzaba y la buscaba, entrando en ella con brusquedad y dureza, impactanto con mi glande en el fondo de su vagina a cada arremetida, y dejándola que se fuera por completo sin dejar de follarla ni antes ni después... hasta conseguir que estuviera lista para irse una segunda vez y acompañarla.

    Seguimos luego alli, sentados y abrazados, besándonos y acariciandonos una y otra vez, y, luego, un buen rato después, nos deslizamos sobre nuestras manos en dirección a la orilla, gateando sobre el fondo mientras que nuestros cuerpos flotaban extendidos tras nosotros hasta llegar a aguas de apenas un palmo o dos de profundidad, allí me detuve mientras ella seguía adelante inadvertidamente, alcancé sus tobillos y la volví a atraer hacia mi abriendo sus piernas a ambos lados para quedar entre ellas, mi mano izquierda se posó en sus riñones controlandola y mi mano derecha la buscó de nuevo encontrandola y, para su sorpresa, entrando rápida y limpiamente dentro de ella por completo con apenas dos o tres rápidas arremetidas de mis dedos unidos entre sí... y una vez dentro, cerré mi puño y comencé a darle el más terrible placer y sufrimiento que se pueda imaginar, mientras que se debatía, gemía y enloquecía por lo que había dentro de ella y de lo que no podía escapar y la hacía irse una y otra vez encadenadas sin ninguna piedad.

    No pareciendome suficiente aún, deslice la mano que la fijaba apretando sus riñones hasta su alzada grupa y, continuando fijandola, mi pulgar izquierdo se introdujo en ella y comenzó a entrar y salir multiplicando las sensaciones... esto se prolongó durante dos o tres orgasmos más y en cuanto comencé a notar que su respuesta bajaba, usando mi pulgar cómo palanca y guia y mi mano dentro de ella para alzarla sobre el fondo, la hice girar de lado, abandone su culo y atraje su cabeza a mi, doblandola en torno mio y sobre su pierna izquierda que aún continuaba controlando y manteniendo separada de la derecha con mi cuerpo, lo que la obligaba a mantenerse abierta en un semi spagatt con su cuerpo doblado sobre su pierna... y me permitió a mi cambiar la forma de mi puño dentro de ella para, con el nudillo del pulgar, comenzar a percutir en cada retroceso, su punto G... mientras mi rodilla izquierda se clavaba en su vientre dandole un punto de apoyo duro e inflexible a su vagina y en especial a su punto G, y mi mano izquierda sobre su nuca la aguantaba apresada en el sitio, clavando las uñas en ella y evitando que se sumergiera desfallecida en aquella escasa profundidad... y sus brazos me buscaban y me encontraban y, entre gemidos y gritos, intentaba acercarse aún más a mi...
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    INCISO


    Eso que he relatado es una técnica conocida cómo "fisting" o "fisteo" que permite introducir la mano dentro del cuerpo. Existe tanto el anal cómo el vaginal y, ES IMPORTANTE, no debéis intentarlo con alguien inexperto, ya que no es cuestión de que os pueda doler más o menos si se hace mal, si no que OS PUEDEN DAÑAR DE VERDAD.
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Agotada, casi desfallecida, completamente entregada, abrazada a mi y por mi, la saque del agua y comenzó a tiritar en el frescor de la noche y la abracé, la envolví con mi cuerpo y giré para bloquear la brisa con mi espalda, con todo mi cuerpo, y así hurtar el suyo, por completo mio, a su helador bocado, mientras mis manos resbalaban con firmeza por su cuerpo arrastrando las finas gotas de agua que poblaban su erizada y rielante piel, secándola y, al mismo tiempo, elevando su temperatura por fricción.

    El cabo de unos instantes, cuando la sentí lo bastante seca en la espalda, la hice girar y la abracé desde atrás mientras mordisqueaba su nuca y continuaba secándola con la lenta y fuerte fricción de mis manos, hasta que finalmente note que su cuerpo, acomodado perfectamente al mio, dejaba de temblar. La separé de mi, la hice girarse y le dije - Secame tu a mi ahora - y sus manos, dulces, suaves y cálidas, aprendida en su cuerpo la lección, comenzaron a arrastrar fuera del mio las gotas y la humedad que aún quedaban prendidas en mi, hasta que finalmente, al secar mi espalda, la notó helada por toda la brisa a la que su cuerpo fue hurtado y, generosamente, se pegó a mi, abrazándome desde detrás y dandome esta vez ella su calor.

    Apenas unos instantes después, la hice separase de mi, no porque no quisiera seguir sintiéndola maravillosamente fundida a mi, si no porque sabía que el día comenzaría a clarear pronto, y yo deseaba que cuando ese momento llegara y rompiera el alba, estuviéramos ya en su hotel, así que la llevé hasta nuestra ropa y la volví a vestir y le permití ayudar a vestirme a mi, cosa que hizó entre una miriada de pequeños besos que sembró en mi piel.

    Luego, caminamos, silenciosos, nuevamente a lo largo de la orilla - Jamás volverás a recordar esa playa y a llorar - le dije unos instantes después y se estremeció, inspiró profundamente y casi en un suspiro dejo escapar un ténue - Jamás - y seguimos caminando envueltos en un silencio complice lleno de promesas.
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Despuntaba el alba cuando nuestros pasos nos llevaron a la puerta del apartahotel y, aún abrazados, cruzamos el humbral, la mirada lasciva y envidiosa del recepcionista mientras recogía la llave me hizo aún más consciente de ella y la dejé guiarme mentras me deleitaba con su visión hasta la puerta de su habiación.

    Esperé a que introdujera la llave y, mientras que abría la puerta, mi mano recogió su falda y la elevó con un movimiento brusco que por unos sengundos, mientras descendía vaporosa, la ofreció a mi vista cómo una deliciosa Marilin, instante que aproveché para llegar a su grupa y con mi dedo hacerle saber que aún quería más de ella qué, en lugar de alzarse, continuó inclinada, aferrada al pomo, curvando su espalda para mi, gimiendo con mi caricia y acompasandose a ella.

    - No tengo aún todo de ti - fué mi oscura promesa, susurrada a su oido, mientras qué, casi alzándola en vilo sobre mi dedo, la hacía avanzar de puntas dentro de su habitación, cerraba suavemente la puerta con mi mano libre, tomaba las llaves de su mano, le sacaba el vestido por la cabeza y me desprendía de mi cinturón y se lo ponía en las manos.

    - Pasalo por la hebilla - me miró extrañada, sin comprender aún - pasalo por la hebilla y haz un lazo - y sus ojos se abrieron asombrados

    - No hace falta... yo quiero...

    - Lo se, hazlo... no tiene nada que ver

    Y, obedeciendo, con las manos trémulas, pasó el cinturón por la hebilla y se quedó sin saber que hacer - Damelo... tus mueñecas... extiende las manos ante ti cn las muñecas juntas... así... metelas aquí - y, obedeciendo, me ofreció las manos unidas y las introdujo en el cinturón. Estiré y la apreté firmemente y, dejándola momentaneamente vacía, use mis dos manos para fijar el cinturón de forma que no se pudiera aflojar

    - ¿Aprieta?

    - Si

    - Así debe ser. No quiero que intentes soltarte ¿entendido?

    - Si... pero ¿porqué? ¿porqué me atas?

    - Ahora lo verás. Te voy a hacer cosas que te harán desear estar suelta. Tocarte... o intentar evitar que te toque yo. NO quiero que lo hagas.

    - No lo hare pero... por favor...

    - Se que ahora no quieres hacerlo pero vas a querer, lo vas a necesitar y te quiero atada, quiero que sea imposible, que el no hacerlo quede más allá de tu voluntad y depende sólo de la mía

    - ¿Pero porqué?

    Me di la vuelta sin responderle y, estirando de sus atadas muñecas, la conduje a la cama. Observándola me di cuenta de que la cabecera, lisa, de contrachapado, independiente, colgando atornillada de la pared, no ofrecía la menor posibilidad, así que estiré del colchón desde los pies para retirarlo cosa de un palmo dejar accesible el somier, a cuya estructura la até tras hacerla tumbarse en la cama.

    Estiré de sus pies para que descendiera y sus brazos quedaran extendidos y tensos, elevando sus pechos turgentes y de sonrosados, enhiestos ya, pezones con casi imperceptibles areolas y le arranqué un gemido de dolor. La despojé de sus bragas, la hice abrirse de piernas y la usé mientras qué, en cada bajada, llegando en ocasiones hasta salir de ella, mordía despiadadamente esos dulces y deliciosos pezones que se me ofrecían desprotegidos, indefensos, para arremeter después con fuerza estirando al mismo tiempo de ellos con mi boca, arrancandoselos casi, primero uno, después el otro, nuevamente el uno... sus ojos me miraban muy abiertos, casi llorosos, en una súplica de que parara, vacíos de comprensión, hasta que en una de las bajadas, al buscar mi boca su primer pezón, al setir mi aliento en el, el gemido no fue de dolor y sus ojos se cerraron, y supe que ya estaba, y lo prendí con mis labios y succione estirándolo al mismo tiempo que acaba el descenso, y salía de ella, aguantaba unos segundos, jugueteándo mi lengua en rápidos toques con la pequeña y dura punta atrapada, que escapó de mi succión con casi un "pop" de felicidad y un profundo, prolongado, gemido de ella cuando nuevamente arremetí, alzando entonces sus abiertas piernas, con mis manos bajo sus muslos, arrastrándolas conmigo.

    Y así seguí, arremetida tras arremetida, mientras ella se vaciaba una y otra vez, completamente desencadenada, hasta que empezó a gemir - no, no más... por favor... no más... no puedo más...- y paré dentro de ella y bese su cuello, mordí su oreja y en un sususrro le dije - si, si más... más para mi - y me retiré dejándola gimiendo un - no, no... - sin poder hacer nada, para seguir arremetiendo, incrementando el ritmo, sintiéndola yo al fin de verdad mía, y aguantándome todo lo que pude para disfrutar sus súplicas espasmódicas, sus negativas apagadas por la fuerza de su placer, atenuadas cada vez más por la debilidad de su cuerpo, rendido, entregado, incapaz de no responder a lo que yo le pedía.
  • buscoungreybuscoungrey septiembre 2012
    Entonces....no hay azotes por traviesas?? joo...que pena ;)
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    Agotado, vacío al fin esa noche, aflojé la atadura y liberé sus manos, masajeándole brazos y muñecas para que recobrara la circulación, mientras que ella aún se estremecía a cada contacto y gemía quedamente pero sin huirme, acogiendose a mi, buscando el refugio de mi cuerpo.

    Finalmente, sus gemidos se fueron haciendo más ténues y desaparecieron pero su boca sobre mi pecho los cambió por pequeños besos y arrumacos y yo la deje hacer mientras acariciaba su pelo.

    Muy lentamente fué bajando por mi cuerpo hasta llegar a mi y se empleó a fondo, con una devoción, dulzura, suavidad y entrega que al final consiguieron que, encorvando mis riñones en un espasmo increíble, me vaciara en su boca de una forma que no sabía que podía hacer... y allí quedo ella abrazada a mi y con su cabeza sobre mi vientre y, poco a poco, mientras en mi cabeza bullían infinidad de ideas y planes sobre qué haríamos durante ese día cuyo sol ya se deslizaba ascendiendo sobre el horizonte y con los muchos días cuyos soles podrían iluminarnos y cuyas noches podrían acogernos, el sueño me venció.
  • SeniormasterSeniormaster septiembre 2012
    El timbre de un teléfono taladrando mis oídos me catapultó a la consciencia.

    Abrí los ojos en la habitación tenuamente iluminada por el sol que matizaban las cortinas qué, a todas luces, no estaban cómo la noche anterior si no que habían sido cuidadosamente dispuestas para evitar una iluminación hiriente que dañara los ojos.

    No estaba en la cama a mi lado

    No se oía la ducha y la puerta entreabierta del baño dejaba ver sólo oscuridad

    El armario abierto y vacío me acabó de despertar

    Descolgué el teléfono.


    - ¿Señor? La señorita nos rogó que le despertáramos a las once para recordarle que debe dejar la habitación antes de las doce

    - Gracias, ¿Está incluido el servicio de desayuno en la habitación? Si, para uno, en veinte o treinta minutos. Buenos días


    Cuelgo el teléfono y al hacerlo me percato de un kleenex que estaba apresado por el auricular

    Un beso, sus labios marcados en el

    Lo dejo en la mesilla de noche

    Entro en el baño... y la bata y la toalla, amorosa y delicadamente dispuestas, con otro kleenex con un beso sobre ellas me corta la respiración

    Me ducho reposadamente, dispongo de una hora y no tiene ningún sentido apresurarse.

    Salgo de la ducha, me seco con la toalla que debió abrazar porque guarda un halito a su perfume, me enfundo en la bata, descorro las cortinas, abro el ventanal y salgo a la terraza. Azul, el Mediterráneo ante mi, la Marineta a mis pies. Quiero gritar un "NOOOOOOOOOOOOOOOO" muy largo y fuerte... pero acallo mi lamento encendiendo en silencio un cigarrillo. Unos comedidos golpes en la puerta: El servicio de habitaciones.


    - Buenos días. Si, en la terraza, por favor.


    El cigarrillo humea en el cenicero, abandonado cómo su Amo, mientras que bebo un fresco zumo de naranja y unto unas tostadas con mantequilla y mermelada, Las devoro en un santiamen. Tengo hambre.

    Finalmente miro el reloj. Me visto, Mi ropa aún huele a ella y a mi. Recojo ambos kleenex, los pliego y los guardo en el bolsillo de mis Marlboro.

    En la puerta doy una última mirada a la habitación... ya ni el aroma de ella queda allí, fugado siguiendo su estela por la abierta ventana del balcón. El sol lo inunda todo, risueño, incomprensiblemente feliz. Dejando la puerta abierta, me deslizo por el pasillo silencioso y tomo el ascensor.

    Dejo la llave en el mostrador de recepción con un apenas perceptible buenos dias y me doy la vuelta sin esperar respuesta.


    - ¡Señor!... ¡Señor!... La señorita dejó un sobre para usted - alargandome el sobre me reclama una de las muchachas del mostrador.

    - Gracias, muchísimas gracias - con la mejor de mis sonrisas iluminandome la cara alargo la mano y tomo el sobre.

    Hay algo en su interior y ella me está mirando, curiosa. Es una morena muy guapa. La miro a los ojos, se ruboriza, levanto el sobre, hago ademán de abrirlo y veo que contiene la respiración... así que le guiño un ojo, lo beso, le lanzo a ella con el sobre ese mismo beso y, deslizándolo en el interior de mi camisa, contra mi piel, doy media vuelta y me voy.


    Camino pensativo mientras fumo mi segundo cigarrillo del que sé que será un día muy largo, dolorosamente largo... al pasar por el puerto el aroma que sale de uno de los pequeños bares que solemos frecuentar para almorzar me hace ser consciente del hambre que siento. El bocata de calamares, enharidamos, arelados, fritos, recien hechos, con su allioli está, cómo siempre, espectacular... pero esa mañana todo es ofensivamente espectacular... hasta la cerveza es más rubia, su espuma más blanca, está más fría y la condensada humedad brilla más, perlada en el exterior de la copa. Todo tiene una especial intensidad para mi mente, vacía, hasta el ligeramente abultado sobre que continua ahí, cerrado, reposando sobre mi piel.

    Decido hacer autostop y los cuatro kilómetros que separan al camping del pueblo pasan en un santiamen.

    El dia transcurre cómo tantos otros, me he perdido la salida a bucear de la mañana pero llego a tiempo de comer y salir después a navegar cuando entran las brisas a las cuatro de la tarde, y ese dia el 470 se comporta fenomenal, más tarde acudo a jugar la partida de cartas y la suerte me sonríe en el julepe una y otra vez, esa noche se que me toca pagar más de una ronda de copas a los amigos y, es lo que hago hasta quemar las ganancias y escaparme, sólo, en dirección a la playa.

    Dudo entre dos direcciones.

    Finalmente giro a la izquierda y me encamino, pausadamente, fumando, al jardín.

    Luce la luna, ya completa, pero sé, antes de abrirlo, qué no me hará falta ninguna luz para leer.

    Abro el sobre.

    Plegadas perfectamente, sus níveas braguitas están allí, oliendo a ella cómo si estuviera ahi, para mi.

    Pienso.

    Finalmente tomo una decisión.

    Saco del bolsillo la navaja y la abro camino del rosal, tupido, tremendo, asilvestrado, feráz y, cómo buenamente puedo, con las espinas lacerando mi piel, alcanzo su centro y, junto a la soca más gruesa, entre varias de ellas, cavo con la navaja un agujero, las beso, las devuelvo al sobre junto a los dos kleenex y las entierro allí.

    Retrocedo cómo puedo y deshago el camino andado

    Mañana se que he de hacer.


    - Buenos días, ¿Se olvido algo ayer el señor?

    ...guardo silencio unos instantes mirándola a los ojos mientras se ruboriza intensamente y, finalmente los baja.

    - A ti.
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